Revisión Cesvi a talleres: el turno es para motos y pesados

Cuando la entidad empezó a evaluar los talleres de vehículos livianos, menos del 6 por ciento cumplía con los máximos puntajes. Hoy pasa del 30 por ciento.

Redacción Motor

05:00 a.m. 25 de septiembre del 2009

Informalidad y empirismo son las dos características principales que mueven el negocio de reparación y el mantenimiento de vehículos pesados y motocicletas, según el Centro de Experimentación Vial (Cesvi) y las compañías aseguradoras afiliadas a esta entidad.

Este hecho, y la creciente demanda por seguros para motocicletas y camiones, cuyos respectivos parques han aumentado considerablemente en el país durante los últimos años, motivó a las aseguradoras a buscar la forma de evaluarlos y, lo más importante, de guiarlos para que estos establecimientos y los funcionarios que intervienen en las reparaciones sean cada día más idóneos.

"Es lo mismo que hicimos hace ocho años con los talleres de vehículos livianos afiliados a las aseguradoras -explican los ingenieros de Cesvi-. Encontramos que dentro de ellos había demasiados parámetros de evaluación de daños, lo que perjudicaba tanto a las aseguradoras, como a los clientes finales".

Una vez detectado ese problema, las aseguradoras le encargaron a Cesvi la clasificación de los talleres del país. La compañía arrancó entonces un estricto proceso, llamado Plan de Clasificación de Talleres (PTC), que incluyó la identificación del parque automotor, la evaluación de la tecnología disponible, el nivel del recurso humano y, por supuesto, el manejo logístico y administrativo de los mismos.

En el 2001 se lanzó el plan de afiliación de talleres con 350 de estos establecimientos con los que empezó a crear parámetros para todos los procesos: desde cómo realizar las reparaciones, hasta la manera de cotizarlas y cobrarlas a clientes y aseguradoras.

Este ejercicio dejó claro que la meta no es clasificar los talleres entre 'buenos' y 'malos', sino clasificarlos de acuerdo con sus capacidades e infraestructura. Para ello se acudió a cinco niveles de idoneidad, en donde 'A' es el mejor y en 'E' están los menos buenos. Esto significa también que un taller nivel 'A' puede cobrar más que un taller nivel 'E'.

"Lo bueno del asunto es que quienes están por debajo del escalafón 'A' hacen lo posible por llegar a él, de ahí que, en lo que llevamos de implementado el sistema PTC, hemos pasado de un 6 por ciento de talleres situados en niveles A y B, a un 30 por ciento", aseguran los expertos de Cesvi.   

¿Qué se evaluará?
El pasado 9 de septiembre, 70 gerentes generales y de servicio provenientes de 35 talleres dedicados a vehículos pesados y motocicletas se reunieron con Cesvi Colombia para enterarse de todo esto e indagar acerca de cómo operará la compañía al momento de entrar a evaluar la idoneidad de cada uno.

A los asistentes se les explicó lo dicho arriba, dejando claro (como claro se les dejó a los establecimientos de vehículos livianos) que el rasero será el promedio del mercado y que -paulatinamente- las aseguradoras irán aumentando su exigencia.

"Evaluar los talleres nacionales como se evalúan los europeos no tiene sentido, pues estos tienen más tecnología que aquellos y el nivel de capacitación de los funcionarios que intervienen en las reparaciones es más alto que el de acá -reconocen los ingenieros de Cesvi-. Pero sí tenemos una bitácora de trabajo para los peritos y unos parámetros que deben seguir los talleres".

Las áreas que se evaluarán serán las de colisión (arreglo de carrocería), enderezado (operaciones de medición y estiraje), pintura (tiempos y consumo de materiales), electromecánica (desmontes y montajes de elementos eléctricos, electrónicos y mecánicos) y la gestión administrativa del establecimiento.

En un primer vistazo se ha encontrado un tema crítico y es la especialización de los talleres, especialmente de los de vehículos pesados: muchos de ellos son heterogéneos, pues reparan el taxi del amigo, la moto del vecino y la tractomula de la empresa transportadora a la que le prestan sus servicios en un solo sitio, cuando no es lo mismo, por ejemplo, enderezar el chasis de un Chevrolet Spark que el de un cabezote de una Brigadier.

En el caso de los talleres de motocicletas, el empirismo y la informalidad son dos características comunes a casi todos, lo que les ha traído a las marcas, aún a las más reconocidas, problemas con su clientes en cuanto a la eficiencia de su servicio posventa. 

"La iniciativa PTC es la oportunidad que tienen las marcas de mejorar sus procesos y las relaciones con los clientes finales. Para estos se traduce en la seguridad de saber que su moto está en manos expertas y para las aseguradoras la certeza de que las reparaciones se están haciendo bajo parámetros idóneos para ambas partes", concluye Cesvi.

BENEFICIOS DEL PTC PARA EL TALLER
Identifica un panorama claro de mejoramiento y permite diseñar planes de acción efectivos. 
Brinda información clara y veraz sobre la realidad del taller frente al mercado y su competencia.
Promueve la tecnificación de los procesos y el adecuado uso de la infraestructura.
Permite altos niveles de satisfacción del cliente, mediante el logro de la calidad.

Fuente: Cesvi Colombia

BENEFICIOS DEL PTC PARA EL CLIENTE
Tiene clara la idoneidad del taller y de los mecánicos.
Sabe que reparan lo que el carro realmente necesita.
Recibe una cotización aterrizada a estrictos parámetros y no a los propios de cada taller.
Le es más fácil hacer reclamaciones porque sabe que su vehículo fue reparado bajo parámetros comprobados.
Mejora su relación con las compañías aseguradoras.

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