José Clopatofsky
José Clopatofsky

Round para el automovilista

El afán de buscar más dinero en el bolsillo de los ciudadanos tiene al Gobierno escarbando en todos los dobladillos posibles para sus huecos fiscales.

11:04 a.m. 23 de febrero del 2016

Escribo esto el jueves anterior. Es decir, un día después de que el Ministerio de Transporte anunciara que sus famosas nuevas tablas de impuestos habían sido derogadas y que se prepara un nuevo y generoso listado que tendrá más de 12.000 renglones para localizar la base gravable de su carro. Esto, además de mantener ocupados a más de seis millones de potenciales usuarios, le va a dar manivela suculenta a la imprenta del Diario Oficial, donde se necesitarán cerca de 200 páginas para divulgarlo y ponerlo en marcha.

El proyecto de la nueva resolución en la cual se acogen las disposiciones y observaciones de fondo que hicieron la Procuraduría y el Consejo de Estado se puede ver hoy (febrero 18) en https://www.mintransporte.gov.co/descargar.php?idFile=13363. Allí aparecen los considerandos, pero aún no salen las famosas tablas que son la tripa del problema que ha tenido paralizados los negocios del sector automotor, el recaudo del impuesto en las secretarías de Hacienda y ha levantado una gruesa polémica sobre el actuar del Ministerio del Transporte en este espinoso caso.

Aunque el Ministerio de manera imperativa y poco conciliatoria trató de demostrar desde el primer día que era el dueño de la razón absoluta, apoyado por una pobre y defectuosa investigación del mercado hecha por la firma Datasoft, era evidente que sus tablas se caerían por sus inconsistencias y la confusa sustentación que hicieron los funcionarios en los medios.

Y así pasó luego de un innecesario desgaste y un debate que llevó a la ministra a la escena del control político en el Congreso y requirió un borrón y cuenta nueva sobre las famosas tablas, que no resultaron ser las de la ley sino las del oso.

El Ministerio, cuando sacó su primer listado que estaba plagado de errores e inconsistencias en los valores, dijo como gran cosa que había subido de cerca de 3.500 referencias a unas ocho mil y pico, halladas por los discutibles olfato y visión de Datasoft en el mercado del vehículo usado, cuya vida útil, según el Decreto 624 de 1989, es apenas de cinco años.

De un día para otro dijo haber encontrado un vacío de otras dos mil “líneas”, y en el transcurso de la agitada semana anunció una próxima lista de más de 12.000, luego de haber consultado con la base de datos del RUNT, que debería haber sido su punto de partida y no de llegada, pues esa es la única fuente oficial sobre el parque automotor del país.

En fin, veremos con qué sale ahora el Ministerio cuando tiene suficientes y elocuentes datos de los usuarios que se vieron afectados en esa tasación de sus automotores. Pero de todas maneras queda pendiente la viabilidad jurídica de subir los precios de los carros con base en el IPC (Índice de Precios al Consumidor), lo cual convertiría a Colombia en un peculiar universo donde el uso de los automotores no los deprecia y gasta, sino que los recicla y valoriza.

El afán de buscar más dinero en el bolsillo de los ciudadanos tiene al Gobierno escarbando en todos los dobladillos posibles para tapar sus huecos fiscales. Pero ya está bueno que todo sea a costillas del usuario del automóvil, aplastado por el precio de la gasolina (léase la plata que cobran por derecha para impuestos), el arancel de los carros importados y el IVA (impuestos directos que son cerca del 38 por ciento del precio de un vehículo nuevo), costo de matrículas y trámites, sobreprecio por los equipos de seguridad que deberían ser un argumento de descuento, peajes de tarifas elevadas, fotomultas a juicio de alcaldes que viven del paso de los desprevenidos turistas por sus ciudades, policías emboscados con cámaras, tarifas crecientes en los CDA y un SOAT de precio escabroso sobre todo para vehículos populares y de trabajo como las motos.

Para rematar, luego de pagar todo en tarifa plena por tener un transporte para el cual no le ofrecen mayores alternativas, debe someterse a días sin carro, pico y placa, malas calles, carreteras mediocres, trancones infames en las carreteras, señales puestas con escopeta, inseguridad vial y tantos otros peligros de nuestro sistema vial que, igualmente, depende del famoso Ministerio.

La postura firme de la Asociación de Usuarios de Vehículos Particulares, atendida positivamente por las autoridades de control disciplinario y jurídico de nuestro sistema, es un paso de aliento en esta discusión en la cual el ciudadano empieza a ganar un espacio de respeto y no de blanco de la voracidad del Gobierno, ensañada con el automóvil privado.

Aunque en los nuevos listados seguramente lo vuelven a clavar supliendo los vacíos técnicos y de incompetencia del Ministerio, no se puede negar que en este caso, y por primera vez, el automovilista ha ganado un round. Por algo se empieza.


FRASE
La postura firme de la Asociación de Usuarios de Vehículos Particulares, atendida positivamente por las autoridades de control disciplinario y jurídico de nuestro sistema, es un paso de aliento en esta discusión en la cual el ciudadano empieza a ganar un espacio de respeto y no de blanco de la voracidad del Gobierno, ensañada con el automóvil privado.

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