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La nueva camioneta Nissan Pathfinder 2014 es cada vez más carro

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Nissan Pathfinder cuarta generación

Nissan Pathfinder cuarta generación

La cuarta generación de esta camioneta llega con motor V6 de 3,5 litros y 260 caballos, caja CVT, un profundo cambio estético, mayor espacio, lujo y equipamiento. Dos versiones, desde 107,9 millones

Ver imágenes de la cuarta generación de la Nissan Pathfinder

Sus mayores atractivos son las ayudas de conducción y más economía en el consumo de combustible. Se venderá en dos versiones, Advance y Exclusive, de 107,9 y 119,9 millones de pesos, respectivamente.

La evolución de la Nissan Pathfinder, que nació en 1986 como una alternativa económica de vehículo cabinado a partir de una pick up, ha tenido dos grandes puntos de quiebre: la segunda y la cuarta generaciones. La razón es que en ambas se rompió el molde anterior y se hizo una camioneta que, por lo menos estéticamente, respondió a nuevos parámetros de diseño, imponencia, lujo y comodidad, sepultando cada vez más su pasado como un vehículo de trabajo.

Por eso esta cuarta generación que llega a Colombia y que lleva apenas un año en el mercado mundial encarna muchas de las cualidades que buscan las familias en una camioneta Premium.

Gran espacio interior, refinamiento en acabados y materiales, un arsenal de accesorios de comodidad y entretenimiento, facilidades tecnológicas para la conducción y una apariencia exterior mucho más imponente, voluminosa y elegante, en la que se encuentra mayor espacio y visibilidad.

La nueva Pathfinder ahora es mucho más un vehículo de ciudad, y no hay nada rústico en ella a pesar de su tamaño de 5 metros de largo, 1,96 de ancho y 1,78 de alto, y de su peso de casi dos toneladas, 1.987 kilos, pues se maneja con un dedo, sin sobresaltos, y su instrumentación es tan útil como sencilla, por lo cual no hay que hacer maromas, ni pasar sudores para parquear o salir de espacios pequeños.

Pero como no todo es perfecto, esta transformación afectará a los amantes de sus capacidades 4x4 y de arrastre, pues en esta generación se debieron sacrificar estos valores por la comodidad de marcha, la suavidad y el confort para siete pasajeros perfectamente acomodados. Sin que esto quiera decir que cuando se requiera, con una perilla central, la camioneta no pueda cambiar de estado y volverse un ‘gato’, uno enorme y con tracción total en las cuatro ruedas.

Y si esto no es suficiente, cualquier ‘pero’ se diluye una vez se ingresa a la cabina. Los terminados son impecables, suaves al tacto, con metros y metros de cuero en la tapicería y con la combinación correcta. Por ejemplo, las sillas delanteras no solo tienen mandos eléctricos sino que también se pueden enfriar con el aire acondicionado, lo cual no pasará como un detalle menor en estas latitudes.

También la posición de conducción es más que adecuada, pues desde ese puesto cada esquina se asoma sin necesidad de sentirse manejando desde un segundo piso, y los mandos no solo están al alcance de las manos, sino que además los hicieron fáciles de usar, intuitivos, con lo cual resulta dócil esta enorme camioneta. Así, el motor a gasolina V6 de 3,5 litros se enciende con un botón y el vehículo se despereza con elegancia desde la primera velocidad de la caja CVT con apenas un roce del pie derecho, y cuando se hunde el acelerador, que es de mando electrónico, se sienten los 260 caballos empujando, cada uno cargando 7,7 kilos, por lo que se mueve con arrestos más que suficientes.

Sin embargo, quizá por la misma caja, que le hace distinguir como una de las camionetas medianas más económicas en consumo de gasolina, con 34,2 kilómetros por galón, a duras penas en ciudad se pasará de la cuarta posición, pues es muy plana y pide mucha pista para ponerse a ‘galopar’ a pleno pulmón. El torque es de 325 Nm, que se consiguen hasta las 4.000 vueltas, pero eso hace parte de su nueva esencia: un carro familiar para rutas urbanas y no un bólido, aunque entre el tráfico no es nada tímida y en carretera se debe disfrutar aún más.

Por otra parte, la suspensión soporta bien muchos adjetivos: precisa, correcta, cómoda, elástica. Más allá de su configuración y de que, por sus propiedades siempre latentes de 4x4, borre huecos de cualquier tamaño, transmite más la sensación de ir a bordo de un carro que de una camioneta, pues no brinca al hacer maniobras a buen ritmo y no se agacha ni se empina en las frenadas y se tiene en curvas con mayor firmeza de la que uno esperaría dadas sus proporciones.

