Análisis de lo que pasó en el GP de Baréin II: El peso del talento

Al fin de cuentas ¿qué es más, el piloto o el carro? El desenlace de la carrera pasada, penúltima del campeonato de F1, dejó una clara respuesta.

José Clopatofsky

01:43 p. m. 09 de diciembre del 2020
George Russel sustituirá a Hamilton para la segunda carrera de F1 en Baréin

George Russell sustituirá a Hamilton para la segunda carrera de F1 en Baréin

José Clopatofsky
Director de Motor


La mejor definición de lo sucedido el pasado fin de semana en Bahréin con la ausencia de Hamilton y el salto al mejor automóvil de la F1 de un jovencito de apenas 22 años y que remaba en las últimas filas de la grilla con un desganado Williams, la puso alguna de las revistas inglesas que se deleitaron durante este episodio tan singular y en una pista comprimida en menos de un minuto por giro.

Para la crítica de ese país, inglés por inglés en la cabina, era la rima perfecta.13 años de edad de diferencia de una vez clasificaban a George Russell como el eventual sucesor de Hamilton, siempre y cuando lo hiciera correctamente. Y esto era figurar el podio, escoltar a una prudente distancia de un par décimas de segundo al errático Bottas en la clasificación y meterse en el podio.

En la realidad, su rival más próximo era Max Verstappen porque Bottas tenía todas las ventajas en un carro que conoce a la perfección y en el cual Russell debería sentirse como aflojando zapatos nuevos.

De hecho, tuvo que usar unas botas más pequeñas porque la pedalera está hecha exactamente a la medida de los pies de Hamilton y esto ya suponía una incomodidad y hasta dolor y la silla le estaba tallando los hombros. Russell mide 185 centímetros, comparados con los 174 de Hamiton y 173 de Bottas por lol cual, la cabina hecha sobre medidas no era propiamente el sofá más rápido del mundo. Además, Bottas es el especialista en el giro rápido de los viernes y sábados mientras que Hamilton es el constructor de los verdaderos resultados.

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

“No Hamilton, no problem”.

Ese fue el titular al cual me refiero, publicado luego de los entrenamientos del viernes en los cuales Russell superó a Bottas con toda propiedad y si bien el sábado este último hizo la “pole” con míseras 26 milésimas de segundo de avance, Russell le llenó las planillas en todas las preliminares que eran el momento más complicado porque se trata de cambiar y buscar los mejores reglajes del carro cuyos modales y reacciones no conocía.

Luego, faltaba ver cómo se iba a comportar en condiciones de carrera, arrancando por el lado sucio de la pista y con Verstappen muy cerca, reputado y comprobado por su mordaz disparo en las salidas. Pero él y Leclerc se eliminaron en un lance en el cual el Ferrari del monegasco golpeó a la "pantera rosa" de Pérez y se fue al muro arrastrando a Verstappen contra la barrera.

En la curva 4, los tres principales rivales de los Mercedes estaban lesionados, de ellos dos mortalmente y Pérez recuperándose desde el último puesto, estrenando llantas y estrategia, pero con inciertas perspectivas, aunque el mexicano estaba inspirado y su carro perfectamente acomodado al trazado.

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

Esto dejó el panorama claro para buscar le repuesta del peso del hombre y el de la mecánica. “Cualquiera de los diez primeros en el carro de Schumacher (el Ferrari en aquel entonces) es capaz de ganar”, frase de Juan Pablo Montoya que trajimos a este espacio la semana pasada.

Russell se encargó de comprobarlo desde la primera curva, pero con una enorme diferencia: no esperó a hacer la segunda voz de Bottas sino que de una vez lo atacó sin misericordia, como lo habría hecho Hamilton u otra de las fieras de la cabeza de la carrera para quienes el primer mordisco con el timón es intimidante y, a veces, decisivo en el resultado de la jornada.

