Vehículos autónomos tendrán cajas negras para determinar responsabilidades en accidentes

Son necesarias para poner en marcha esa tecnología y recogerían en tiempo real todas las acciones y reacciones de hombre y la máquina, para determinar a posteriori la responsabilidad de cada uno.

Redacción Motor

07:27 p.m. 11 de julio del 2014

A esta conclusión han llegado diversos organismos de seguridad vial. Si bien la conducción autónoma es una realidad, gracias a los avances de los fabricantes en materia tecnológica, aún este sistema no se puede aplicar a la vida real debido a la falta de legislación para su uso dentro del tránsito.

El gran problema de la conducción autónoma que enfrentan los fabricantes está en lo que puede suceder cuando un vehículo de estos sufre un accidente.

La duda de los expertos es, en quién recae la responsabilidad cuando la tecnología es la encargada de realizar las maniobras pertinentes (cruce, frenado y aceleración, entre otras): ¿es en el conductor o en el fabricante? En otras palabras, ¿si en el 90 por ciento de los accidentes el error humano está presente, qué sucederá con un vehículo autónomo?

Si bien en pruebas privadas se ha logrado garantizar el funcionamiento de estos sistemas, ningún fabricante está dispuesto a garantizar que funcionará con un 100 por ciento de confiabilidad. La tecnología puede fallar como cualquier sistema electrónico, bien sea por falta de mantenimiento o una falla de fábrica.

Por este motivo, el uso de las cajas negras podría conseguir el ansiado consenso entre fabricantes, aseguradores y legisladores para garantizar responsabilidades en caso de accidente con un vehículo autónomo. Y si a esto se suma a la intención de crear un marco jurídico –iniciativa presentada por la NHTSA de los Estados Unidos– mediante la cual se busca legislar el uso de los sistemas autónomos en los vehículos, se tendría una base firme para que este sistema entre en operación en un corto plazo.

Esto plantea la NHTSA

Entre los grandes avances que se establecen a través de esta intención de regulación, se encuentra la inclusión de una jerarquía para identificar diferentes modalidades de conducción autónoma, conforme a la tecnología instalada en cada vehículo (ver: ‘Niveles de conducción autónoma’).

Por otra parte, se reglamenta el uso de estas tecnologías de acuerdo con las zonas de tránsito, bien sea en autopistas o urbanas. Así, los estados o gobiernos locales podrán establecer en qué lugar está permitido o no, el uso de un vehículo 100 por ciento autónomo.

Niveles de conducción

Nivel 0: el vehículo no cuenta con ningún tipo de asistencia.

Nivel 1: hacen parte los vehículos que emplean sistemas de frenado automático o de corrección por un cambio de carril involuntario.

Nivel 2: vehículos que tienen controles de crucero adaptativos.

Nivel 3: conducción semiautónoma, enfocada a situaciones específicas, como congestión de tráfico.

Nivel 4: vehículos completamente autónomos.

Fuente: NHTSA

Nissan sigue avanzando

Con motivo de la inauguración de un enlace de la autopista que une Kanagawa (donde está ubicada la sede central del programa de vehículos autónomos de Nissan) con la ciudad de Tokio, la compañía realizó una nueva prueba a dicho sistema.

En el recorrido de 13,4 kilómetros se demostró la confiabilidad de esta tecnología, la cual fue presentada en el marco del evento N360 en el 2013, en donde se anunció que podrá entrar en operación en el 2020.

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