En fin, si su comportamiento dinámico es muy agradable y aporta grandes dosis de satisfacción en cuanto a seguridad y confort, la recompensa también está a la misma altura para quienes viajan de pasajeros. Gracias a su distancia entre ejes, de 2,9 metros, en la Pathfinder se pueden acomodar, de verdad, seis adultos sin que se compriman rodillas, brazos o cuellos en ninguno de los puestos, que además tienen la facilidad de moverse y desplazarse hacia varias posiciones desde la segunda fila. Sobre sus cabezas va una enorme cúpula de cristal, el techo panorámico, dividido en dos secciones de las cuales la primera inicia apenas unos centímetros después del parabrisas y la segunda llega hasta la mitad de la última fila.

Y si el paisaje no es placentero, hay pantallas digitales incorporadas detrás de los apoyacabezas delanteros donde se pueden ver videos, películas o fotos, pues el sistema tiene integradas funciones de reproducción para algunos formatos de audio y video. Mientras tanto el copiloto puede manipular un sistema de sonido profesional Bose que tiene incluidos audífonos inalámbricos.

Ambos sistemas, en contravía a las tendencias ‘touch’ que pululan hoy en día, regresan al usuario al mundo análogo de los botones, con una plataforma de tecnología invisible, que los hace fáciles de manipular y de asumir para cualquier edad y gusto.

Al final del recorrido llega el punto más alto del disfrute de la conducción, pues a diferencia de lo que sucede con otros vehículos de este porte, la maniobra de parqueo se quiere repetir una y otra vez por su sencillez y por el derroche de ayudas tecnológicas que entran en funcionamiento para aliviar este momento.

En resumen, cada vez más este tipo de camionetas, que nacieron bajo otras condiciones y para otros ambientes, se van transformando en vehículos más civilizados y obedientes, con el espacio suficiente y el apetito contenido, y con todo el lujo y el equipo para producir placer en la carretera.

Por eso, la cuarta generación de la Pathfinder, que se venderá en el país en dos versiones, Advance de 107,9, y Exclusive de 119,9 millones de pesos, es eso: cada vez más carro.

Mejores diseño y perfil

Aunque sus medidas aumentaron y se rediseñó en cada cota, el principal cambio se evidencia en la nueva nariz que ahora luce más al tenor del ADN actual de la marca, con el trapecio invertido y cromado encerrando el logo. Las curvas se acentuaron aún más en la edición 2014, lo que la vuelve muy dinámica, y atrás se mejoró el marco de las ventanas, la caída del techo y el tratamiento para la quinta puerta. Desaparecieron los anchos pasos de ruedas que se camuflaron como hombros de corte agresivo, se incorporó un nuevo capó, luces más actuales en forma de rombo, se bajó la cintura y se suavizaron las esquinas del modelo antecesor.

Estacionar, un placer

Esta maniobra es quizá la más sencilla de realizar a bordo, pues la pantalla principal se divide en dos para mostrar tanto los ángulos como las distancias de aproximación, en el lado izquierdo, y una visión cenital que produce la combinación de la cámara posterior y los sensores en el lado derecho, en la que, con una exactitudpasmosa, se ve cómo la camioneta va entrando entre los límites de la zona. Tanto así, que casi no hay necesidad de mirar los espejos laterales, que de forma automática se inclinan hacia el suelo para acompañar al conductor en la edición Exclusive.

Segura y bien equipada

En materia de seguridad cuenta con siete airbags, frenos ABS más EBD y frenado de emergencia, asistente en pendientes, control de tracción, freno activo de deslizamiento limitado, control dinámico, asistencia electrohidráulica para la dirección -que se endurece según la velocidad-, encendido automático de luces y limpiaparabrisas, espejos exteriores con calefacción. En materia de comodidad cuenta con aire acondicionado dual adelante y automático desde la segunda fila, brújula digital, monitor de visión periférica, centro de información digital en 3D con datos como autonomía, consumo y otros; control de crucero y pantalla central de 8 pulgadas táctil y dos posteriores de siete pulgadas para la versión más equipada. 

FRASES:

La primera generación se hizo entre 1986 y 1996, la segunda la relevó entre este año y el 2004, la tercera llegó en 2005 y se vendió hasta el 2012. La tercera generación de la Nissan Pathfinder se montó sobre la plataforma de la pick up Navara, pero esta cuarta versión está más emparentada con la Murano.

La activación de la tracción 4x4 inteligente se puede hacer sin necesidad de detener el vehículo y puede dejarse en modo permanente o usarse para una situación específica.

Dentro de su equipo se cuenta un completo paquete de accesorios de mandos eléctricos, entre ellos, los espejos, los seguros, el sunroof y la apertura de la quinta puerta.

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