Surtidores de gasolina podrían no estar igualmente calibrados: lo pagado no siempre es lo tanqueado

Para la época de la expedición del decreto regulatorio, gran parte de los dispensadores de combustible existentes en el país eran mecánicos. En la actualidad son electrónicos y pueden ser más exactos.

Redacción Motor

05:16 a.m. 04 de abril del 2014

Andrés Baraya Rubiano
Redactor EL TIEMPO

En más de una ocasión hemos tenido la sensación de que lo pagado en gasolina no corresponde realmente a los galones que ingresan al tanque del carro, o hemos escuchado decir que en esa o aquella estación los surtidores no están bien calibrados.

Esa es una realidad que afecta el bolsillo de los colombianos. De acuerdo con la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), a sus oficinas han llegado diversas quejas de ciudadanos al respecto, las cuales han sido atendidas a través de visitas para verificar si los surtidores de las estaciones de servicio (EDS) presentan algún tipo de irregularidad.

Según Alejandro Giraldo López, Superintendente delegado para el control y verificación de reglamentos técnicos y metrología legal, “en el 2013, la entidad efectuó 309 verificaciones de EDS, en donde encontró que 56 no cumplían con los parámetros legales, por lo cual se les formuló pliego de cargos y se adelantan los procesos administrativos sancionatorios correspondientes”.

Dichos parámetros están consignados en el Decreto 1521 de 1998, en sus artículos 30 al 32, por medio de los cuales se establece el procedimiento para la verificación del funcionamiento de un surtidor.

El artículo 31 (literal g) dice: “El margen de calibración establecido por la norma API (American Petroleum Institute) es de más o menos siete pulgadas cúbicas (líneas) en relación con la línea cero (0) del calibrador de cinco galones de capacidad”. Esto significa que la norma permite un margen de error de hasta siete pulgadas cúbicas por encima o por debajo, del nivel cero de calibración.

De acuerdo con otras fuentes consultadas, esta norma es técnicamente anticuada, pues para la época de la expedición del decreto en mención, gran parte de los surtidores existentes en el país eran mecánicos y en la actualidad son electrónicos, 99 por ciento más precisos.

En la práctica, si en la actualidad se paga alrededor de 37 pesos por pie cúbico de gasolina, de llegar a siete pulgadas estamos hablando de 260 pesos por cada cinco galones (52 pesos por galón) a favor o en contra de la estación de servicio. Haga sus cuentas.

Teniendo en cuenta que la calibración es responsabilidad del propietario de la EDS, esto ha hecho que ciertas EDS inescrupulosas se amparen en dicha norma para entregar menos combustible al usuario final.

El Ministerio de Minas, único con la facultad y autoridad para actualizar la norma existente está en mora de modificar el Decreto con lo cual acabaría con los abusos de algunas Estaciones de Servicio, en especial las ubicadas a las afueras de las ciudades capitales. Sin embargo, al cierre de esta edición no obtuvimos respuesta oficial sobre este tema.

Los surtidores son confiables, pero…

De acuerdo con fuentes consultadas de Insepet, uno de los principales importadores de surtidores en Colombia, “los actuales equipos son altamente confiables, especialmente los que provienen de Estados Unidos o Brasil y cumplen las estrictas normas UL”.

Sin embargo, afirman que en los últimos años “han entrado al país equipos de fabricación china, que no pueden ser usados en Europa o Estados Unidos debido a que son poco confiables en su calibración y resultan altamente peligrosos, al no contar con barreras que aíslen los gases del combustible, de la parte electrónica”.

Las sanciones

De acuerdo con la SIC, “las sanciones están establecidas en el artículo 61 del Estatuto del Consumidor y pueden ser pecuniarias de hasta 2.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, el cierre del establecimiento de comercio y/o el retiro definitivo del surtidor”.

Control a nivel nacional

El 95 por ciento de las visitas que realiza la Superintendencia las hace de oficio, es decir, sin necesidad de que existan reclamaciones de consumidores, de forma aleatoria y sin previo aviso. Por su parte, las autoridades locales (alcaldías) hacen también controles utilizando la misma metodología.

