Bastantes consejos prácticos sobre el momento de hacerles servicio a algunas partes de mayor desgaste en los carros, los síntomas que presentan y los arreglos que corresponden en cada caso. Una serie de artículos sobre los tópicos más importantes que debe prevenir al usar su automóvil.
José Clopatofsky
¿Cuándo cambiarle piezas a su carro y cuáles son parte del mantenimiento regular? ¿Frenos, suspensión, lubricantes, líquidos refrigerantes, embrague, filtros, correas, rodamientos?
Cada vez que hacemos alguna acción de manejo sobre el automóvil, la gran mayoría de sus componentes trabajan. Unos son de larga vida, otros son de consumo rápido, algunos de ciclo intermedio. Pero inexorablemente, todos se van gastando hasta cuando dejan de funcionar.
Los concesionarios de todas las marcas obligan ¿so pena de perder las garantías¿ a revisiones periódicas, escalonadas más por capricho que por un evidente tiempo de trabajo cumplido por las piezas. Y, claro está, motivando las visitas al taller que generan costos importantes en esas inspecciones que no son siempre necesarias y, a veces, causan más problemas que remedios en los carros.
Llegando a una época de vacaciones, cuando muchos le echan una mirada a su carro con miras a un viaje o lo pueden hacer debido a las primas del medio año, bien vale la pena hacerles un repaso a los servicios necesarios, explicar los síntomas que los exigen de manera inmediata y los remedios adecuados para que la máquina siga funcionando, además de los tiempos tentativos de estos procedimientos.
Una vez que su carro ha salido de la protectora rutina de la garantía, usted tiene que ponerle mucha mayor atención al mantenimiento porque el vehículo acumula cada vez más uso y los arreglos pueden ser facturas de alto monto si no se hacen correctivos preventivos oportunos.
Para eso, haremos un repaso genérico, a vuelo de pájaro, por las piezas de desgaste mayor y de consumo obligatorio para ayudarles a conocer sus síntomas de debilidad y los arreglos pertinentes. Claro, entiéndalo como una norma genérica que en cada carro puede tener variantes y diferencias pero que aplica como concepto general.
Los estimados de vida útil son eso, estimados, y para nada nos comprometen en caso de que alguna pieza no cumpla con los ciclos de vida que pensamos. Son apenas una referencia.
SUSPENSIONES
Son las partes más sufridas de los vehículos en Colombia por el general mal estado de las calles de las ciudades, especialmente, las de Bogotá. Las partes vulnerables de las suspensiones son los terminales de dirección, las rótulas, los amortiguadores y los bujes de las tijeras, en ese orden, en el tren delantero.
RODAMIENTOS
Es usual que los rodamientos se gasten y ahora no son propiamente de la mejor calidad. A muchos les entra agua y la grasa se deteriora rápidamente. Se detectan sus daños porque producen zumbido permanente al andar, para lo cual se sugiere dejar rodar el carro en neutro, en sitios silenciosos, y oír detenidamente el rodaje de cada llanta. Los traseros son más difíciles de detectar por cuanto el piloto está lejos, pero un buen acompañante en la silla posterior con mejor oído ayuda a diagnosticar.
Cuando se dañan adelante, se produce el mismo zumbido que se acentúa al apoyar el vehículo sobre cada rueda. Para eso, vaya en línea recta con el motor en neutro y cruce hacia ambos lados. Si hay un ruido que aumenta, el rodamiento está dañado en ese lado.
Si es un caso extremo de desgaste del rodamiento, cuando ya empieza a transmitir mucho juego a la rueda, los frenos ¿de disco- serán el indicador ya que la rueda se inclinará por el juego del rodamiento en cada curva y el disco alejará o abrirá las pastillas de frenos. Esto hace que en la siguiente aplicación del freno el pedal se vaya al piso.
Una levantada del carro en el gato, permite comprobar físicamente el juego en el eje vertical de la llanta y se podrá ver en qué parte de la suspensión está el daño. En esa misma operación se pueden controlar los terminales de dirección.
REMEDIO: Cambio de los rodamientos ojalá por los de marca original. Deje la grasa que traen porque está debidamente especificada para su uso a no ser que usted tenga una que sea comprobadamente mejor. Necesita taller porque se deben extraer y montar con prensa hidráulica. La alineación regresa sola a su medida original.
Ciclo de vida: Aleatorio dependiendo de la calidad del vehículo y el tipo de rodamientos. Pero 40.000 kilómetros es lo mínimo.
AMORTIGUADORES
El bamboleo de la carrocería en los baches es el primer indicio de los amortiguadores dañados. Luego, cuando el daño es marcado, empiezan los ruidos tanto adelante como atrás. La prueba, además de sentir su mal funcionamiento, es comprimir la suspensión en cada esquina y analizar el rebote. Si se queda ¿hamaqueando¿ progresivamente hasta parar, hay que cambiarlos. Revise que el ruido no sea de los montajes o cauchos. A veces, en golpes muy fuertes al pasar huecos, el eje se puede torcer y el amortiguador se traba, quedando la suspensión bloqueada y se afecta el ángulo de cámber. A simple vista, también si ve la parte superior de la botella mojada de aceite, quiere decir que se está perdiendo y el sello está dañado.
