No rotundo a 'cupos' para autos particulares

"No compartimos las medidas orientadas a restringir arbitrariamente la compra del vehículo particular", dice presidente de GM Colmotores. Otras ensambladoras e importadores se pronunciaron en contra.

Redacción Motor

08:29 p.m. 30 de septiembre del 2011

 Los más importantes gremios de la industria y el comercio, la mayor  ensambladora del país, concesionarios y asociaciones de importadores de vehículos, rechazaron de forma tajante la propuesta del gobierno de restringir la venta de automóviles particulares. 

El anuncio que hizo el Ministerio de Transporte consistente en la fijación de 'cupos' para la compra de autos y promover así la 'chatarrización' y  modernización del parque automotor, divulgado la semana pasada por EL TIEMPO, no cayó bien. 

Por el contrario, generó toda clase de críticas al Ministerio de Transporte, pues usuarios, concesionarios y ensambladoras, entre otros actores de la cadena automotriz, no entienden cómo se piensa en estas medidas en un país que cada día hace esfuerzos por crecer pero es el mismo Estado el que le pondría el freno a ese propósito. Y más aún, poniéndole talanqueras a un sector generador de empleo y desarrollo. 

"Nos preocupa que medidas de este tipo, además de constituir la institucionalización de un freno al desarrollo, se conviertan en prácticas que le quitan transparencia y equidad al mercado, como lo hemos visto con otros mecanismos similares en el servicio público", aseguró Santiago Chamorro, presidente de GM Colmotores. 

Las prácticas no transparentes a las que se refiere Chamorro, no son otras que las que han imperado en el país por años como los famosos cupos para taxis, que han  desencadenado en varias irregularidades.

"Se generarían cadenas de corrupción insospechadas por la transacción clandestina de cupos. Se estarían asignando rentas cuantiosas, no originadas en trabajo productivo a grupos de financiadores, agiotistas, en algunos casos evasores de impuestos", sostuvo Eduardo Visbal, vicepresidente de la Federación Nacional de Comerciantes, FENALCO. 

Pero las críticas no son solamente por lo impertinente de la medida, sino porque el Gobierno parece estar buscando la solución en la dirección equivocada en la búsqueda de facilidades para los problemas de movilidad e infraestructura. 

"...No compartimos las medidas orientadas a restringir  arbitrariamente la compra de vehículos para uso particular, ya que de alguna forma significa transferir a los consumidores el costo de las deficiencias en materia de vías que tiene actualmente el país y la correlativa ineficiencia en la gestión estatal", dijo el presidente de GM Colmotores. 

Oliverio Enrique García, presidente de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores, Andemos, a la que están asociadas unos importadores dijo que la propuesta estatal "iría en deterioro de la competitividad del país y podría tener severas implicaciones internas con los derechos de los consumidores y los tratados de libre comercio".   

"En momentos en que el Gobierno convoca al empresariado para tomar medidas que permitan encarar la posibilidad de una desaceleración interna por la crisis económica mundial, es un contrasentido crearle restricciones a un sector que ha contribuido en buen grado a disminuir el desempleo", aseguró Saulo Arboleda, presidente de Asocor, agremiación que reúne a algunos concesionarios de Renault. 

'Están buscando la solución en la dirección equivocada'

El problema no está en el número de carros, sino en el atraso en la estructura vial del país. 

La polémica desatada por la posibilidad de imponer restricciones a la compra de carros particulares, desencadenó en una fuerte oleada de críticas al Ministerio de Transporte por los pocos avances en infraestructura y al atraso que por años tiene el país en este campo. 

El ministro Germán Cardona dijo esta semana que su gestión ha estado dedicada a revisar y hacer correctivos en materia de estructuración de contratos y rediseño de los proyectos viales en marcha, o a resolver 'chicharrones' como el mismo los llama, pero medidas como la mencionada o prohibir la elección del último dígito de la placa caldearon aún más los ánimos. 

"Facilismo de muchos gobernantes, porque prohíben para eludir la responsabilidad de ampliar y mejorar la infraestructura vial (...) gobernar se ha convertido en sinónimo de prohibir", fue la lapidaria frase del vicepresidente de FENALCO, Eduardo Visbal. 

