Segundo auto usado o moto, esa es la elección: bogotanos se preparan para el 'Pico y Placa'

En un sondeo hecho por motor.com, los lectores se inclinaron por comprar un segundo automóvil o una motocicleta. Lo bueno y lo malo de estas dos opciones.

Redacción Motor

05:00 a.m. 06 de febrero del 2009

Entre subirse a un bus o buseta y 'disfrutar de las habilidades' de su conductor, o a un atestado TransMilenio, o arriesgar la vida en un 'bólido' amarillo, muchos bogotanos, ante la imposibilidad de usar su automóvil durante dos días a la semana, empezaron a considerar la idea de comprar un segundo carro o pasarse a la moto.
 
Aunque no todos los afectados por la medida del alcalde Samuel Moreno tienen posibilidades económicas de escoger entre estas dos opciones, sí son muchos los que por razones de trabajo u ocupación, según un sondeo hecho por motor.com, se inclinaron por esta solución.
 
La semana pasada les contamos en Vehículos las opciones que les quedan a los bogotanos con el nuevo Pico y Placa, es decir, las "ventajas" del transporte público (TransMilenio, buses, busetas, colectivos y taxis), y sobre los malabares que hay que hacer en ciclovías y andenes en los que toca hacerles el quite a los huecos y a los negocios de los vendedores ambulantes. 
 
En esas circunstancias, los distribuidores de motos y vendedores de usados comienzan a frotarse las manos, pues lo que ven venir es un pequeño 'boom' que puede, en el caso de los usados, dinamizar el mercado que sufrió los embates por causa de la 'fiebre del carro nuevo'.
 
Y como no todo el mundo se arriesga a subirse a una moto, el carro usado es una gran opción. Si se habla de uno pequeño, de nivel de entrada con no más de diez años en la calle, su precio oscila entre los 10 y 16 millones de pesos.
 
Las motos las entregan con la cédula y cómodas cuotas mensuales, y aunque sus ocupantes sufren las inclemencias del clima y otros problemas, es el vehículo más versátil, más no el más cómodo. (Ver "Lo bueno y lo malo de la moto").  
 
Incluso, hay quienes piensan en comprar un carro nuevo. "Estoy pensando en un Spark Go, que me vale 20 millones de pesos, supongo que me lo dan con 4 ó 5 millones y con lo que gastaría en taxi alcanzo a pagarle la cuota al banco (...) así estamos pensando muchos, incluso he pensado en comprar una moto", dijo una lectora.
 
Con la entrada en vigencia de la restricción, y ante ese panorama, lo más probable es que Bogotá repita la experiencia de Medellín, en donde el alcalde Alonso Salazar decidió ampliarla a todo el día, pero poco después tuvo que echarla atrás. 

Menos 'salomónica' resultó la decisión de 'sortear' los números de las placas, que más que una solución dejó a muchos con sus carros guardados durante dos días seguidos, y el trancón ahí. (Ver "El vaivén del Pico y Placa en Medellín").
 
La restricción todo el día es tan impopular que ya en el Congreso fue radicado un proyecto de ley para poner freno a este tipo de medidas (Ver "Pico y Placa no podrá ser por más de 7 horas al día").
 
 
LO BUENO Y LO MALO DEL CARRO USADO
Es un carro que ya está matriculado, solo hay que hacer el traspaso.
Puede elegir el número de la placa.
Es más barato, hay una sobreoferta y un 'boom' de estos autos, cuyos precios oscilan entre los 10 y 16 millones de pesos.
Su precio se tiene que mantener abajo, porque no se puede montar sobre el de los nuevos, que es su techo.
Así tenga 10 años en la calle, es un carro que tiene inyección electrónica, catalizador, es decir, una tecnología 'limpia' con el medio ambiente.
Es un mito que va a aumentar el parque automotor. Esos carros ya están en la calle. Solo cambiarán de dueño.
Resulta más económico adquirir un usado que, como lo pregonan algunos, recurrir a la falsificación de placas y documentos. Es un riesgo muy alto.
Es un carro para uso en la ciudad en trayectos cortos.
Hay que tener en cuenta la marca y el valor de los repuestos, pues una reparación puede salir más costosa que el mismo carro.
Tiene problemas para guardarlo. No todo el mundo dispone de dos garajes en su casa o apartamento.
Hay que pagar impuestos, y tener en cuenta los costos de combustible y mantenimiento.
 

