La sección Vehículos probó el eléctrico Nissan Leaf que la marca trajo a modo de prueba

'Vehículos' tuvo la oportunidad de manejar por las calles de Bogotá el más vendido de los vehículo eléctricos. Es un carro hatchback familiar con baúl espacioso y camina duro. Prueba de manejo.

Redacción Motor

09:11 p.m. 05 de octubre del 2012

Silencio. Es lo primero que siente el conductor cuando enciende el motor eléctrico del Nissan Leaf, un vehículo que ya rueda en Estados Unidos, Portugal, Japón, Irlanda, Inglaterra y, más recientemente, en Ciudad de México, gracias a las más de 20 mil unidades que ha colocado la marca desde su salida al mercado, en el 2010.

Es el mismo silencio que pudimos experimentar en Bogotá, pues uno de estos ejemplares llegó hace pocos días al país con el firme propósito de 'hacer ruido' al interior del Gobierno y de las alcaldías principales, y de absolver dudas sobre tecnologías limpias.

Es lo que viene haciendo la casa matriz de Nissan desde hace dos años: establecer acuerdos con ciudades y países de todo el mundo para masificar esta energía alternativa por medio de incentivos tributarios y arancelarios, una idea que ya encontró dolientes en el vecindario, específicamente en Costa Rica, Brasil y Chile, a donde este eléctrico espera aterrizar en los años venideros.

El Nissan Leaf no es un pequeño citycar o un auto experimental, sino de un hatchback familiar con baúl generoso y todas las ayudas de conectividad y sistemas de seguridad de última generación. Su cabina recibe cinco adultos cómodamente sentados que cuentan con toda la seguridad propia de Nissan, como airbag delanteros y de cortina, frenos ABS, control de tracción y anclajes para sillas de niños.

Todo esto nos lo explicaron en voz baja mientras avanzábamos a muy buena velocidad por pendientes muy pronunciadas, sin sentir ruido diferente al del viento en la ventana. En plano y en subida, la potencia del Leaf se mantiene intacta. Lógico, pues el motor eléctrico no requiere cambios, luego el torque es el mismo desde que se aprieta el pedal del acelerador.

Viene equipado con llantas de 16 pulgadas montados en rines de aleación, frenos ABS y un kit de baterías que están escondidas a lo largo del piso y, por lo tanto, no afectan para nada el espacio de la cabina. Todo esto nos hizo olvidar que estábamos manejando el carro del futuro, salvo por el sonido del silencio que, en un mundo ideal, permitiría vivir los trancones con amabilidad y, lo mejor, sin contaminar el medio ambiente.

RECUADROS:
Fácil de 'tanquear'
El Nissan Leaf promete una autonomía de 120 kilómetros y una recarga lenta, en el enchufe de la casa, que les ahorra a los propietarios hasta un 90 por ciento en costos de operación, gracias a que la gasolina y el aceite son cosa del pasado y porque la recarga se hace como la de cualquier otro aparato electrónico del hogar.

Se maneja desde el teléfono
El radio, el sistema de navegación y el Bluetooth pueden ser maniobrados a control remoto desde el timón o desde una pantalla digital en el tablero.
Sin embargo, todo esto, incluido el aire acondicionado, la calefacción y la información pertinente acerca de la carga de las baterías, se puede manejar desde el teléfono celular gracias a una aplicación que Nissan tiene para sus clientes.

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