El error de precipitud que pudo cometer Russell por la inexperiencia en ese lugar del pelotón lo cometió Leclerc al pifiarse en la frenada y desencadenar la carambola, coincidencialmente por segunda vez en el año descuadrando la trayectoria de uno los exóticos carros rosados.

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

Cuando se levantó la polvareda, Russell estaba en cabeza y apenas el "pace car" se quitó, el debutante en Mercedes pasó sin vacilar la segunda prueba en la arrancada lanzada en la cual tampoco tenía experiencia a ese nivel.

Pero, “no problem”. Russell se les voló otra vez y gradualmente puso diferencia sobre sus seguidores, encabezados finalmente por Bottas quien se recuperó de un resbalón en las primeras de cambio, a consecuencia de la pérdida de ritmo que le ocasionó la pasada de Russell y que se tradujo no solo en perder la punta sino otros dos puestos que recuperó con dignidad, pero sin velocidad para contener a Russell, quien manejó la prueba como todo un maestro hasta la vuelta 60 de 87.

En ese momento llegó la cuota de fatalidad para el piloto cuando una imperdonable y vergonzosa confusión del equipo campeón del mundo le puso las llantas equivocadas en el tren delantero y desbarató la que parecía ser su carrera histórica. Porque en plata blanca, solo la calamidad podía vencerlo. Esta paradójicamente la aportó su propio equipo, que no solo les asestó un golpe visceral a sus posibilidades, sino que también -se supone- le desbarató la moral. Pero abrió un nuevo episodio para hacer brillar sus condiciones.

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

Tuvo que volver a los pits para devolver las llantas que debían ir al carro de Bottas por reglamento y, a su vez, este se quedó sin ruedas decentes para terminar la carrera en la cual se fue escurriendo hasta el puesto 8 final. Penosa casilla, aunque técnicamente lo pusieron a correr con unas suelas viejas que no daban para el galope de punta.

Entretanto, vino la tercera repuesta de Russell quien volvió a la pista en el quinto puesto pero sucesivamente pasó sin respeto a Bottas, Saínz y Ocon y puso a todos a cronometrar su diferencia con el prodigioso Pérez, quien había escalado desde la cola hasta la punta que nadie pensó que estaba a su alcance.

El descuento de Russell fue demoledor pero en un momento, a 10 vueltas del final cuando parecía que se metía debajo del alerón de Pérez en los dos giros finales, el Mercedes se estancó y la persecución se desinfló a la par con una llanta pinchada que lo obligó a otra pasada por los garajes y que selló su sensacional presentación con un injusto noveno puesto y el consuelo de la vuelta rápida, un pobrísimo botín en contraste con su extraordinario papel.

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

Pérez de Racing Point ganó el Gran Premio de Baréin 2

Nos quedó en la curiosidad lo que habría pasado si no hay ese pinchazo, porque una cosa era alcanzar al mexicano y otra pasarlo para ganar la carrera lo que habría destapado eventualmente dos maniobras de desenlace incierto.

Una, la defensa de Pérez de su primera victoria y otra el ataque de Russell por el mismo premio, con la diferencia de que para Pérez era la primera oportunidad de ganar en 190 arrancadas a lo largo de diez años contra apenas 37 intentos de Russell en dos temporadas y a lo largo de las cuales su mayor triunfo alterno fue el campeonato de la F1 virtual.

En la suma de todos estos capítulos, si bien el Mercedes es una flecha, ahora negra y no plateada, la forma como Russell lo usó, exprimió, conservó y manipuló, sin tener a bordo más que un par de tandas de aclimatación y entendimiento técnico, fue perfecta y el contraste con el otra vez discreto papel de Bottas, resaltó varias cosas.

Por ejemplo: es capaz de atacar y sostener una trayectoria crítica para pasar sin intimidarse. Al contrario, dejó a Bottas con las uñas replegadas en la salida.

