La velocidad sigue siendo protagonista en materia de regulaciones

De aprobarse el proyecto de ley de aumento de la velocidad, las autoridades locales tendrían más libertad para subirlas y bajarlas en sus municipios.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

El 21 por ciento de las muertes en accidentes de tránsito fueron provocadas por vehículos que transitaban muy rápido, cifra que se convirtió en la primera causal de accidentes en el 2006, según un estudio de Medicina Legal analizado por el especialista y consultor en prevención y seguridad vial, Jorge Humberto Rozo Gómez.

De esos muertos, el 49,7 por ciento corresponde a conductores, el 28,8 a pasajeros y el 20,5 a peatones. La motocicleta fue el vehículo que más se vio involucrado en estos incidentes, con un 46,2 por ciento.

Aunque, en la actualidad, el Código Nacional de Tránsito fija límites máximos de velocidad, también les concede a las autoridades locales modificarlos de ser necesario, aunque sin exceder los 100 kph.

Al respecto existe desde el 2006 una propuesta rodando por Cámara y Senado, la cual contempla también esa posibilidad, pero sugiere igualmente aumentar los límites a 120 kph en carretera y 80 en ciudad, mantener los 30 kph en barrios y de 15 kph en zonas escolares.

¿Conseguir unos límites razonables y que sean respetados (¿) es una gran responsabilidad que estará en manos de autoridades nacionales y municipales de tránsito ¿advierte Rozo Gómez-. De ahí la necesidad de adelantar un estudio de toda la red vial nacional y buscar un equilibrio (entre los factores que intervienen en la accidentalidad)¿.

Esos factores son, según el experto, el riesgo de accidentes y víctimas, la capacidad de vigilancia y control de las autoridades, los tiempos de recorrido, las repercusiones ambientales y las implicaciones políticas, entre otros.

No hay límite que valga

Pero una cosa es violar los límites de velocidad impuestos por las autoridades y otra muy distinta es circular a una velocidad consecuente con la situación de la vía, del tránsito y hasta las meteorológicas.  

Es allí en donde entra la responsabilidad del conductor, que es en últimas quien decide sus propios límites y el que, calculando todos los factores arriba mencionados, se da cuenta si está manejando irresponsablemente o lo está haciendo bien. ¿La sabiduría está en encontrar ese balance y ofrecer seguridad¿, puntualiza el consultor en prevención vial.

Pero, ¿cómo se determina si una vía es apta para circular a tal o cual velocidad? ¿Qué hace que las autoridades puedan decidir que por allí se puede apretar el acelerador, pero por allá no?

Se deben tener en cuenta una serie aspectos propios de la vía, como sus antecedentes de accidentalidad y funcionalidad, el volumen de tránsito que maneja, los obstáculos que presenta, su grado de urbanismo, la presencia de montañas y escuelas, la ubicación de los paraderos y la frecuencia de peatones y ciclistas. 

La pregunta es si las autoridades locales tendrán el tiempo y la tecnología para mirar todo esto.

La señalización, otro problema

Otro problema del que pocas autoridades hablan, pero del que muchos de nuestros lectores se quejan, es el de la señalización. La más atacada es la doble raya amarilla, que, por convención internacional, existe para prohibir el adelantamiento.

¿Esas rayas motivan el aumento, en más de dos horas, del viaje por carretera¿, dice Martha Andrea Sanín; ¿a la mayoría de los conductores nos resulta molesto e irritante tener que viajar detrás de un camión a 30 kph¿, asegura Carlos Gómez; ¿me pusieron un parte por terminar un sobrepaso, cuando arrancaba la doble línea¿, se queja Olga Helena Fernández.

La falta de actualización en la señalización de muchas de nuestras carreteras, la doble raya amarilla permanente en la mayoría de ellas y los controles de velocidad que monta la Policía en los únicos sitios en donde es posible, por fin, esquivar el tractocamión, son arte y parte en materia de velocidad.

Esto porque la lentitud también es causal de accidentalidad, así las autoridades crean lo contrario a través de sus controles y el Código Nacional de Tránsito no hable sobre los límites mínimos que deberían existir en las vías más rápidas.

¿El proyecto que circula en el Congreso elimina para el país los límites genéricos y abre la posibilidad de que cada municipio fije límites para cada vía (¿) ¿dice Rozo Gómez-. El fijar unos límites básicos permitiría que las autoridades tengan tiempo para desarrollar los estudios de gestión de velocidad¿.

Esto deberían tener en cuenta las autoridades

*Tener un nivel nacional básico de velocidad, como en todos los países del mundo e indicar las excepciones a la regla mediante señales de aumento o disminución.

*Fijar un límite genérico para áreas residenciales y zonas escolares (30 y 15 kph, respectivamente). A esta velocidad, un peatón tiene 90 por ciento de probabilidad de sobrevivir.

*Estudiar los límites de velocidad para servicio público de transporte y de transporte escolar.

*Fijar para ellos un carril especial de circulación., como sucede en la mayoría de países.

*Fijar un límite de velocidad especial para quienes transporten elementos peligrosos.

*Fijar responsabilidades sobre las autoridades que permitan límites altos de velocidad y la accidentalidad aumenta.

*Crear rangos de sanción para aquellos conductores que circulen irresponsablemente. A mayor velocidad, más severidad.

*Fijarse un tiempo límite para que las autoridades investiguen las vías y autoricen los límites de velocidad.

Fuente: Jorge Humberto Rozo Gómez, especialista y consultor en prevención y seguridad vial.

Si usted es ¿lentejo¿¿

*Realice con anticipación las señales de doblar, parar o cambiar de carril.

*Encienda las luces de parqueo si está buscando una dirección.

*Si necesita reducir la velocidad o iniciar la marcha de nuevo, hágalo gradualmente.

*Mantenga una distancia prudencial con el vehículo que circula adelante.

*Utilice el carril derecho, que es -por ley- el de circulación lenta.

Causas de accidentes fatales

Exceso de velocidad 21%
Violación de otras normas 15,5%
Embriaguez 10,7%
Fallas mecánicas 9%
Violación de normas (peatones) 7%
 

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