Revisión tecnomecánica, no todo es culpa de los conductores

Hasta hace poco, la Policía ni siquiera conocía el certificado. Los CDA y Fenalco han tenido que capacitarlos ante la ausencia de las autoridades.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008


Como sucede con toda nueva decisión, la de la revisión técnico-mecánica para vehículos particulares ha tenido sus problemas desde los inicios de su implementación, y sus bondades aún no han calado en la mente de los ciudadanos.

Aún hoy -y a pesar de lo mucho que EL TIEMPO ha escrito al respecto- a la sección Vehículos llegan cartas de lectores que desconocen la filosofía de la norma y que no son conscientes de los plazos para obtener el certificado.

Algunos no saben siquiera que la revisión de gases (que se asfixió en la desidia y la corrupción) le dio paso a ésta, que abarca todo lo relacionado con ese tema y con el funcionamiento seguro de los vehículos.

Pero no todo es culpa de ellos: las autoridades encargadas de la implementación de la norma también han dado ¿palos de ciego¿ y han tenido que ajustar las normas, a medida que han visto las fallas.

Hoy son siete las resoluciones emitidas por los ministerios de Transporte y de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, que hablan sobre el tema y regulan temas clave, como los cambios de fecha y las normas que rigen a los CDA.

¿Pero, cuáles problemas han quedado marcados en la mente de los usuarios desde que la revisión de gases le dio paso a la técnico-mecánica y que la tienen ¿en la cuerda floja¿ frente a ellos?   

Filas eternas. Cuando arrancó la norma, la infraestructura de centros de diagnóstico no estuvo lista en Bogotá por problemas relacionados con el POT (Plan de Ordenamiento Territorial), y en el resto del país era precaria. Esto armó una gran congestión en los ¿veintiúnicos¿ Centros de Diagnóstico Automotor (CDA) existentes.

¿Qué se ha hecho? Se logró un acuerdo con la Alcaldía Distrital, que les permitió abrir estos centros en sitios específicos, lo cual aceleró la apertura de otros CDA y los descongestionó.
Por otro lado, el vencimiento del plazo para la revisión del número de placa 0, para modelos anteriores a 1994 (con el que sí se inició el proceso, en enero del 2007), fue corrido de marzo a junio.

Incumplimiento. Se presentó tan solo en dos CDA de Bogotá, en donde se presume que no cumplieron con las normas una vez comenzaron a funcionar.

¿Qué se ha hecho? Los dos CDA, ubicados en Soacha, fueron retirados de la lista de centros autorizados. Aún hoy aparecen en la base de datos del Ministerio de Transporte con la leyenda ¿habilitación cancelada¿. 

Comunicación con los usuarios. Tal vez ha sido la falla más protuberante de la medida. Desde el día en que se implementó, ha sido muy poco o casi nulo el ¿ruido¿ que se les ha hecho a temas básicos, como los plazos máximos para cada placa.

Otros temas, como la razón de ser de la medida, lo que les revisan a los vehículos, lo que deben hacer los usuarios para llegar en buenas condiciones al CDA con el fin de que pase la prueba, y hasta la ubicación de los diferentes centros de diagnóstico en cada ciudad, brillan por su ausencia.

¿Qué se ha hecho? La Comisión Nacional de Televisión está emitiendo un comercial en TV, que habla sobre la medida y las sanciones a las que se expone el usuario, pero ¿la verdad- han sido los medios de comunicación como éste los que, a través de sus artículos y de respuestas a las dudas de los lectores, han servido de canal de información para ellos.

Instrucción a la Policía. Increíblemente, hasta hace un mes la Policía no había recibido instrucciones precisas acerca de la revisión técnico-mecánica, aparte de una serie de seminarios que dictó Fenalco en las principales ciudades del país.

La sección Vehículos les preguntó a varios agentes de tránsito de Bogotá, a finales del año pasado, si estaban implementando la medida; la mayoría respondió que ni siquiera conocía el certificado para poder saber si los que están circulando son falsos o no.

¿Qué se ha hecho? Además de los cursos de Fenalco, la multinacional Ivesur, a través de su filial Educamática, le dictó una serie de charlas a la Policía Metropolitana de Tránsito de Bogotá acerca del objetivo de esta medida, la legislación que gira alrededor de ella y la forma como los CDA revisan los diferentes sistemas de los vehículos.

Lo increíble del asunto es que tengan que ser los mismos operarios ¿y no las autoridades de tránsito del país¿ las que tengan que comunicar, difundir y educar a policías y usuarios sobre los pormenores de la revisión técnico-mecánica, y que la divulgación sea prácticamente una iniciativa de los medios de comunicación.

La idoneidad de la revisión. Este ha sido un punto álgido para los usuarios, que han visto cómo, en más del 50 por ciento de los casos, los vehículos no han pasado la revisión por uno u otro motivo. Incluso, algunos de los que han escrito a esta sección se quejan de que a sus vehículos no les dan el aval por una falla específica pero, al volver a los 15 días, otras partes que ¿andaban bien¿, no pasaron la prueba.

