Si va a reparar la caja de cambios vaya donde un experto

La caja de cambios y el clutch eran motivo de preocupación por su complicada mecánica. Hoy son mucho más resistentes y no requieren mantenimiento.

Redacción Motor

05:04 a.m. 08 de julio del 2011

Mal manejo y arreglos a medias son las consecuencias más comunes de los daños de las cajas de cambios manuales, especialmente en un país como el nuestro, en donde el parque automotor aun pertenece a la 'vieja guardia' de la mecánica automotriz.
 
Pero aunque las cajas más evolucionadas son mucho más resistentes y vienen mejor armadas, se presentan desgastes y las de última generación son tan complejas, que muchas veces en los manuales de reparación no figuran instrucción ni partes de repuestos pues se cambian como unidad completa.
 
La suma de kilómetros provoca en las cajas mecánicas una serie de desgastes en los rodamientos y los aros sincronizadores y, si se opera con estos en mal estado, los piñones se afectan porque no pueden apoyarse adecuadamente.
 
Una de las maneras de identificar esos daños es cuando surge un rumbido en los rodamientos, pero no por el ruido de los piñones que cesa cuando se aprieta el clutch. Este sí un sonido normal por tratarse de un elemento puramente mecánico.
 
Si los aros de sincronización no están bien, el síntoma claro es la dificultad de pasar los cambios y el consecuente traquido, y si se presentan fugas de aceite, los retenedores están gastados o el cuerpo roto.
 
En cuanto al diferencial,  el síntoma claro de daños en los rodamientos es el rumbido y, si hay partes rotas, traquea. En este último caso, el diferencial se daña rápidamente y el vehículo no puede seguir andando.
 
(Ambos caja y diferencial) requieren piezas nuevas y costosas, aunque durables, pero de ellas depende que el vehículo vuelva a la normalidad.
 
Para reparar la caja...
En una de tracción se requiere desarmar la suspensión si es de empuje, desenganchar el cardan. Luego hay que desarmar la unidad, de ahí que lo mejor sea acudir, exclusivamente, a un experto en estos arreglos que tiene las herramientas adecuadas y conoce el orden del montaje y desmontaje de las piezas.

No admita que le 'remienden' las partes dañadas, pues es imposible devolverles el perfil original a los dientes de los piñones con una pulidora. Rodamientos y retenedores siempre deben colocarse nuevos.

Cuando hay problemas para pasar los cambios o si éstos se saltan al soltar el acelerador, se fresan los dientes y el problema se soluciona por algún tiempo por tratarse de un remiendo.

El aceite nunca está expuesto a contaminaciones, así que dura mucho tiempo. Incluso, las cajas nuevas permiten dejar el aceite original de por vida. 
 
Para reparar el diferencial...
Requiere todo nuevo, en especial la corona y el speed, que se tallan por parejas y no se pueden cambiar uno sí y otro no, pues la pieza queda rumbando.

Como el arreglo de la caja, aquí es necesaria la mano de un mecánico especializado, pues de la colocación de los piñones, su ajuste y asentamiento depende que no tenga que volver al taller.

Algunos mecánicos tratan de corregir el rumbido del conjunto, reajustando las tolerancias con espaciadores, pero si los piñones están en mala posición, ya tienen desgastes irrecuperables y toca cambiarlos.

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