Corazón japonés, diseño inglés y nombre iraní. Esa unión de nacionalidades tan diversas dio origen a la Nissan Qashqai que llegará a Colombia a mediados de julio. Una 4x4 con todas las comodidades de un automóvil. Su precio arranca en $62 millones para la básica y llega a $74.5 millones para la full equipo automática de 2 litros.
Una curiosa mezcla entre SUV compacto, 4x4 y ¿crossover¿. Esa es la primera impresión que se tiene al ver la Qashqai, vehículo diseñado en Inglaterra por Nissan y que fue presentado oficialmente a la prensa en Ciudad de Panamá, como antesala a su llegada a Latinoamérica.
¿Automóvil o camioneta? Difícil enmarcarlo de forma clara en uno
de estos segmentos. Lo cierto es que la Qashqai, nombre tomado
de una tribu nómada iraní, tiene mucho de los dos, pues ofrece la
comodidad de un automóvil y la versatilidad de una 4x4. La Qashqai está montada sobre la misma plataforma de nueva X-Trail.
Definida por la gente de Nissan como 'hermana menor del Murano',
muy menor por cierto, la Qashqai está que ni pintada para las
carreteras colombianas y calles como las de Bogotá, con sobredosis de huecos y policías acostados. La altura de la carrocería delata su espíritu todoterreno y en esta parte se asemeja a la RAV4 de Toyota.
Por dentro, brinda el confort y el espacio de un automóvil. Mirándola de los parachoques hacia arriba es un hatchback, muy parecido al Mazda 3, pero más alto. De hecho, hay tres aspectos que Nissan tuvo en cuenta para su creación: Diseño, que aprovecha la aerodinámica para obtener mayor velocidad y bajo consumo; concepto de cabina y seguridad y estabilidad.
Todo indica que los tres se cumplieron con puntualidad inglesa. Así lo pudimos constatar en la prueba de ruta realizada por carreteras de Panamá. 120 kilómetros de recorrido, por una doble calzada con un solo peaje a 50 centavos de dólar, fueron suficientes. En Colombia, por ese mismo kilometraje, en vías como Bogotá-Girardot, porLa Mesa, se pagan 35 mil pesos, más de 18 dólares en cinco peajes.
Volviendo a la prueba del Nissan Qashqai, tuvimos la oportunidad
de conducir las dos versiones que estarán en vitrinas colombianas a mediados de julio. La de 2.000 cm3 con caja automática CVT (Continuous Variable Transmission, por sus siglas en inglés) y 140 caballos de potencia; y la mecánica de 1.600 cm3 y 110 caballos, ambas con motor de gasolina de cuatro cilindros.
Las dos brindan una conducción muy suave en carretera. La versión automática cruza con facilidad en las curvas. Sin mucho
esfuerzo llega a los 160 kilómetros por hora, que adentro no se sienten gracias a su correcto perfil aerodinámico y la insonorización de la cabina.
El asunto se pone más divertido cuando se llega a las curvas y
subidas y se cambia, con un suave golpe, al manejo secuencial de
la caja. Ahí la Qashqai responde con rapidez y agilidad en el terreno quebrado. La dirección asistida eléctrica es de gran precisión y la suspensión está muy bien lograda, sin que se presente balanceo en las curvas.
Por fuera, la Qashqai tiene un diseño ágil, robusto sin llegar a ser un vehículo voluminoso. Los 20 centímetros del suelo a la
carrocería le dan el aire de 4x4, esa es una de sus grandes virtudes (cuatro menos que una Cherokee o una Subaru Forester).
Con 4,31 metros de largo, 1,79 metros de ancho, y una altura de 1,60 metros, se ubica por debajo de la X-Trail y la Murano. Sus 1.960 kilogramos indican que a pesar de su afinidad con un automóvil, maneja los volúmenes de una camioneta. Pero llama la
atención el corte deportivo en sus líneas; muestra de ello es el spoiler trasero que deja la impresión de un coupé, y suma este detalle a la pequeña tercera ventana triangular.
El frente tiene los rasgos característicos de Nissan. Por dentro, se destacan detalles como el tablero situado a buena altura, que permite ver los relojes sin mayor esfuerzo, la guantera es amplia y
refrigerada, con espacio para almacenar varias botellas de líquidos.
O en el caso de las mujeres, este es un sitio ideal para guardar un
bolso de mano. Además, tiene suficiente espacio en las puertas para guardar objetos y tiene portavasos.
El timón es ajustable en altura y profundidad. El aire acondicionado permite una regulación, tanto para el conductor como para los pasajeros. Los materiales son de buena manufactura y hay detalles como las manijas interiores de las puertas que resaltan por su color aluminio.
Los asientos son en cuero, regulables en altura, así como el espaldar mediante mando eléctrico, y pese a su altura, el ingreso y salida del habitáculo de la Qashqai no es complicado.
Atrás, los ocupantes pueden viajar igualmente cómodos pues hay espacio suficiente para estirar las piernas. El maletero tiene buena capacidad de carga, ya que perfectamente le caben cuatro maletas grandes y se puede ampliar gracias a que los asientos traseros son abatibles.
El acceso por el portón trasero es aceptable pero una persona de
mediana estatura se vería a gatas para alcanzarlo y cerrarlo.
Las dos versiones de Qashqai vienen además con frenos de disco
con ABS, EBD, airbags para conductor y copiloto, aire acondicionado, radio CD MP3, sensor de lluvia, espejos y elevavidrios, rines de aleación de 17 pulgadas y faros de activación automática.
Así es la nueva Qashqai que llegará con todos los juguetes por 70
millones de pesos, aunque está claro que su competencia no estará a nivel del precio pues en Dinissan, el distribuidor de la marca en Colombia, estiman que no se va a enfrentar a otros vehículos de su tipo.
Más bien, la idea del distribuidor es conquistar clientes con su
novedoso diseño, que será clave a la hora de elegir, pues por el precio de uno, se podrá tener sin ninguna limitación un buen automóvil y una excelente 4x4.
Asistimos al lanzamiento de la Nissan Quasqai por una gentil invitación de Nissan Mexicana S.A. y Distribuidora Nissan de Colombia.