José Clopatofsky
José Clopatofsky

Una industria que no gana valor

"Google es la empresa más valiosa del mundo, estimada en 230 billones redondos, es decir, unas 8 veces más que Toyota".

10:51 a.m. 14 de junio del 2016

Cada año, la firma Millward Brown, que se especializa en consultoría para empresas, estrategias y análisis de mercados y tiene una reputación paralela a la de sus clientes, que son muchas de las más importantes compañías del mundo, publica un informe sobre el valor de las marcas y su comportamiento global y por categorías.

En materia del sector del automóvil, el valor de las diez compañías más grandes decayó en un 3 por ciento, y está estimado en 140 billones de dólares americanos (medida y moneda a tener en cuenta en las siguientes cifras). La desaceleración de las ventas en China, la urbanización de las ciudades, la disuasiva mala circulación en las grandes urbes y la competencia de las telecomunicaciones y las empresas de tecnología tuvieron cierta influencia en las cuentas, pero hubo también factores que frenaron la caída.

Por ejemplo, la baja de los precios de la gasolina, sentida sobre todo en Estados Unidos, donde se vendieron 17,5 millones de vehículos el año pasado, las ventas en China que, a pesar de que van creciendo más despacio, sumaron 21,1 millones de aparatos, las de Europa que fueron 12,6 millones y 2,6 millones del Reino Unido, dejaron al automóvil bien parado, aunque cada vez menos competitivo, como en general le pasa a todo el mundo industrial que necesita grandes dosis de capital para operar contra el avance de las empresas de tecnología, mucho más líquidas y rentables.

Toyota sigue siendo la empresa más valiosa de nuestro sector, pero es apenas la número 28 del ranking mundial (la estiman en 29,5 billones) y entre las primeras 50 solamente se logran agregar BMW en el puesto 33 (25,8 billones) y Mercedes-Benz en el 39 (22,7). Hay que ir hasta la casilla 74 de la clasificación para encontrar a otra automotriz, Honda (13,1), que está un puesto por delante de Ford (13 billones), y saltar hasta la fila 92 donde está Nissan (11,4). Sorprende la ausencia de General Motors y del grupo Fiat Chrysler en estos números y es claro que el automóvil no progresa por su paquidérmica reacción industrial y la lenta conexión con las nuevas generaciones de potenciales compradores, para quienes el auto es un objeto más en su lista de necesidades. Cuando lo es.

Google es la empresa más valiosa del mundo, estimada en 230 billones redondos, es decir, unas 8 veces más que Toyota, seguida por Apple (228), Microsoft (121), AT&T (107) y Facebook (102). La primera que no es del ramo de la tecnología es Visa (108).

Antes de aburrirlos con más números, les cito a las cinco automotrices que están luego de Nissan y que no forman parte de las 100 mundiales. Son Audi, Land Rover, Porsche y aparece sorpresivamente Tesla, cuyo valor está ligado al peso de su propuesta tecnológica, que la hace muy apreciable como potencial de negocios y en línea con las tendencias de los compradores jóvenes, así su actividad industrial y comercial sea muy pequeña.

Estas cifras nos muestras muy claramente la tendencia mundial hacia lo digital, hacia el Internet de las cosas, que implica que casi todo lo podemos hacer desde un celular –el pc está en desuso–, y la necesidad que tiene la industria del auto de convertirse en un proveedor de movilidad y buscar una asociación inmediata con los pilares del pensamiento cibernético. Porque en esas empresas está la plata para invertir y tienen la clientela para que les compren, por lo cual en cualquier momento pueden lanzarse a hacer sus propios carros, aprovechando las líneas de manejo autónomo, que también se acomodan a las necesidades del ir y venir de las gentes que no implicarán conducir, ni ser dueñas de los vehículos. Pagarán por su uso genérico y puntual y listo, lo cual significará menos ventas.

Estas revoluciones no serán un golpe de Estado, pues son procesos que toman mucho tiempo y van de la mano con un cambio de la infraestructura vial mundial, pero es muy seguro que los plazos de 15 a 30 años de los cuales hoy se habla comiencen a acortarse dramáticamente. Miren no más: Whatsapp la inventó un ingeniero ucranio que poco hablaba inglés, y Mark Zuckerberg, dueño de Facebook, pagó por el sistema 19.000 millones de dólares apenas cinco años después. Hoy, todos nos movemos con eso, y además nos ahorra el uso del teléfono, ya que las llamadas navegan gratuitamente por Wifi. Para rematar, el teléfono fijo de la casa no volvió a timbrar.

Con más de 89 millones de vehículos en producción mundial para vender durante este año, la cosa no está mal. Pero tienen que pellizcarse, porque negocio que no sube, está en peligro si solo se sostiene.

FRASE
“Toyota sigue siendo la empresa más valiosa de nuestro sector, pero es apenas la número 28 del ranking mundial (la estiman en 29,5 billones) y entre las primeras 50 solamente se logran agregar BMW en el puesto 33 (25,8 billones) y Mercedes-Benz en el 39 (22,7). Hay que ir hasta la casilla 74 de la clasificación para encontrar a otra automotriz, Honda (13,1), que está un puesto por delante de Ford (13 billones), y saltar hasta la fila 92 donde está Nissan (11,4)”.

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