Algunos más argumentan que, mientras en un CDA el diagnóstico de un vehículo es uno, en otro CDA es diferente, cuando se supone que las herramientas técnicas y tecnológicas utilizadas están dentro de los mismos parámetros.

¿Qué se ha hecho? La Asociación de CDA (AsoCDA) está trabajando en la implementación de un software único de impresión, que indique fecha, hora, placa del vehículo, entre otros datos, y los resultados que obtuvo cada uno. También se pretende realizar grabaciones y fotografías de cada procedimiento y llevar una estadística de cuántos vehículos se están revisando en cada CDA, diariamente.

CLASIFICACIÓN DE LOS DEFECTOS
Además de los sistemas de seguridad más ¿obvios¿, los CDA se ocupan de otros no tan evidentes, pero igualmente importantes, que clasifican como defectos A o B.
Defectos Tipo A: implican grave riesgo para los ocupantes del vehículo y los usuarios de la vía pública. Por ejemplo:
Emisiones de gases por encima de los límites permitidos.
Cierre inadecuado de puertas o capó.
Eficiencia de frenado por debajo del 50 por ciento.
Desequilibrio de las fuerzas de frenado de cada eje, superior al 30 por ciento.
Defectos Tipo B: implican riesgos potenciales para el vehículo, sus ocupantes o los demás usuarios de la vía. Por ejemplo:
Cierre inadecuado del baúl.
Mal estado o no funcionamiento de las luces direccionales traseras o delanteras.
Desequilibrio de las fuerzas de frenado de cada eje, entre el 20 y el 30 por ciento.
Los vehículos de servicio público pueden tener hasta cinco defectos Tipo B y los particulares, hasta 10.

PREGUNTAS FRECUENTES
¿Por qué se dividió la revisión entre 1994 y anteriores, y 1995 a 2005? Para evitar congestiones en los CDA y darles un orden a los datos recopilados.
¿Por qué en febrero del año pasado decidieron correr la primera fecha (placa ¿0¿, modelos anteriores a 1994), de marzo a junio de 2007? Porque había muy pocos CDA habilitados, y los que estaban listos no tenían la infraestructura técnica y humana suficiente.
¿Por qué en diciembre decidieron incluirlos a todos en un mismo calendario? Porque los CDA (que hoy tienen suficientes pistas para vehículos livianos) se estaban quedando vacíos y sus propietarios se quejaron ante las autoridades de que no estaban recuperando la inversión.
¿Cómo se evitan los brotes de corrupción? La revisión de gases se les salió de las manos de las autoridades, pues se podía realizar en muchas estaciones de servicio y otros centros, con técnicos y aparatos poco idóneos. La técnico-mecánica requiere equipos más sofisticados, personal entrenado por el Sena y los CDA son vigilados por las superintendencias de Industria y Comercio y de Transporte.
¿Qué hacen los CDA con la información de cada vehículo? Se la entregan al Ministerio de Transporte, que a su vez la integrará al Registro Único de Tránsito (Runt). La pregunta es cuándo estará listo ese registro.

ASÍ ES EL CERTIFICADO
Marca de agua. Aparece cuando se ve el papel a contraluz. Se trata de un diseño o patrón que se le aplica al papel durante su fabricación.
Papel sin blanqueador óptico. Tiene reacción a la luz UV (ultravioleta) porque sus poros no están rellenos como el papel convencional, luego no es tan blanco y tan liso como aquel.
Fibrillas de seguridad. Cuando el certificado se somete a la luz UV, aparecen una serie de fibrillas que son incorporadas a la masa del papel durante su fabricación. Esas fibrillas son de poliéster.
Fondos en tramas de seguridad. Esas tramas forman una compleja estructura de líneas, que ¿juntas- forman una imagen armónica y simétrica, a lo largo del certificado.
Guilloche. Colocado en el reverso del certificado, lo constituye un conjunto de líneas con base en fórmulas matemáticas, creado por un software especial.
Microimpresión. Las rayas se ven muy bien definidas, pero al acercarles un microscopio, se nota que están hechas con letras. La lupa puede identificar fácilmente este sistema de seguridad.
Imagen latente. Basta con voltear un poco el certificado para que, sobre el Guilloche, aparezcan las iniciales del Ministerio de Transporte.
Imagen coincidente. El certificado posee una franja al lado derecho y otra al lado izquierdo, con figuras geométricas complejas. Al unirlas, deben coincidir perfectamente.
Tinta penetrante. Es imposible removerla con solventes o abrasión, como sucede con los sustratos que penetran al papel común.
Tinta ¿intaglio¿. El encabezado del certificado tiene  este pigmento, que por el tipo de impresión crea un efecto tridimensional. 
Fuente: Thomas Greg and Sons de Colombia.


DUDAN LA IDEONEIDAD DE LOS EQUIPOS DE PRUEBA
A veces llegan cartas¿
Son muchas las misivas que llegan a esta sección, de usuarios que se quejan de métodos de la revisión técnico-mecánica. Aquí reproducimos algunas.

