Tips para alcanzar el mejor funcionamiento del motor del vehículo en carretera

El acelerador debe usarse para subir a las revoluciones que toca y exigir bien el motor.

Redacción Motor

08:25 p.m. 21 de diciembre del 2012

Un vehículo acostumbrado a circular por carretera es mucho más sano que uno que nunca ha salido de la ciudad. Sacarlo a pasear no es un castigo, es un premio para él porque su motor trabaja a buena potencia, que es para lo que finalmente fue hecho.

Pero todo depende también de la destreza del conductor, que suele demostrar cómo su auto sube 'sobrado' en cuarta y lo lleva colgado para sentar precedente, sin darse cuenta de que está consumiendo mucho más combustible y alterando el motor porque lo lleva durante horas y horas en potencia mínima.

En las bajadas también debe trabajar el motor. Aunque es cierto que un vehículo gasta menos gasolina si baja en neutro hasta Melgar, rodar 'engranado' le permite al conductor reaccionar mejor en caso de una frenada o una acelerada de emergencia. Los cánones dicen que se debería descender en el mismo cambio que se utiliza luego para subir.

Un vehículo que circula ahogado produce en el motor más carbón, hollín y residuos contaminantes, gasta sus partes interiores más rápido y contamina el aceite a mayor velocidad, inclusive hasta perder su poder lubricante. Por eso es importante que, amén de los trancones en los peajes, lleve el carro 'aceleradongo' (en términos de revoluciones, no de velocidad) para que no se ensucie el motor.

Déle 'refajo' para viajar
Mezclar gasolina extra con corriente es químicamente factible y le permite al conductor ahorrarse unos pesos a la hora del tanqueo. Obviamente, hay que averiguar 'a oído' cuál es la proporción ideal, es decir, que el refajo que se le está dando al carro sea el correcto.

Sobre el octanaje...
Si, al pisar el acelerador a fondo, se siente cascabeleo, es probable que no esté bien sincronizado o que la gasolina no tenga el octanaje que necesita el motor.

En ese caso, lo mejor es pedirle al operario de la bomba que le eche, por ejemplo, nueve galones de corriente por uno de extra. Si el vehículo sigue pistoneando, se debe bajar la proporción a 8/1, y así sucesivamente, hasta que desaparezca. Cabe decir que si el viaje es a tierras bajas, la proporción de extra debe aumentar.
La gasolina extra tiene 93 octanos y la corriente tiene 86 y, según los expertos, en alturas medias como Bucaramanga o Medellín, la proporción 50/50 funciona bastante bien.

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