Terminó la campaña 'Siembra esperanza en tu país' de ExxonMobil con la Fundación Mi Sangre

Mil millones de pesos donará ExxonMobil a la Fundación Mi Sangre, que trabaja con los niños y niñas víctimas de las minas antipersonales y sus familias.

Redacción Motor

05:00 a.m. 27 de febrero del 2009

 El 28 de Febrero termina, con un balance de éxito total, la campaña 'Siembra esperanza en tu país' que realizó ExxonMobil, con la colaboración de cerca de 400 estaciones de servicio Esso y Mobil del país. La campaña buscaba recaudar fondos para donar a la Fundación Mi Sangre', que ayuda a niños y niñas víctimas de las minas antipersonales y a sus familias.

La idea inicial era que del total de las ganancias que tendrían las estaciones de servicio durante tres meses (empezando el primero de octubre), por venta de combustible (sin aumentar el valor normal a los clientes), el 10 ó 15 por ciento se destinarían a la campaña. Y así comenzaron, esperando recoger 500 millones de pesos que les permitieran ayudar 100 niños y niñas de la Fundación Mi Sangre.

La iniciativa fue tan positiva y tuvo tan buena acogida entre los clientes, que el plazo se extendió hasta finales de febrero y se logró recoger 100 millones de pesos, lo que duplicó a 200 el número infantes para ayudar.

Y como no se trataba solo de entregar la plata y olvidarse, ExxonMobil continuará apoyando la fundación hasta terminar todo el proceso de recuperación de estos 200 niños y niñas.

Un granito de arena a un inmenso problema
Lamentablemente para entender la magnitud del trabajo social que realiza ExxonMobil hay que conocer las dramáticas cifras que mueven esta campaña. Colombia es el único país en el mundo en donde todavía se siembran minas antipersonales, cada vez son más minas y más graves los efectos en las personas.

La población civil, especialmente los niños son los más afectados. Según el sistema de Gestión de información para las Actividades relativas a las Minas (IMSMA) entre enero de 1990 y mayo del 2008, 7.001 colombianos fueron víctimas de minas antipersonales. Tres cuartos de los afectados fueron civiles y de estos, el 34 por ciento eran niños y niñas.

Las víctimas, especialmente los niños y niñas, no solo quedan afectados físicamente, sino que psicológicamente su reintegración a la sociedad y al colegio tiene sus dificultades. Por eso la Fundación Mi Sangre dedica su gestión a ayudar psicológicamente a los niños afectados, a sus familias, compañeros y amigos. Acompañándolos, educándolos, asesorándolos y atendiéndolos con especialistas, por cerca de 18 meses los niños retoman su vida normal y aprenden a llevar de mejor manera su incapacidad. Así mismo las personas cercanas a ellos, también son asistidas para que aprendan a llevar esa nueva situación y a ayudarlos.

Como no se trataba solo de entregar la plata y olvidarse, ExxonMobil continuará apoyando la fundación hasta terminar todo el proceso de recuperación de estos 200 niños y niñas.

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