Sepa controlar a algunos enemigos del consumo de combustible

Aprender a manejar esos factores y mejorar sus hábitos de manejo permitirá que la gasolina rinda más y su bolsillo sufra menos.

Redacción Motor

05:42 a.m. 20 de marzo del 2015

A pesar de la reducción del precio de la gasolina en los últimos meses, uno de los factores más importantes que la gente tiene en cuenta al comprar un vehículo (nuevo o usado) es su consumo de combustible, una medida variable que depende de los hábitos de manejo y de condiciones externas que aunque no puedan evitarse, sí pueden controlarse.

Lo primero a considerar es el tipo de carro: entre mayor sea su tamaño y el motor encargado de moverlo, también lo será su respectivo consumo de combustible, aunque exigirle a un motor pequeño y de baja potencia mover la masa de un carro grande, será igual o incluso más perjudicial.

Naturalmente el fabricante anunciará sus propias mediciones, pero al haberlas realizado en las condiciones ideales de un laboratorio o pista privada, estas cifras poco se acercarán a las obtenidas por las personas. Tanto así, que hace no mucho en Estados Unidos marcas como Hyundai y Kia debieron responder a demandas por publicitar consumos falsos (muy optimistas) de sus vehículos.

¿Qué sucede? En ese tipo de pruebas no hay que lidiar con trancones, la velocidad de los vehículos es constante, la presión de las llantas es la ideal, no hay ningún tipo de peso adicional sobre el auto y si la medición se realizó en un laboratorio, seguramente la temperatura estuvo controlada y no había resistencia del viento contra la cual luchar.

El mundo real no podría ser más distinto. En los climas más calientes se estima que utilizar el aire acondicionado puede afectar el consumo hasta en un 25 por ciento, mientras que en los climas más fríos, hacer viajes cortos en los que el motor no alcance a llegar a su temperatura óptima de trabajo, podría tenerse un perjuicio de más o menos un 12 por ciento.

Cargar objetos innecesarios aportará su cuota y entre más pesados mayor será el castigo. Encima de todo, literalmente, los baúles de techo y sus soportes entrarán en la balanza. Según un ejercicio de Consumer Reports, a 65 millas por hora las bicicletas llevadas en un soporte de techo afectaron el consumo en un 35 por ciento, pasando de 42 millas por galón a 27. Solo el soporte lo redujo en 5 mpg y al agregar un deflector de aire hubo una caída de otras 2 mpg.

A mayor velocidad, mayor será la resistencia opuesta por el aire y el esfuerzo del motor para responder a los requerimientos de quien conduce, así que siempre que sea posible lo mejor es encontrar una velocidad constante ‘manualmente’ o con el control de crucero.

En vez de pasar la palanca a neutro en descensos prolongados (maniobra por demás peligrosa y perjudicial para el consumo), lo ideal es engranar una marcha que permita una velocidad prudente. Además de evitar desgaste y recalentamiento de los frenos, la inercia será la que mantenga el motor en funcionamiento, no la combustión.

Los fabricantes también han tomado cartas en el asunto aplicando técnicas como el downsizing, que reduce la cilindrada e implementa inducción forzada para no sacrificar potencia, así como tecnologías como el Stop/Start, que apaga el motor cuando el carro está detenido, o la desactivación de cilindros cuando no se requiere de toda la potencia.

Podría decirse que prácticamente todo incide en el consumo y aunque no sean factores que se puedan evitar totalmente, sí hay formas de controlarlos. La clave está en hacerle un seguimiento (ver recuadro ‘Calcule su consumo’) y así poder empezar a implementar cambios en sus hábitos de manejo para que la gasolina rinda más y su bolsillo sufra menos.

Calcule su consumo

Para realizar este cálculo, procure usar siempre la misma estación y ojalá el mismo surtidor, pues esto le permitirá obtener el resultado más preciso posible.

Cuando llene el tanque, anote el kilometraje que señala el odómetro o ponga en ceros el cuentakilómetros parcial. Al volver a repostar, anote la cantidad (en galones) que agregó y la distancia (en kilómetros) que recorrió desde la última vez. Divida los kilómetros recorridos por la cantidad agregada y obtendrá su consumo en kilómetros por galón.

Algunos consejos

No cargue objetos innecesarios en su carro.
Evite aceleraciones fuertes.
Esté siempre atento a la presión de las llantas.
Trate de mantener velocidades constantes siempre que pueda.
Planee su ruta y utilice aplicaciones como Waze para evitar zonas congestionadas.
No realice breves aceleraciones repetidas.

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