Los santos que 'viajan en coche' por las vías colombianas

Conductores y transportadores del país tienen dos grandes patronos: la Virgen del Carmen y San Cristóbal.

Redacción Motor

08:29 p.m. 11 de abril del 2014

Llegó la Semana Santa y muchos colombianos aprovecharán estos días para viajar, no sin antes encomendarse a su santo para que, bajo su protección, los lleve con bien a su destino.

Esta práctica, que se hace en el mundo entero sin importar las creencias religiosas, es en particular muy propia de los países iberoamericanos, con fuerte influencia católica. La Virgen del Carmen y San Cristóbal son los dos grandes protectores.

En Colombia, la patrona por excelencia de los transportadores terrestres, fluviales y marinos es la Virgen del Carmen. El origen de esta devoción en nuestro país se ubica en la región caribe donde desde hace mucho tiempo atrás se hacían multitudinarias procesiones a bordo de chalupas, sobre el río Magdalena, con epicentro en las ciudades de Mompox y Guamal.

Con el tiempo, estos actos se fueron extendiendo por todo el país hasta ser adoptados por los trasportadores terrestres y hoy es común ver en las carreteras nacionales, santuarios levantados en honor a la Virgen, así como imágenes que cuelgan y pegan en los vehículos de carga y de transporte intermunicipal, a manera de escudo protector.

En el país se destacan las celebraciones realizadas en los departamentos de Amazonas, Antioquia, Boyacá, Cundinamarca, Huila, Quindío, Nariño, Tolima, Valle del Cauca, entre otros. Esta devoción la respaldan muchas historias de accidentes de tránsito donde, milagrosamente, nadie resultó herido. Sólo llegan a la conclusión de que la Virgen del Carmen intercedió en su protección.

San Cristóbal, por su parte, también tiene sus devotos, aunque en menor proporción. Cristóbal significa “el que carga o es portador de Cristo”. La creencia popular dice que basta mirar su imagen para que el viajero esté libre de todo peligro. En la actualidad, muchos automovilistas llevan una medalla de este santo en el vehículo.

En España, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX, se formaron hermandades y asociaciones en honor a este santo patrón de los automovilistas, taxistas, camioneros y conductores en general y en muchas poblaciones se da lugar a verbenas, bendiciones de vehículos, así como misas y procesiones, con la imagen del santo.

Carmen protege el tránsito hacia la otra vida

La veneración a la Virgen del Carmen se remonta a siglos atrás, después de las cruzadas, por intermedio de la Congregación de los Hermanos de Santa María del Monte Carmelo, actual Israel.

Según la tradición carmelita, la Virgen María se le habría aparecido a San Simón Stock, superior general de la orden, el 16 de julio de 1251, al que le entregó sus hábitos y un escapulario, prometiendo liberar del purgatorio a todas las almas que portaran ese escapulario durante su vida, el sábado siguiente a su muerte.

La historia de la Virgen Nuestra Señora del Carmen fue extendida a toda la Iglesia Católica en 1726 por el Papa Benedicto XIII. La devoción se extendió a muchos países de Europa y América, destacándose entre ellos España, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Panamá, Perú y Venezuela.

Con información de EWTN

Cristóbal transportó a Cristo

Se dice que era un hombre de estatura colosal, con gran fuerza física y tan orgulloso que solo se conformaba con servir a amos que fueran dignos de él.

Sirvió primero a un rey, a quién Cristóbal vio temblando un día en que le mencionaron al demonio ‘príncipe del mundo’ por lo que decidió ponerse al servicio de este último.

Buscó a un brujo para que le presentase a ese ‘príncipe’ y durante el camino el brujo pasó junto a una Cruz, y temblando la evitó, Cristóbal le preguntó por su miedo y este le respondió “no es la cruz, sino la persona que habría muerto en ella, un tal Jesucristo”.

Cristóbal decide entonces buscar a Jesucristo. Se dedica entonces a atravesar a los viajeros que necesitaban pasar un caudaloso río, cargándolos sobre sus hombros hasta la otra orilla, a cambio de unas monedas, pero nadie le daba razón por la persona que murió en la cruz y que es capaz de aterrorizar al ‘príncipe del mundo’.

Un día aparece un niño frágil y le carga para atravesar las aguas. A mitad del trayecto, el peso del pequeño era insoportable. Al preguntarle de quién se trataba, el niño le contesta “yo soy el que buscas, peso más que el mundo entero, pues soy el creador del mundo. Yo soy Cristo. Desde ahora te llamarás Cristóforo (Cristóbal), el portador de Cristo. A cualquiera que ayudes a pasar el río, me ayudas a mí”.

Sin embargo, al no tener pruebas concretas de su existencia, la iglesia católica en 1969 por orden del papa Paulo VI, determinó retirarlo del calendario litúrgico. Eso no significa que lo ‘descanonizara’, sino simplemente que su celebración y veneración no es obligatoria.

Con información de EWTN

La Virgen de Bojacá no discrimina

En la Iglesia de Bojacá, municipio ubicado a 40 kilómetros de Bogotá por la vía a Facatativá, se encuentra la imagen del a Virgen de la Salud de Bojacá, la cual, según la fe cristiana, bendice los vehículos sin distingo de marca o condición física, es decir, desde el más antiguo hasta el último modelo. Tiempo atrás, un desfile de carros llenaba la plazoleta al frente de la capilla y esperaba entre misa y misa que saliera el sacerdote para bendecir a las máquinas y sus pilotos. En los últimos años, los padres Agustinos son enfáticos en afirmar que lo importante “no es bendecir un objeto material, sino las almas que viajan en él”.

Si viaja a Italia o México…

Nuestra señora de Loreto. En España y en otros países como Colombia es la patrona de las fuerzas aéreas y de la aeronáutica. Según cuenta la historia, después de las cruzadas, los ángeles llevaron la casa de la Virgen María, cruzando el Mar Mediterráneo y el Mar Adriático y la depositaron en Dalmacia (Croacia). Años más tarde, la Santa Casa fue trasladada por ángeles a la ribera opuesta del Adriático, Italia, entre un bosque de Laureles, de allí el nombre de Loreto; posteriormente la ubicaron en un cerro en Italia, donde actualmente está y en torno de ella se construyó la actual Basílica de Loreto.

Sebastián de Aparicio Prado. Antes de convertirse en religioso, era un gran hacendado. Conformó una sociedad con un carpintero de carretas y a su vez logró el permiso para mejorar las rutas existentes, con lo cual abrió el primer servicio de transporte sobre ruedas en México. En 1574 se convirtió en franciscano como novicio en el convento de San Francisco en la ciudad de México y en el Covento de Santiago de Tlatelolco e inicia una tradición de bendecir las carrozas y carretas nuevas de los pobladores de la región. Tanto en su pueblo natal La Gudiña, España, como en el lugar donde se conservan los restos de este beato en Puebla, México, se bendicen los automotores y lo consideran el patrono de los automóviles y los transportes terrestres.

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