REMEDIO: Cambiarlos. Los amortiguadores no tienen reparación salvo en una fábrica y, en ese caso, salen más baratos los nuevos porque no hay ese servicio. Algunos tienen cartuchos de recambio, pero su montaje es muy dispendioso. No crea en la historia de que les ponen aceite más viscoso para quitarles el ruido. Siempre cambie por parejas, salvo que sea un accidente en una esquina que se pueda manejar aisladamente.
Ciclo de Vida: Nuevamente, depende mucho del terreno en el cual se use el carro, pero arriba de los 50.000 kilómetros piense en que estará cerca esa intervención. El precio de los recambios indica la calidad aunque no por ello el recargo de los concesionarios indique mejor producto. Marcas reconocidas en el mercado de reposición, con garantía efectiva, son perfectamente aplicables.
TERMINALES DE LA DIRECCIÓN
Con tantos componentes diferentes, hay también diversos síntomas de los desgastes en la suspensión que se deben aislar para poderlos arreglar. Cuando tenemos daños en los terminales de la dirección, el primer síntoma es que el timón no está en el mismo eje de avance del carro y que éste hala hacia un lado. Las llantas chillan mucho en las curvas y muestran un desgaste desigual apresurado. Habrá ruidos cuando el daño es extremo.
REMEDIO: Cambio de los mismos y alineación obligatoria del tren delantero. Esta es una operación que se puede hacer perfectamente fuera de concesionario y suele coincidir cuando se ha cumplido la garantía pues la suspensión camina por lo menos 40 mil kilómetros sin servicio.
Ciclo de Vida: Después de los 30.000 kilómetros, hay que mirarlos para conocerles su durabilidad.
RÓTULAS Y BUJES
En los extremos de las tijeras o brazos de la suspensión, hay rótulas o bujes de caucho para la articulación que también se gastan. Las rótulas producen mucho golpeteo cuando están gastadas y la rueda se ve notoriamente inclinada, salida de la parte inferior. Hay desgaste en las llantas y mucha inestabilidad direccional. Los bujes no son tan ruidosos cuando se dañan y se detectan cuando el tornillo que pasa por el centro se ve desviado con respecto al eje de trabajo, además de daños en el caucho cuando ya está en situación terminal.
REMEDIO: Cambio de las partes y siempre por conjunto completo. Además, hay que alinear de inmediato. La rótula con juego es peligrosa porque puede producir la famosa ¿descachada¿ con consecuencias funestas.
Ciclo de vida: Desde los 50 mil en adelante hay que empezar a revisar.
EL CLUTCH
Hace muchos años, el clutch era una pieza de constante servicio. Ahora, su confiabilidad ha mejorado mucho debido especialmente a que la balinera que lo opera ha sido totalmente rediseñada y es de contacto permanente. Antes, el juego que debía tener con respecto a las uñas de la prensa era clave para su vida útil. Claro que ninguna balinera soporta manejar siempre con el pie encima del pedal izquierdo.
El desgaste más común es en el asbesto del disco que se va adelgazando y patina. Para saberlo, se observa que el motor va más rápido de lo que usualmente avanza el carro al hacer los cambios y, si se acelera fuerte, no hay respuesta pero el tacómetro sube. Se puede probar poniendo el freno de mano y tratando de arrancar el carro. Si el motor finalmente anda y no se apaga, el clutch está patinando. Otros problemas son manchas de aceite que lo hacen vibrar, en cuyo caso, además del embrague, debe revisar los retenedores del cigüeñal y del eje de toma de la caja de velocidades.
REMEDIOS: Suelen vender la prensa, el disco y la balinera como kit de reparación. La prensa muy rara vez se daña y casi nunca se debe cambiar pero la gente aprovecha el desarme ya que no es muy costosa. Pero francamente pienso que hay en los pisos de talleres cantidades de prensas servibles por muchos kilómetros que han sido cambiadas innecesariamente. Obvio, la prueba de ponerle el pie encima y hacer fuerza para chequearla no muestra absolutamente nada. El disco es reparable cambiando los asbestos por unos de calidad equivalente a la que se reemplaza pues finalmente todos son ensamblados cuando nuevos de la misma manera que se reconstruyen. Por el precio, generalmente se monta la pieza nueva ya que no es muy costosa pero si por alguna razón vale mucha plata, intente cambiar las pastas. Funciona, pero sólo si es hecho en un sitio profesional.
Ciclo de vida: El clutch puede durar muchos miles de kilómetros dependiendo del uso (exceso de trabajo en ciudad y el mal manejo, son sus enemigos). No es previsible un kilometraje fijo ya que un mal conductor puede acabarlo en 5000 kilómetros y otro en ¡50 mil!
