Volkswagen Beetle de 1966: restauración de marca por amor

Una propietaria le acumuló casi 600 mil kilómetros y la división de Estados Unidos decidió premiarla con una restauración por usarlo todos los días.

Volkswagen Beetle de 1966, restaurado por amor

Este es el Volkswagen 'Escarabajo' es propiedad de Kathleen Brooks desde 1966 y siempre lo ha usado como su auto diario.

Volkswagen Beetle de 1966, restaurado por amor

Brooks le puso por nombre Annie y desde entonces su escarabajo rojo ya suma más de 580 mil kilómetros en sus 52 años de vida, y aún se mantiene en funcionamiento.

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Brooks trabaja con pacientes y sobrevivientes de cáncer de mama, brindando comodidad y cuidado durante el tratamiento y la recuperación. Ella misma ha vencido tres veces a este mal y su carro es el que la acompaña en sus jornadas.

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Por su historia de vida y por haber permanecido fiel a su automóvil, la división de Estados Unidos decidió realizar la restauración de su Escarabajo.

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Así, la restauración se llevó a cabo en la fábrica Volkswagen de Puebla, en México, que es el lugar al que acuden todos los Beetles que aún ruedan en América del Norte.

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El proceso de restauración tomó un poco más de 11 meses, e involucró a un equipo de 60 empleados y practicantes.

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Los principales problemas de este clásico estuvieron en un piso con bastante óxido, daños en la suspensión y la recuperación de la transmisión.

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También se solucionaron problemas eléctricos y se debieron dejar funcionales los instrumentos en el tablero, así como un importante trabajo de pintura.

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Precisamente, en la restauración se combinó el tono rojo original que afortunadamente estaba intacto en el interior de la guantera y con esa muestra se pintó la carrocería, luego de que se pulió y limpió con un chorro de arena.

Volkswagen Beetle de 1966, restaurado por amor

Varios repuestos que se instalaron en este Beetle de 1966 resultaron mejores que las piezas originales, pues muchos de ellos habían evolucionado en generaciones más recientes del carro, como por ejemplo, los frenos que ahora son de disco.

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Incluso el radio se cambió por uno más moderno y con Bluetooth que imita la apariencia del original.

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De la misma forma el motor se limpió, actualizó y reconstruyó, con un nuevo cableado y nuevas piezas hasta dejarlo 0 kilómetros.

Volkswagen Beetle de 1966, restaurado por amor

Hasta los asientos obtuvieron una nueva tapicería de cuero con los nombres "Kathleen" y "Annie" bordados.

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En todo el proceso se reemplazaron aproximadamente el 40 por ciento de las piezas del Beetle de 1966 y se restauraron 357 piezas a su estado original.

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De allí el extenso trabajo de restauración que ocupó a todo un equipo en la planta por una buena razón y, por supuesto, sin costo para su propietaria.

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Así luce en la actualidad este Volkswagen Beetle de 1966 denominado Annie por su primera y única propietaria.

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