Así se verifica un surtidor

De acuerdo con el artículo 31 del Decreto 1521 de 1998, el protocolo de verificación de los surtidores de combustible a nivel nacional es el siguiente:

“a. Se humedece el calibrador, llenándolo –hasta su capacidad total de 5 galones– con el combustible; después de dicha operación, el líquido se devuelve al tanque de almacenamiento;

“b. Se lleva a ceros la cantidad marcada en el surtidor y con la pistola de este completamente abierta (máxima rata de llenado), se vierten en el calibrador cinco galones según lectura de la máquina registradora;

“c. Se lee en la escala graduada del calibrador el número de pulgadas cúbicas (líneas) entregadas por el surtidor, en exceso o en defecto (por encima o por debajo de la línea cero), de lo cual se tomará nota;

“d. Después de desocupar el calibrador, se llena nuevamente según lo señalado en el literal (b), pero con la boquilla del surtidor parcialmente cerrada para limitar el flujo. Esta operación de llenado debe efectuarse aproximadamente en un minuto;

“e. Se repite la operación indicada en el literal (c), tomando nota de la lectura obtenida;

“f. Se entenderá que un surtidor se encuentra ‘descalibrado’ si, al momento de verificar la calibración, el nivel de entrega está por encima o por debajo de la línea cero (0) de la escala de medida del calibrador”.

“g. El margen de calibración establecido por la norma API (American Petroleum Institute) es de más o menos siete (+ ó - 7) pulgadas cúbicas (líneas) en relación con la línea cero (0) del calibrador de cinco (5) galones de capacidad; lo anterior, sin perjuicio de la responsabilidad que cada distribuidor minorista de combustible tiene –en todo tiempo– de mantener en perfecto estado de conservación, funcionamiento y debidamente calibrada en ceros (0), la unidad de medida de los surtidores.

“Los funcionarios competentes tendrán en cuenta que, a partir de la vigencia del presente Decreto, el régimen sancionatorio se aplicará cuando las diferencias encontradas durante la verificación de la calibración de un surtidor en una estación de servicio, sean mayores de más o menos de siete (+ ó - 7) pulgadas cúbicas (líneas) en relación con la línea cero (0) del calibrador de cinco (5) galones de capacidad”.

‘Tanquear’ gasolina tiene su ciencia

Además del tamaño del motor, el estilo de manejo y el estado general del carro, la manera como se tanquee también influye en su posterior ‘glotonería’.

Dejar guardado el carro entre semana, no usarlo durante los días de pico y placa, manejarlo ‘parejo’, mantenerlo bien sincronizado y hasta andarlo sin mucha carga son varios de los muchos ‘trucos’ a los que acuden los conductores para ayudarle a la billetera.

Pero, además de lo puramente mecánico y de uso habitual, hay otras prácticas a las que se puede recurrir para garantizar que la calidad y cantidad del combustible que ingresa es bueno.

Consultamos a la Asociación Colombiana del Petróleo y nos dieron ciertas recomendaciones. Tome nota.

El frío le ayuda.

Como la gasolina se almacena bajo tierra, suele estar más fría y por ende, más densa temprano en la mañana que por la tarde. En términos prácticos, esto significa que el combustible frío no se expande ni se evapora y el galón que recibe es más ‘galón’ que aquel que sale por la tarde.

Ojo con los vapores

No llene rápidamente el tanque pues de esa manera se reducen al mínimo los vapores que despide el combustible, luego el carro recibe menos gasolina por el mismo precio.

Tanque lleno

Trate de llenar el tanque cuando aún esté a la mitad, pues entre más gasolina tenga el tanque, menos aire habrá y la gasolina se evapora menos rápido. A diferencia de los tanques del vehículo, los de almacenamiento en las bombas tienen un techo interno flotante, que ayuda a minimizar la evaporación.

Ojo si hay carrotanque

Evite detenerse en estaciones en donde vea que los camiones acaban de descargar combustible. La gasolina que sale inmediatamente está revuelta y todas las impurezas que estaban al fondo, ahora nadan en la superficie y se le colarán al tanque de su carro provocando fallas en los inyectores.

Seguro mata a confianza

Lo mejor es utilizar la gasolina con el nivel de octanaje que recomienda el fabricante del vehículo.

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