Segundo: Tiene la personalidad, concentración, tranquilidad, analítica y proyección para puntear a sus anchas una carrera, de una manera tan dominante que hizo irrelevante la ausencia de Hamilton.

Tercero. La forma como remontó cuando finalmente le pusieron las llantas correctas y pasó sin misericordia ni espera a Bottas, Saínz, Stroll y Ocon, fue contundente. Más que cuando Hamilton tiene esos lances atrás de la punta en los cuales no se le ha visto de manera consistente la agresividad y apetito de Russell. Y muy por encima de la combatividad (?) de Bottas, quien suele perder mucho tiempo buscando los sobrepasos a tal punto que parece conforme con llegar atrás y pasar la meta. En esas pocas vueltas del final, Russell mostró estar en el nivel de agresividad y confianza de un Verstappen o un Leclerc en los momentos correctos de Ferrari.

Total, si alguna vez se puede analizar algo tan difícil como es la diferencia de la influencia del piloto o el carro, Russell nos dio muchas respuestas. También lo hizo la maquinaria del equipo mejor lubricado y sincronizado del mundo que esta vez cometió los errores más infantiles e imperdonables de su historia moderna y malograron lo que pudo ser una victoria espectacular del jovencito a quien Mercedes ha patrocinado en toda su carrera y lo tiene bajo su amparo en préstamo en Williams, a cambio de sostener a Bottas como piloto escolta de Hamilton.

Posición que, aunque los contratos firmados para el 2021 aseguran, después del papel de Russell quedó bastante cuestionada y hasta hablan de un posible cambio de alineación. Cosa que es remota, pero en el final, eso se reduce a temas de plata y si Mercedes tomara la decisión de buscar a Russell para su titular en 2021, se daría el curioso caso de que tendría que recomprarle y repagarle a Williams lo que ya es suyo y darle una jugosa indemnización a Bottas. Pero esto es pensar con la fiebre del domingo pasado, sin saber si Russell fue luz de una noche en el desierto de Bahréin, donde quedó tal sinsabor de la copa a medio llenar y de la justa nueva oportunidad que Mercedes debe darle a Russell, que en el fondo mucha gente quiere que Hamilton siga en cuarentena para verlo por segunda vez en la final de Abu Dhabi. O que Mercedes diera un golpe interno, parando a Bottas y sentando a Russell para darle un repaso y una segunda opción a quien se considera, no ahora sino desde tiempo atrás, como la figura con mayor potencial en la actual grilla de la F1.

George Russel sustituirá a Hamilton para la segunda carrera de F1 en Baréin

George Russel sustituirá a Hamilton para la segunda carrera de F1 en Baréin

Leída la revolución que planteó Russell dentro de Mercedes y el pelotón, esta vez hay que decir que el hombre, el piloto, fue la figura y el porcentaje que puso en el timón, si bien exprimió todos los buenos modales del mejor carro del momento, lo hizo a su manera y con su propia velocidad.

Bien decía alguien que los teclados no escriben los buenos libros por “inteligentes” que sean. Tampoco este bólido alemán gana sin un experto y sobresaliente timonel como fue el que lo tuvo entre manos el domingo pasado y reorganizó las proporciones entre el metal y la carne, entre los computadores y el cerebro, puso en relieve pero al alcance el constante y persistente nivel de Hamilton, a quien rara vez derrotan y cuyos títulos y estadísticas son las mejores de la historia.

Pero….“no Hamilton, no problem”.... Y esta vez hablamos de pilotos en el mismo fierro.

Para corrobarlo, lo que hizo Sergio Pérez, de último a primero con un manejo exhaustivo del Racing Point, en contraste con lo que logró su compañero Stroll con la misma máquina y quien siempre estuvo en el grupo delantero pero no supo coronar lo que tuvo a la vista. Otra vez, en un mismo día y en idénticos aparatos, los pilotos pusieron el plato de la balanza de manera muy marcada el peso del talento.

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