El SOAT es un seguro que no es para el carro sino para las personas

El Soat es un seguro, de obligatorio cumplimiento, que se utiliza para cubrir el traslado y el tratamiento médico que deban recibir personas involucradas en accidentes.

Redacción Motor

09:21 p.m. 19 de octubre del 2012

Por su carácter social y obligatorio, el Soat nació con estrictas reglas de juego que las aseguradoras deben cumplir si aspiran a venderlo. Una de ellas es el régimen tarifario, que por ley es regulado y expresado en salarios mínimos, con montos diferenciales.

Al expresarse en salarios mínimos, se garantiza que el ingreso del tomador sea proporcional al cobro de la prima y, al establecer diferencia entre unas tarifas y otras, indirectamente se está asegurando que, de acuerdo con el número de pasajeros, el tipo de uso y el tamaño, entre otros factores, sean proporcionales al pago anual.

Cuando cualquier conductor adquiere su Soat, él, sus pasajeros y quienes intervienen en un accidente de tránsito en el cual su vehículo esté involucrado, tienen derecho a atención médica inmediata. Esto significa, de entrada, que ninguna IPS (hospital, clínica o centro de salud) puede negarles atención primaria, equivalente a 800 salarios mínimos diarios vigentes (SMLDV).

Cabe decir que el Soat es exclusivo para accidentes de tránsito de vehículos motorizados que transiten sobre vías públicas, de ahí que no cubra al peatón que se cayó en el andén o al ciclista que se partió un brazo en el parque.

Sin embargo, a diferencia de otros seguros, cubre no sólo al tenedor (conductor), sino también al peatón y a los pasajeros que se vean involucrados en un accidente de tránsito. La no tenencia del Soat implica la inmovilización del vehículo y el cobro de una multa equivalente a un salario mínimo mensual vigente, que se duplica si no hay pronto pago.

La responsabilidad civil en los seguros
Además del Soat, el conductor puede proteger su patrimonio con un seguro para automotores, que incluye póliza de Responsabilidad Civil (RC), una cobertura que tiene como fin primordial ayudar a quienes se ven envueltos en choques graves y deben pagar por lesiones, muerte e indemnizaciones, los rubros más caros en un siniestro.

El carro es otra cosa diferente
La volatilidad del mercado automotor ha hecho que el valor de los vehículos sea visto más desde el punto de vista de la utilidad que de la inversión.

Esto significa, en términos prácticos, que las aseguradoras no pueden responder por el valor inicial del vehículo porque su función no es enriquecer al tenedor, sino resarcirle en parte la pérdida patrimonial.

Si no fuera así, los fraudes se dispararían, pues muchos conductores reportarían su carro como robado para reclamar el seguro y recuperar lo perdido. Por eso es importante que el valor por el que se asegure un carro sea lo más 'aterrizado' posible: la compañía siempre pagará sobre el valor actualizado.

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