Ushuaia-Alaska, en 'par patadas' en un Citroën 3CV

Dolores Navarro y Facundo Laiz emprendieron hace un año esta aventura a bordo de este consentido, que ya completa 28 mil kilómetros con ellos.

Redacción Motor

05:00 a.m. 30 de enero del 2009

-¡Eso, corré, que vas a salir en todos los diarios!- le gritó el papá de Mafalda al conductor de un súper carro que lo rebasó, mientras él viajaba en su Citroën 3CV, con toda su familia.

-¿Pod qué? -preguntó el pequeño Guille, sin entender la furia de su padre-. ¿Acazo un auto que rebaza a unoz pelmazoz ez notizia?

No lo es, por supuesto. Lo que sí resulta noticioso para los diarios es una pareja de jóvenes platenses viajando desde Ushuaia (la ciudad más austral del mundo) hasta Alaska, por el atajo Chile- Bolivia- Perú- Ecuador- Colombia, Panamá... precisamente a bordo de un Citroën 3CV fabricado en Argentina, el mismo 2CV francés, conocido como el 'dos patadas'.

Se trata de Dolores Navarro, maestra de artes plásticas de 27 años de edad, y Facundo Laiz, ingeniero agrónomo de 29, quienes emprendieron una verdadera aventura, exactamente un año después de contraer matrimonio, y luego de haber adquirido en su natal Mar del Plata, por 2.000 dólares, este consentido que ya completa 28 mil kilómetros con ellos.

Una verdadera aventura, no solo por el largo recorrido, o porque dependen económicamente de la "bijouterie artesanal" fabricada por ellos. No. Lo es por el vehículo mismo, modelo 70, motor de 602 cm3 y dos cilindros opuestos, que desarrolla 80kph 'a full chancleta'; rin 15, dirección de cremallera, sun roof tipo 'lata de sardinas' y una suspensión horizontal de gran recorrido.

"La idea es motivar a la gente para que haga algo con su vida -dice Dolores-. Estamos convencidos de que la mayoría de las personas viven una vida que no les gusta y trabajan en sitios que no los llenan".

Por eso se decidieron por un vehículo de las características de su 3CV. "La comodidad excesiva mata al hombre, lo adormece. Este auto no es el más cómodo del mundo, pero es suficiente para nosotros", dice Facundo. "Eso sí, es muy ruidoso", interrumpe Dolores.

"Es noble, económico, fácil de mantener, sube y baja muy bien...", continúa Facundo. "Y muy ruidoso -insiste su mujer-. Por eso le instalamos un estéreo".

Como le sucede al papá de Mafalda, a los Laiz Navarro también los rebasa 'hasta el gato', pues el promedio de velocidad con el que viajan se sitúa entre los 50 y los 60 kph, todo depende las carreteras por las que estén transitando.

"Las de Bolivia son las más duras. Allá se nos rompió una terminal de la suspensión y no tuve más remedio que colocarle una cadena provisional para llegar hasta Cochabamba. Anduvimos 150 kilómetros con el remiendo, a un promedio de 40 kph", cuenta Facundo con orgullo.

No en vano llevan de todo: además de mantas, equipo de cocina, carpa, ropa y guitarra, la bodega guarda una completa caja de herramientas, que incluye bobinas, bomba de repuesto, bujías, correas, discos, entre varios otros repuestos, que el auto exige cada tanto para no vararse. 

Reconocen, sin embargo, que en Ecuador fueron 'adoptados' por los representantes de Citroën de ese país quienes, sin cobrarles un solo dólar, les revisaron por completo el vehículo, le arreglaron los 'tocos', masillaron los óxidos y lo pintaron todo.

De ahí que llegaran a Colombia con nuevos bríos y un 3CV blanco reluciente, aunque con el equipo de sonido dañado y el ruido del motor intacto... según se lamenta con dolor Dolores.

Precisamente en Bogotá los obligamos a detenerse 'un momentito' antes de que emprendieran su camino hacia Villa de Leyva y Cartagena, dos destinos recomendados por todo el mundo y que los entretendrán un par de semanas más, antes de seguir hacia Panamá.

Desde allí le darán inicio al segundo año de aventura y a los restantes 20 mil kilómetros que les espera hasta alcanzar su destino final.

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