La revisión, ¿sofisma de distracción?
La revisión técnico-mecánica es un sofisma de distracción. Me pregunto: ¿en dónde fabrican esos equipos? ¿Quién los certifica? ¿Son ideales para la revisión? ¿Sí dan los resultados que se espera para que un vehículo transite con seguridad en nuestras carreteras? ¿Cuánto dinero ha invertido nuestro país, o mejor, el Ministerio de Transporte en investigación para sacar y fabricar los equipos ideales que nos den los resultados necesarios para nuestro medio?

Si los países europeos, que son los únicos que invierten dinero para la investigación en este tema (CDA), llevan mas de 50 años en esto y aún no han podido dar los resultados al 100 por ciento, ¿cómo es que un país sin inversión en el tema, ya esté dando esos resultados? ¿Y qué opinan de los usuarios que han tenido que pagar varias veces su revisión por resultados diferentes en cada CDA? ¿Acaso no son equipos estándar?
Jorge Ceballos


Entró bien y salió dañado
Necesito comentarle sobre la forma como ¿literalmente- torturan los carros para la revisión técnico-mecánica: tengo un Renault 4, iba con todo reparado y partes nuevas. Sin embargo, me salieron con el cuento de que estos carros, por lo livianos, son ¿difíciles para pasar la prueba de adherencia¿, así que decidieron desinflar las llantas para que marcara bien.

Por si fuera poco, los R4 tienen los frenos muy débiles y como en los rodillos del CDA es muy violenta la prueba, quedó con un ruido al lado derecho, después de 20 minutos de saltar y saltar en la banda vibradora.
Eduardo Vargas P.


Ministro: le vendo mi carro
Ahora que el término ¿hecatombe¿ está de moda, se avecina una muy grande para todos los propietarios de automóviles. Después de varios reversazos del Ministro de Transporte para dar comienzo a la famosa revisión técnico-mecánica, ahora me encuentro con algo verdaderamente insólito y que como siempre, la respuesta se quedará en el limbo o como de costumbre ¿y si no existieran las publicaciones Motor y Vehículos¿, a quejarse al ¿Mono de La Pila¿.

Después de haber pasado por un concesionario autorizado para que le hicieran todos los ajustes necesarios a mi Mazda 626 modelo 1993, lo llevé a un Centro de Diagnóstico Automotriz autorizado por el Ministerio en Bogotá. Cancelé los 100 mil pesos correspondientes y fue rechazado porque el freno de que mano no cumplía con lo especificado. Igualmente, y a pesar de tener en mis manos copia de las emisiones de gases correctas, tampoco correspondieron a lo exigido por el organismo autorizado.

Volví al concesionario donde revisaron y colocaron los parámetros del fabricante ¿de lo cual fui testigo¿, ajustes que fueron mínimos. Con tranquilidad volví para hacer mi segunda revisión, y resulta que me lo rechazaron por lo mismo. Una vez más, volví al concesionario y para ellos todo estaba bien.

Total, por tercera vez volví al famoso centro, donde me manifestaron que debía volver a pagar los mismos 100 mil pesitos. Como no había turno en su momento, resolví ir a un nuevo centro, pagué otra vez la plata, convencido de que no perdería más tiempo.

Imagínese que ahora el vehículo fue rechazado por otras cosas totalmente diferentes, tales como la alineación de las luces, la alineación del tren trasero y por desgaste del soporte de la barra estabilizadora, problemas calificados como de alta peligrosidad ciudadana.

Entonces, ¿a quién le creo? ¿Al concesionario, que no emite certificados, al primer CDA o al último que visité? Total, me tocará ver si el ¿Mono de La Pila¿ me compra el carro para chatarrizar, ¿o será que el señor Ministro estará interesado en comprármelo?
Julio Romero


¡Otra vez cambiaron las fechas!
No me deja de asombrar  el cambio de fechas de vencimiento para la revisión técnico-mecánica de los vehículos 1995 en adelante; fuera de dejar ver la improvisación por parte del Ministerio de Transporte, pareciese que se estuvieran favoreciendo a los CDA que ya están instalados y dejar por fuera parcialmente a los que están en proceso de apertura.

Acortar los plazos perjudica a los propietarios de los vehículos y a los talleres reparadores, creando así una congestión innecesaria. 
Pablo Iannini J.


¿Cómo van a controlar la corrupción?
El fin de semana pasado estaba en el taller donde arreglan mi carro, y había un Renault 4 modelo 80 con placa terminada en 2. Como lo vi en mal estado de mantenimiento y desalineado, le dije al mecánico que ese carro no podría circular hasta que lo arreglaran bien para pasar la revisión técnico-mecánica. 

Pero la sorpresa fue mayúscula, cuando me contestó que ya tenía la revisión aprobada. Como no estaba el dueño, no supe en dónde se la dieron. Pregunté cómo es posible que haya pasado en ese estado y la respuesta fue que pagó 200 mil pesos para pasar. 

¿Qué van ha hacer los señores del tránsito cuando paren un carro que a simple vista está mal mantenido y desajustado y el conductor les presente un certificado aprobado? 

Si yo fuera el agente, sacaría una copia del certificado para solicitar una explicación al CDA e imponerle una multa, y tomaría una foto del estado del carro.
Carlos Salamanca

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.