El estado de las vías en Colombia 'acorta' la vida útil de los vehículos

Los carros en Colombia son más 'sufridos' que los de países 'viables'. El segundo mayor motivo de rechazo dentro de la revisión técnico mecánica son fallas en el sistema de suspensión.

Redacción Motor

05:32 a.m. 02 de marzo del 2012

Después de la emisión de gases, los rechazos que más reportan los centros de diagnóstico automotor en la revisión técnico mecánica son los referidos a los sistemas de suspensión, grandes damnificados de nuestro desorden vial.

Amortiguadores, resortes, terminales y rines son los que más sufren por culpa de nuestras calles y carreteras, pero también por el desorden de las obras, que generan niveles de suciedad en el medio ambiente (barro, polvo, aguas estancadas) y terminan por atentar contra ellos.

En contraste, un vehículo acostumbrado a viajar a buena velocidad por carreteras decentes es mucho más sano que uno metido en trancones, día y noche, los 365 días del año. El calor de los motores, el barro que forman los charcos o el polvo que se cuela por ventanas y rendijas no dejan 'títere con cabeza'.

Los trancones

Son nocivos para todo: el embrague (va mermando su efectividad por exceso de pedal); la vida útil del aceite (se contamina más por acción de la contaminación reinante); el consumo (se dispara porque el motor debe esforzarse más de lo normal cada vez que arranca); la emisión de gases nocivos (cientos de exostos funcionando al tiempo, en un mismo lugar, generan calor y el auto se alimenta de aire sucio); el motor (se contamina más rápido y merma su efectividad). Por todo esto, lo mejor es ser más racional en el uso del vehículo (no 'sacarlo' para todo) y evitar las zonas más críticas.

Huecos y turupes

Se han convertido en el 'coco' de los conductores, pues aparecen de un momento a otro, ocultos en los charcos o en forma de alcantarilla destapada o pavimento roto. Hoy son los que más atentan contra las suspensiones.

Si ya es muy tarde, no pase los huecos o los 'policías acostados' frenando, porque el golpe se hace más fuerte cuando el peso del carro ejerce presión sobre las llantas y el daño puede ser peor. Mejor, trate de hacerlo despacio. Cualquier golpeteo, roce o vibración es indicio de que algo sucedió. Revíselo antes de que el daño crezca.

El barro

Época de lluvias y obras a media marcha ponen a trabajar a doble marcha los guardafangos de los vehículos, que están ahí para retener la suciedad de la calle.

Esta, al secarse, lo hace de adentro hacia afuera y termina por formar una costra dura de barro que si se deja mucho tiempo puede oxidar la lata por debajo, hasta romperla. Cuando mande lavar su carro, asegúrese de que le saquen esa costra con agua a presión. Es suficiente para cuidarlo por debajo y lo mantiene alejado de agentes contaminantes.

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