EJES
Como todos los elementos de la suspensión, los ejes tienen un trabajo agravado en las condiciones de nuestras calles. Pero son cada vez mejores y duraderos. Los síntomas de un daño son el traqueteo al dar curvas y, en casos de cuidados intensivos, en línea recta. El daño suele ocasionarlo la pérdida de la grasa porque se rompen los guardapolvos y en pocos kilómetros se secan las crucetas, trizetas o juntas homocinéticas, como quiera llamarlos, y se funden. Revise periódicamente los ejes mirando por debajo del carro. Si ve grasa alrededor de los guardapolvos, de inmediato cámbielos.
REMEDIOS: No hay forma de reparar correctamente los ejes sin poner las partes afectadas nuevas. Es fundamental utilizar la grasa que viene con el repuesto y el guardapolvo de la mejor calidad, ojalá el más caro y original porque de ello depende la vida de las partes metálicas. Hay que sellar muy bien las juntas, no saturarlas de grasa porque la fuerza centrífuga la saca rompiendo el guardapolvo y dejando una respiración para que el aire que está en el fuelle pueda desplazarse.
Ciclo de vida: Aleatorio por el trato, pero unos ejes bien cuidados, es decir, con los guardapolvos en su sitio, duran mucho más de 60 mil kilómetros.
CLUTCH HIDRÁULICO
La gente suele pensar que el clutch hidráulico es mejor que el de guaya, cuando resulta que el clutch es el mismo siempre y es mecánico. Se puede manejar con un mando hidráulico o con una guaya y no hay ventaja de un sistema sobre el otro. Cuando hay problemas hidráulicos, se advierten porque el pedal comienza a perder acción y faltará líquido en el recipiente. Al bombear, recupera. La guaya suele ponerse dura, vibrará el carro al arrancar y se siente trabajar a brincos.
REMEDIOS: Cambio de la guaya y reparación o cambio de la bomba y el cilindro esclavo del embrague. Si la guaya se rompe con frecuencia, revise que no esté muy tronchada en su colocación o cerca de puntos calientes y que la masa del motor esté bien conectada. Sí, a veces, cuando se da arranque, si no hay buen polo negativo en el motor con el chasís, se hace masa a través de las guayas de acelerador y embrague y se calientan las fundas, trabando el mecanismo.
Ciclo de vida: De 60 mil kilómetros en adelante y muchos más, salvo que usted exagere el uso del embrague y lo tenga de gimnasio ambulante.
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Es una varada tan simple como complicada que suele acabar en remedios temporales hechos con cabuyas y alambres. Es muy fácil inspeccionarla en sus puntas, cerca de la cabeza del pedal y la llegada al carburador o mariposa de inyección. Igual, cada vez son mejores, pero las ¿viejitas¿ molestan bastante. Cuando el acelerador se pone duro, se pega, no baja la marcha mínima bien, es posible que la guaya tenga la culpa. Si tiene dudas, cómprela y llévela en el baúl. Recuerde lo de la influencia de la masa del motor que cito en el tema anterior.
REMEDIO: Cambio de la pieza.
Ciclo de vida: A las actuales de los carros de inyección, no les conocemos límites críticos. Las de contextura antigua, cada 40 mil kilómetros, hay que mirarlas con detalle.
LAS CORREAS
Antes, sólo se hablaba de la correa del dinamo, luego del alternador, que usualmente mueve la bomba de agua. Ahora, las correas hacen caminar también los aires acondicionados y las direcciones hidráulicas y son cada vez más elaboradas y complejas en su ruteo. Las señales de deterioro son visibles, cuando se despeinan, se van cuarteando por dentro y empiezan a chillar porque patinan, momento en el cual se acaban más rápidamente porque ese patinado las recaliente y quema. Finalmente, se ha agregado una correa mucho más grave de desatender, la de repartición del motor, que merece capítulo aparte.
REMEDIOS: Después de agotar el difícil recurso de usar una media de nylon de mujer, se dará cuenta que cambiar la correa a tiempo es más fácil y tener una de repuesto en el baúl, todavía más. No hay reparación diferente a reemplazarlas, cerciorándose de que sea la equivalente y, si está en carretera, cuídese de no comprar una correa de perfil industrial pues tiene ángulos diferentes a las de automóvil. No la tensione excesivamente porque daña los rodamientos del alternador o la bomba de agua. Recuerde que después de unos kilómetros de uso, se debe volver a ajustar el juego pues las correas ceden.
Ciclo de vida: Usualmente entre 30 y 40 mil kilómetros es el momento de revisarlas. Si se camina en sitios muy polvorientos, el desgaste aumenta y hay que inspeccionar antes.
VARIOS
LÍQUIDOS: Aceites de motor, caja, dirección hidráulica y transmisión. Agua y refrigerante, Líquido para frenos y lavavidrios.
FILTROS: Los purificadores de aire, aceite y de gasolinas.
LLANTAS: Balanceo, alineación, presiones, cambios y medidas
FRENOS: Cambios de pastillas, reemplazo del líquido, atención de las bandas, discos y campanas.