Tenga en cuenta las siglas de la seguridad, ellas llevan años salvando vidas

Al momento de comprar vehículo, nuevo o usado, estas son las abreviaturas que debería exigir y exigirse que vengan en el equipamiento del carro.

Redacción Motor

06:15 p.m. 20 de febrero del 2015

Para muchas personas la compra de su primer carro es un momento de gran importancia, pues seguramente conlleva una considerable inversión por la que esperan recibir las mayores satisfacciones a cambio. Sin embargo, el afán por la emoción, el desconocimiento o la desinformación, se traduce en que las prioridades no son las ideales.

¿De qué hablamos? Seguridad. Como hemos mencionado varias veces, este es el apartado que más atención debería recibir y para ello es necesario saber qué sistemas lo componen y cómo funcionan. Es por eso que a continuación hacemos un breve recuento de los más
elementales.

El primero de ellos es el cinturón de seguridad. Todos los carros lo equipan en los puestos delanteros y laterales traseros, pero la “discordia” reside en el central trasero que en muchos casos sigue siendo de dos puntos y no retráctil de tres, desembocando en una menor retención del pasajero en caso de una frenada brusca o un choque.

Estos también cuentan con pretensores para una mayor efectividad y a veces se complementan con limitadores de fuerza para ayudar a reducir la presión sobre el pecho de la persona. Otros incluyen airbags para reducir aún más las posibles lesiones y en los puestos delanteros algunos cuentan con regulación de altura.

Una sigla que por fortuna ya se ha vuelto más común en Colombia es ABS, que hace referencia al sistema antibloqueo de frenos. Al sentir que las ruedas se bloquean en una frenada brusca, por medio de pulsaciones este sistema evita que eso suceda, permitiéndole al conductor recobrar el control de la dirección para esquivar un obstáculo.

Otra importante sigla es el TCS, o control de tracción. Su labor consiste en evitar que las ruedas patinen al acelerar, ya sea porque se aplicó mucha presión o porque el terreno está resbaloso; esto último desmiente a quienes dicen que un vehículo no lo necesita debido a que su poca potencia no lo amerita.

Utilizando las funciones de este sistema está el control de estabilidad, cuyas siglas varían según como lo haya nombrado cada marca (ESP, DSC, VDC, etc.).

Gracias a sensores que “leen” mediciones como la velocidad, ángulo de giro, movimientos laterales y rotación, se puede detectar si el vehículo no sigue la trayectoria deseada. En ese caso, puede retener la potencia enviada a las ruedas o frenar alguna de ellas según lo requiera la situación para evitar una pérdida de control.

Si su presupuesto no alcanza para un vehículo nuevo con este equipamiento y una buena dosis de bolsas de aire, seguramente en el mercado de segunda encontrará varias opciones. Lo importante es que cuando se encuentre en este proceso tenga en cuenta que estos sistemas le pueden salvar la vida a usted, a su familia y a los demás involucrados.

 

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