Entre tanto, el presidente de GM Colmotores, Santiago Chamorro, instó al Gobierno al Gobierno a trabajar en soluciones conjuntas con el sector privado sin afectar la dinámica de la industria, ni el derecho de los ciudadanos al progreso personal y a la movilidad. 

Y consideró imperativo "que se realicen inversiones urgentes en infraestructura y se ejecuten las vías de manera transparente a la velocidad de crecimiento del país".  

Chamorro recordó que el país tiene un gran atraso en materia de infraestructura vial que lo ubica en la posición menos favorable del continente con solo 580 kilómetros de dobles calzadas.  

"Si el país quisiera alcanzar el nivel que tiene Ecuador, debería duplicar los suyos;  y si pensara en alcanzar los niveles de Chile o Argentina, debería multiplicarlo por cinco", dijo.  

Ricardo Salazar, gerente General de Los Coches, el concesionario que más vende vehículos en el país, aseguró "que los colombianos no podemos pagar las ineptitudes de los funcionarios que durante años y por diversas razones no han ejecutado las obras que deben hacer. Si la congestión vial la quieren arreglar buscando el ahogado río arriba, por ahí no es. El país  necesita concentrarse en una infraestructura vial".

'Es un contrasentido': Ford

"En un país que se encuentra en pleno crecimiento económico, ad portas de concretar importantes tratados comerciales, con una indiscutible deficiencia en materia de infraestructura de transporte, y con uno de los índices más bajos de vehículos por habitante del continente, crear restricciones a uno de los renglones de mayor dinamismo en la economía resultaría todo un contrasentido, que no aportaría a la solución de las dolencias del sector y sí generaría otro frente sensible a la corrupción. Está comprobado que el esquema propuesto ha fracasado en los segmentos de carga y transporte público".
Luz Elena del Castillo, Directora General Ford Motor Colombia

 "Es una medida un poco irresponsable ya que están evadiendo la real responsabilidad que tiene el gobierno que es ampliar y mejorar la infraestructura vial en vez de restringir la compra de vehículos. Al hacer esta restricción lo único que van a lograr es crear más corrupción ya que las personas que tengan acceso a la decisión de quien tendrá el cupo de adquirir un vehículo, comience a vender esos cupos al mejor postor. No creo que sea la forma de mejorar el tema de movilidad si lo que necesitamos es una mejor infraestructura urbana y civismo. No se puede afirmar que así se hace en el resto del mundo. En el resto del mundo hay muchos incentivos fiscales y tributarios, entre otros, que inducen a la gente a optar por la desintegración. No se hace en el mundo como propone el Viceministro de Transporte, con solo chatarrizacion uno x uno. Establecer lo que quiere, tendría gravísimas consecuencias económicas y fomentaría la corrupción y la inmoralidad". 
Pedro Salazar, Presidente de VAS Colombia S.A.


No se podría elegir el último dígito de la placa

El Ministro de Transporte anunció esta semana que buscará un mecanismo para impedir que se pueda escoger el último número de la placa para que los compradores de vehículos nuevos no le 'hagan conejo al pico y placa' porque, según el ministro Cardona, en Colombia "hecha la ley, hecha la trampa". Y para lograrlo, aseguró que acudirá a ensambladoras y concesionarios.  

Los altos costos de los cupos para taxis 

Según FENALCO, un taxi que hoy vale 26 millones de pesos tiene que pagar un cupo de 80 millones de pesos en Bogotá. En Bucaramanga, el cupo es de aproximadamente 70 millones de pesos. El tema, al menos en Bogotá, es tan complejo que hoy ni las propias autoridades saben a ciencia cierta cuántos taxis hay en la ciudad. Ni siquiera la implantación de un chip ha podido controlar su número y por el contrario es común la práctica del llamado 'gemeleo' de taxis, es decir, dos vehículos de las mismas características con la misma placa.

"¿Tiene esto algún sentido político, ya no económico? Un concesionario que no vende todo lo que puede por el tema de los cupos pondrá, de verdad, trabas a aquel que quiere comprar un segundo carro con determinado número de placa. Si el diagnóstico (implícito dada las medidas que están proponiendo) es que el pico y placa impulsó las ventas de carros, ¿por qué no atacar el problema principal directamente? El problema no es la venta de carros, el problema es la falta de oferta de transporte, sea en transporte público masivo, sea en vehículo particular", aseguró el economista Jorge Tovar en el blog de Economistas de Uniandes del portal lasillavacia.com 

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