La sobretasa a la gasolina es otro gravamen que nació para quedarse

Este 'impuesto' se creó para el mantenimiento de la malla vial, construir nuevas vías, financiar el metro y los sistemas de transporte masivo.

Redacción Motor

05:58 a.m. 13 de febrero del 2015

En septiembre próximo se cumplen 20 años de la creación de la sobretasa a la gasolina en Bogotá, que junto al 4 x mil, son los mejores ejemplos de los impuestos ‘temporales’ que al final quedan fijos.

La sobretasa a la gasolina nació con el Acuerdo 21 del 15 de septiembre de 1995. Y sobre el papel, se cobraría hasta septiembre de 2015, pero a través de leyes, acuerdos y reformas tributarias, los gobiernos local y nacional extendieron la vigencia del recaudo.

La sobretasa a la gasolina ha tenido muchas modificaciones, pero sus propósitos no se han cumplido. Se han modificado los porcentajes de recaudo, siempre hacia arriba, claro; y la destinación de los recursos. Todo eso se ha hecho al pie de la letra, pero las obras que se han prometido con esa plata no se ven.

El primer Acuerdo que aprobó el Concejo de Bogotá en 1995 fijó la sobretasa en 13, 14 y 15 por ciento para los años 1996, 1997 y 1998, respectivamente, a partir del 1 de enero de 1996. Luego, a partir de 1999 y hasta el año 2015 el porcentaje se subió al 15 por ciento.

No se había secado la tinta ni cumplido el plazo fijado en dicho Acuerdo cuando el recaudo subió al 20 por ciento a partir de enero de 1998. Hoy ese porcentaje es del 25 por ciento. En cambio, la retribución a quienes han pagado ese sobreprecio en la gasolina, está en rojo.

El acuerdo de 1995 estableció que durante los primeros tres años de cobro de la sobretasa (hasta el año 1998) los dineros se invertirían así: 50 por ciento para mantenimiento y recuperación de la malla vial; 30 por ciento para la ampliación de la malla vial; y el 20 por ciento para el programa de acceso a barrios y pavimentos locales que ejecutaría el IDU.

Los cráteres cada vez más grandes y el mal estado de las vías son prueba de que esa plata no se invirtió ni en su reparación ni en la ‘nueva’ malla vial.

Además, parece que los concejales que aprobaron el acuerdo 21 en 1995 previeron lo que iba a pasar, dejando unos artículos condicionales en el texto referentes al metro y a los sistemas masivos de transporte.

“Si para el año de 1998 se hubieren concluido y definido las fases de estudio, diseño, construcción y financiación por parte de los Gobiernos Nacional y Distrital, el 50 por ciento de la sobretasa se destinará a la financiación del transporte masivo (Metro), y el otro 50 por ciento, se distribuirán en un 25 por ciento para mantenimiento; 15 por ciento para Plan Vial y 10 por ciento para pavimentos locales”. En el 98, otro acuerdo cambió los porcentajes y la distribución de los recaudos de la sobretasa a la gasolina quedaron así: 65 por ciento para mantenimiento de vías y ampliación de la malla vial, 30 por ciento para acceso a barrios y pavimentos locales, y 5 por ciento para Transmilenio.

Hoy, 20 años después no se sabe si habrá metro, no hay plan vial y los pavimentos locales están destruidos. Y como no hubo metro, la plata que pagaron los conductores particulares pudo ir a parar a cualquier parte, pues otro artículo del Acuerdo dice que “en el evento de que no se lleve a cabo la construcción del Metro, la Administración queda facultada para utilizar el porcentaje señalado para el Metro, en los proyectos que considere necesarios…”.
Es cierto que el déficit que tiene la ciudad para arreglar sus vías es muy alto, unos calculan que se necesitan entre 8 y 10 billones de pesos. Con la sobretasa nunca se llegará a esa cifra, pero los automovilistas cada día ponen su cuota con impuestos y a cambio solo se anuncian más restricciones como la de imponer un día sin carro al mes.

O los obligan a bajarse del carro y a cambio les ofrecen un deficiente servicio de transporte público. Esa es una de las principales quejas de los automovilistas.


‘Con este margen iremos a la ruina’

Mientras los colombianos siguen sin entender por qué el gobierno mantiene los altos precios del galón de gasolina, a pesar de la caída del precio internacional del petróleo, los distribuidores minoristas no están muy contentos con el incremento que les hizo el Ministerio de Minas.

“No estamos de acuerdo con el tratamiento recibido por el Gobierno Nacional ni el margen máximo reconocido al Distribuidor Minorista, con el cual se nos quiere llevar a la ruina. Exigimos una inmediata y justa retribución por parte del Ministerio de Minas”, aseguró el presidente de Fedispetrol Colombia, Álvaro Younes.

El directivo señaló que se han convertido en “recaudadores de los recursos estatales” y le pidió al Ministerio de Minas revisar la resolución 40122 expedida el pasado 30 de enero, que modificó el margen máximo reconocido a favor de los minoristas.

“Hemos asumido tres reformas tributarias, cuatro aumentos del salario mínimo, nuevos costos operativos, técnicos y administrativos durante los últimos cuatro años sin ninguna contraprestación. No sabemos cuál es la equivocada percepción sobre esta actividad que tienen nuestras autoridades ni hacia dónde nos quieren llevar”, concluyó.

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