LO BUENO Y LO MALO DE LAS MOTOS

No tienen Pico y Placa, aunque hay quienes quieren imponerles esa restricción.

Facilidades de compra y financiación.

Son versátiles y maniobrables.

Hay para todos los gustos, grandes y chicas.

Siempre es más fácil salir de un trancón en una moto.

Son económicas pues su rendimiento en combustible por kilómetro es muy superior al de un automóvil.

No necesitan un segundo garaje, caben en cualquier parte.

El clima de Bogotá es un problema con el que hay que contar.

Hay que disfrazarse para subirse a una moto, comprar un traje adecuado y que brinde buena protección, más casco, chaleco, guantes y gafas.

Siempre se llegará a la oficina oliendo a humo y gasolina, pero más soportable en todo caso, que la 'aromaterapia' en buses y busetas.

Hay que cargar impermeable y ropa de 'repuesto'.

Los retenes y persecución de la policía son una molestia, pues casi todo motociclista es 'sospechoso'.

Los motociclistas tienen dificultades para adquirir el Soat.

La licencia de conducción cuesta alrededor de 200 mil pesos.

Bogotá no es una ciudad amable con los motociclistas, pues sus calles están llenas de huecos y de trampas que hay que saber sortear.

La hostilidad de los conductores de otros vehículos con las motos es evidente.

Y aunque el primer enemigo de las motos es la ciudad y la hostilidad de otros conductores, la irresponsabilidad de los motociclistas tiene que ver mucho con el rechazo de la gente. Muchos de ellos no respetan las señales de tránsito, andan por los andenes, cambian de carril constantemente o serpentean entre los filas de carros.
 

PROPONEN PICO Y PLACA PARA MOTOS
No cayó bien entre los motociclistas la idea del concejal Javier Lastra, quien radicó en el Concejo de Bogotá un proyecto de acuerdo para que el Pico y Placa incluya a las motocicletas. Esta semana, los motociclistas se hicieron sentir con sus pitos en las inmediaciones del Cabildo como protesta por esa iniciativa.
 
La propuesta consiste en restringir la circulación de las motos en las horas pico, es decir, desde las 6 hasta las 9 de la mañana y desde las 4 de la tarde hasta las 7 de la noche.

Según el Concejal del partido de 'La U', los motociclistas también deben contribuir a mejorar la movilidad. Lastra también esgrime como argumentos el creciente aumento de motocicletas que ingresan a la ciudad y los altos índices de accidentalidad.
 
Se estima que en Bogotá se matriculan mensualmente 2.500 motocicletas, en su mayoría, utilizadas como medio de transporte y trabajo (domicilios y reparto). 
 
 
PICO Y PLACA NO PODRÁ SER POR MÁS DE 7 HORAS AL DÍA
En el Congreso fue radicado por el representante a la Cámara Nicolás Uribe Rueda el proyecto de ley 254, que establece limitaciones a las  medidas restrictivas del tránsito vehicular (Pico y Placa).
 
Textualmente, en su artículo 1°, el proyecto señala que "para garantizar el derecho a circular libremente por el territorio nacional, a la libertad de empresa y al trabajo, ninguna autoridad administrativa dentro de su respectiva jurisdicción territorial podrá restringir la circulación de vehículos automotores particulares por más de siete horas en un mismo día".
 
Según Uribe Rueda, "es menester unir las voces de protesta manifestando no solo la inutilidad del sacrificio de la restricción vehicular durante todo el día, que quisieran imponer  a la población diversos mandatarios locales, debido a los múltiples males y pérdidas que sin ningún provecho se le causaría a la ciudadanía, sino resaltar de igual manera el claro límite y la prohibición que tienen las autoridades administrativas de limitar y restringir derechos fundamentales".
 
Para que la iniciativa del representante Uribe sea una realidad, esta deberá sortear con éxito cuatro debates en el periodo legislativo que se inicia el próximo 16 de marzo.
 

CARLOS CAMACHO MARÍN
REDACCIÓN VEHÍCULOS

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.