¿Tiene salida la 'inmovilidad' de Bogotá y el caos actual?

El Sistema Integrado de Transporte, la consolidación de TransMilenio, el proyecto Metro y las autopistas urbanas son, de acuerdo con Movilidad, la solución a trancones. El pico y placa seguiría igual.

Redacción Motor

05:00 a.m. 08 de octubre del 2010

"Ni me suena ni está entre los planes de la Alcaldía de Bogotá reajustar antes de febrero del 2011 el pico y placa, y menos introducirlo el sábado", le dijo a la sección Vehículos Fernando Álvarez, Secretario de Movilidad de Bogotá, a propósito del debate que surgió alrededor de la postura de su oficina sobre el incontrolable caos vehicular de la ciudad.

Es más: admitió que la medida no puede ser indefinida y que, aun sin los más de 30 frentes de obra que tiene la ciudad, el despelote sería el mismo "porque Bogotá está estructurada como una ciudad europea, pero quiere parecerse a una gran urbe norteamericana en donde los ciudadanos van en su 4x4 a comprar el pan a la tienda de la esquina".

El pico y placa es tan solo una de las tantas alternativas que tiene la ciudad para aliviar los trancones e incluso a largo plazo es un 'pañito de agua tibia', en la medida en que el vehículo continúa siendo el segundo bien aspiracional después de la vivienda.

Si a lo anterior se le suma la revaluación del dólar, una inflación que permite tasas de interés muy favorables a la hora de pedir prestado, la competencia de precios, especialmente en los segmentos medio y bajo y, por supuesto, el mismo pico y placa que ha favorecido la venta de usados (según la Asociación Colombiana de Concesionarios Renault, Asocor), el panorama no pinta nada alentador a corto plazo.

"Todos estos factores son una bomba para la movilidad de Bogotá, que recibe alrededor de 120 mil vehículos anuales, pues la gente sigue y seguirá comprando carro porque se siente bien haciéndolo", admite Álvarez.

Y porque no tiene más opción, pues el sistema de transporte al que tienen acceso es sucio y peligroso, según dicen muchos lectores de la sección Vehículos que dirigen sus cartas, quejándose del estado lamentable de los buses, la altísima contaminación ambiental que provocan y la anarquía de muchos de sus conductores.

También, porque la infraestructura vial presenta un atraso de varios años, los frentes de obra parecen interminables, muchas intervenciones quedan inconclusas y otras tantas mal 'parchadas'; porque el lío de las losas de TransMilenio parece no tener fin, las orejas de la mayoría de los puentes están en estado lamentable, muchos taxistas parquean en vías arterias y debajo de los puentes peatonales en espera de clientes...

La viabilidad de lo inviable
"La movilidad es un problema de todos", reitera Fernando Álvarez, quien define el papel de la Secretaría de Movilidad como el de un gran director de orquesta que dicta los parámetros a seguir y trata de que todos -peatones, ciclistas, motociclistas, empresas, colegios, universidades- bailen al mismo ritmo.

Para sus críticos es una postura facilista, es apelar a lo obvio sin que se encuentre una solución de fondo, como insinúa el experto en urbanidad Juan Carlos Flórez, quien recientemente aseguró que "el pico y placa está deformando la movilidad de la ciudad" porque la compra de carros aumentó, además de que la medida incentivó la proliferación de taxis y la adquisición de pick up y vehículos con placa blanca.

Para estos expertos, representantes del sector automotor y gremios como Fenalco, lo que necesita Bogotá en materia de movilidad es más gerencia y soluciones creativas y menos medidas represivas. "Si lo que buscan las autoridades es que la gente use más racionalmente el vehículo, tienen que enseñar a hacerlo a través de campañas educativas", resalta el lector Julián Perdomo, en una misiva enviada a esta sección.

Por lo pronto, la Secretaría de Movilidad tiene priorizados varios frentes para acabar con el caos vial de la ciudad: darle forma al Sistema Integrado de Transporte Público (SITP); poner en funcionamiento la Fase III de TransMilenio e iniciar las obras del sistema por la carrera 7 (arrancarían antes de finalizar el año, según Movilidad); concluir 26 frentes de obra en diciembre y encontrar una solución menos traumática para el pico y placa, antes de febrero. 

Otro frente en el que se está acelerando es en la consolidación del proyecto de autopistas urbanas junto con la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) y la Corporación Andina de Fomento (CAF) y cuyos resultados se darán a conocer este mes. "La lógica actual es que quien quiera moverse rápido tiene que pagar más", asegura Álvarez al explicar que se trataría de autopistas por concesión, cuyo uso estaría condicionado al pago de peaje.

Todas estas iniciativas, amén del proyecto Metro en donde están cifradas las esperanzas de esta Administración, y en especial la consolidación del SITP, tienen como objetivo lograr que "la gente pueda mover su carro todos los días, aunque no necesariamente a todas horas".

Para el funcionario, sin embargo, tarde o temprano el conductor bogotano tendrá que cambiar la mentalidad hacia el uso racional del vehículo, pues "no importa que subamos la sobretasa al gasolina, que apretemos los impuestos, que tengamos más restricción, que cobremos peaje, igual los colombianos  seguiremos comprando carros, más aun porque el sector tiene en este momento una capacidad enorme de crecimiento".

LA RECETA 'OFICIAL' PARA MOVER BOGOTÁ

1. Consolidar el Sistema Integrado de Transporte Público como medida prioritaria.
2. Acelerar el cubrimiento del Sistema TransMilenio, incluidos los alimentadores.
3. Arrancar y terminar las obras viales neurálgicas (por ejemplo, el puente de la calle 100 con carrera 15, el paso deprimido de la avenida 9 con calle 94, el puente de la carrera 10 con calle 26 o el de la carrera 7A con calle 31 sur).
4. Construir autopistas urbanas por concesión.
5. El proyecto Metro. Aunque la Alcaldía está lista para sentarse con el banco Mundial, y a pesar de que se contrataron costoso estudios para su ejecución, las universidades Nacional y de los Andes, y el gobierno Santos tienen serios reparos que tienen este proyecto en 'veremos'.

'LA MOVILIDAD ES DE TODOS'
Aunque en ningún momento se habló de estrategias educativas para que la iniciativa del uso racional del carro provenga del ciudadano y no al revés, la Secretaría de Movilidad hace énfasis en que los bogotanos deben ser dolientes de la realidad de Bogotá. ¿Cómo?

*Entender que todos los actores de la vía (desde al policía hasta el peatón, desde el TransMilenio hasta el carro y la motocicleta) son responsables de la movilidad.
*Dejar de usar el vehículo para todo. La ciudad sigue adelante en la construcción de andenes y ciclovías para que el bogotano camine o pedalee trayectos cortos.
*Evitar la circulación por donde hay frentes de obra. La página web del IDU (www.idu.gov.co) ofrece rutas diferentes y desvíos para evitar los sitios más neurálgicos.

CUANDO SE BAJE DEL CARRO...

Utilice siempre los pasos peatonales para cruzar.
Si no hay puente, busque siempre un lugar seguro para cruzar.
Camine siempre por la acera, ojalá en sentido contrario al tráfico.
No cruce la vía si el semáforo vehicular está intermitente o en amarillo.
Siempre espere en la acera a que el semáforo se ponga en verde para darle vía.
Antes de cruzar, mire izquierda-derecha-izquierda o viceversa, según el sentido de circulación de los vehículos.
Esté atento a las salidas de vehículos de garajes y talleres.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.