Volvió el mismo debate sobre el pico y placa en Bogotá

Alcaldía estudia volver al pico y placa todo el día. El anuncio tiene en alerta a propietarios de carros particulares y al comercio.

Redacción Motor

07:22 p.m. 28 de marzo del 2014

Carlos Camacho Marín
Redactor de EL TIEMPO

Pese a que hace tiempo los expertos consideran que la restricción al uso del vehículo a través del pico y placa es una medida que se agotó, esta semana el alcalde (e), Rafael Pardo, volvió a revolver el avispero con el anuncio de extenderlo a todo el día como lo hizo en su momento el alcalde Samuel Moreno. (Lea también: 60 por ciento apoya que el pico y placa sea todo el día)

Pardo anunció que recurrirá a estudios de la Secretaría de Movilidad y a una encuesta que ya está puesta en la página Web www.movilidadbogota.gov.co para tomar una decisión, pero no dio más detalles.

Lo cierto es que el anuncio, como ha ocurrido otras veces, puso en guardia a los propietarios de automóviles que, en últimas, cada vez que salen a flote los problemas de tránsito de Bogotá son los que al final del día terminan sacrificados por la percepción generalizada de que el carro particular es el culpable de todos los males.

Algo que quedó desvirtuado una vez más el pasado ‘Día sin Carro’, cuando los niveles de contaminación no mejoraron sustancialmente, comparados con los de un día normal; y la velocidad promedio alcanzada no tuvo un aumento mayor a 2 o 3 kilómetros por hora. Es decir, ese día se demostró que los mayores contaminantes son los vehículos de servicio público y que los trancones ya son parte del paisaje de la ciudad, con o sin carro particular.

Entonces, ¿por qué insistir en modificar el pico y placa? Lo primero que hay que decir es que esta medida (cambiarla o modificarla) se ha convertido en la mayor ‘ejecución’ de los secretarios de movilidad de todas las administraciones que han pasado por el Palacio Liévano, desde que Enrique Peñalosa la impuso en el año 1998.

Se ha ensayado en las horas pico, con periodos de restricción de 3 a 4 horas o más hasta llegar a todo el día (14 horas), y del último dígito de la placa a los días pares e impares. Es decir, se han ensayado diversas fórmulas y el problema sigue ahí.

La actual restricción, la que dejó el alcalde Gustavo Petro, a juzgar por los comentarios en redes sociales, ha sido la que ha dejado más contentos a todos, pues al menos quien necesite usar su carro lo puede hacer todos los días. Es decir, el usuario decide a qué hora se mete al trancón.

La mayor preocupación del anuncio de Pardo es si en la eventual extensión del pico y placa a todo el día se continuará con el actual esquema de días pares o impares, porque, de ser así, un automóvil estaría guardado seis meses. Y sus dueños no estarán de acuerdo en pagar un impuesto de vehículo por un año, cuando sólo usan su carro un semestre y, además de eso, pagar sobretasa a la gasolina para construir unas vías que no usan; y las que pueden usar están en mal estado.

Mejor, como opinan algunos lectores en Twitter y Facebook, la alcaldía debe atacar el problema de los trancones con una campaña pedagógica, invitando a la gente a hacer un uso racional del carro particular, a promover otros medios de transporte que realmente ‘convenzan’ a la gente de bajarse del carro y, sobre todo, acelerar la entrada de todas las rutas del Sistema Integrado de Transporte Público (Sitp).

En un foro de www.motor.com.co, los participantes pidieron ejercer la autoridad en las calles con los vehículos mal parqueados y restringir el cargue y descargue en zonas neurálgicas de la ciudad. “No es posible que un camión de seis toneladas ocupe media calzada mientras los operarios entregan la cerveza, la gaseosa o la mercancía en los negocios”, dice un lector. “O que los conductores de taxis se tomen carriles completos a la espera de pasajeros en avenidas como la 26 (frente a Compensar) o la Autopista Norte (puentes de Transmilenio), sin que ningún policía de tránsito les diga nada”, agregó otro.

Las peticiones más frecuentes están relacionadas con el transporte público de pasajeros, la primera: que se prohíba definitivamente que los buses intermunicipales recojan y dejen pasajeros en sitios diferentes al terminal de transporte; y que se obligue a los buses urbanos a hacer lo propio, solamente en los paraderos.

Así están las cosas, y claro, también hay mucha gente dispuesta a apoyar a Pardo en su propuesta, pues la ciudad está atorada. No obstante, en el horizonte aparecen los inconvenientes: ¿En qué se moverán los que se bajen del carro particular por la ampliación del pico y placa? Y segundo, vendrá una nueva oleada de compra de un segundo carro.

 

¿Más tiempo ‘valle’?

José Clopatofsky Londoño
Director Revista MOTOR

Las únicas fórmulas de restricción para el carro particular que hasta ahora no se han aplicado son prohibir su uso durante 24 horas y la segunda, no dejarlos circular definitivamente. De pronto nos caen con esa otra novedad.

Antes de llegar a ese potencial experimento vale la pena echarle una mirada a los que hemos sobrevivido. Hubo pico y placa parcial, luego de casi todo el día y parte de la noche y el actual, que es una limitación mixta, propuesta por la saliente alcaldía con ingenio y acierto porque tiene un poquito de zanahoria para todos.

El alcalde Pardo puso en el debate, como todo nuevo alcalde ha hecho, un probable regreso a la restricción total, con consulta a los ciudadanos. Consulta que es bien incierta porque no se sabe quién responde, si son peatones o automovilistas y si quien lo hace piensa bien lo que puede suceder con decir ligeramente sí o no.

Aprovechando que el Alcalde nos da un espacio, hago una personal sugerencia que consiste en dejar el esquema actual de los pares e impares pero ampliar el horario valle hasta las cinco de la tarde.

Si miramos el día a día, entre las 3 y las 5 no pasa nada diferente a quitarle a la gente la posibilidad de moverse y trabajar en su carro y ese par de horas ayudarían a dispersar un poco la densidad vehicular ya que en el espacio que hay ahora entre las ocho y media y las tres de la tarde es muy estrecho para hacer diligencias debido a la lentitud y congestión de todas las rutas.

Sabemos algo exacto: no hay forma de destrabar las calles por enemil razones de infraestructura, y el trancón ya es algo propio de la ciudad sin solución a la vista.

Por lo tanto, dejar esas horas valle más largas para que la gente pueda moverse es una medida más amable y funcional y quien salga en esas condiciones ya sabe que la ciudad se mueve lentamente y debe calcular sus tiempos como pasa en tantas grandes capitales del mundo.

Dejo mi voto en la encuesta, pero con propuesta.

 

Comentarios en Twitter

@Evelosa. “Parar los carros para solucionar los problemas de movilidad es como prohibir a los enfermos para solucionar crisis de hospitales”.

@Botia. “En vez de estar pensando en medidas como esas, deberían pensar en ampliar y mejorar la malla vial de Bogotá!!!!”

@Jnzalez. “Antes de pensar en si más, o menos pico y placa, debemos aprender a comportarnos en las vías, tanto conductores, peatones y motociclistas”.

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