Cuando el color va a más de 300 km/h

En 2021 los equipos de la F1 vuelven a los autos bandera. Aston Martin usará el verde, Alpine, el azul y Mercedes vuelve a ser las flechas de plata.

José Clopatofsky

12:20 p. m. 01 de enero del 2021
Alpine F1 Team

Alpine F1 Team

En 1968 un fugaz equipo surafricano de la F1 apareció con publicidad en sus carrocerías de la tabacalera Gunston y esto dio pie a la llegada de los famosos Lotus con los colores de los cigarrillos Gold Leaf y luego los célebres negros con dorado de John Player. La transferencia desde la simbología de la nacionalidad hacia el comercio, que hizo sostenible la operación de los campeonatos y los equipos, desbarató de un día para otro la tradición y desde ahí en adelante, solo Ferrari ha sido consistente en identificar sus carros con el rojo que le adjudicaron a Italia en 1907, pero eso fue después de que ese color lo tuvieran en sus carros nada menos que sus archirrivales, los ingleses.

Lotus John Player Special

Lotus John Player Special

Aunque mucha gente lo dé por sabido, no sobra recordar que, hasta 1968, los autos que corrían en el Europeo o el Mundial (hoy F1) debían tener los colores de sus países y hasta cuando se levantó esa restricción, los carros alemanes eran plateados, los ingleses verdes, los franceses azules, los italianos rojos, los de Estados Unidos blancos con rayas azules en el medio, los belgas amarillos, los japoneses blancos con un círculo rojo y hay una larga lista que es de todas maneras muy corta con relación a la geografía mundial del momento y absolutamente pingüe con la actual. La razón es que hoy mandan los carbohidratos, los negocios de dinero, las llanteras, las petroleras, los papás multimillonarios, con limitaciones los licores, los magnates árabes y rusos, luego de que las leyes sacaron “corriendo” a los cigarrillos. Hoy, la economía de la F1 y del mundo se rigen por otros valores.

Casi 70 años después de haber nacido las carreras, luego los campeonatos nacionales y europeos y la F1 en 1950, esos colores de los carros eran obligatorios en los grandes premios y correspondían a una adjudicación caprichosa, pero representaban a los países de origen de los vehículos cuyos componentes debían ser fabricados íntegramente dentro de sus fronteras. Eso también se desarmó pues hoy la F1 es una multinacional de la tecnología.

La primera asignación de colores se hizo con ocasión de la Copa Bennet, pero fue diferente a lo conocido. Esas carreras, promovidas por James Gordon Bennet, hijo del propietario del periódico New York Herald y quien estableció su propio medio en Europa llamado simplemente Herald, surgieron por su pedido de organizarlas al Automóvil Club de Francia, pionero del desarrollo de las competencias y eje mundial de la autoridad deportiva. De hecho, su sede y la de la FIA, Federación Internacional del Automóvil, quedan en la puerta número 8 de Plaza de la Concordia, en París.

Mercedes Benz W196

Mercedes Benz W196

En ese entonces el automóvil era un símbolo del progreso y la tecnología de cada país y, aunque apenas se estaba inventando como aparato rodante, la velocidad ya era su punto de comparación.

La primera Copa Bennet fue entre París y Lyon en junio de 1900 y la ganó el Panhard francés de Fernand Charon, a un significativo promedio de 61.1 kph. Al año siguiente corrieron entre París y Burdeos con triunfo de otro Panhard y la tercera travesía fue entre París e Innsbruck, en la cual se impuso un Napier inglés.

En la Bennet, se convino que la prueba del año siguiente se haría en el país del auto ganador y así la tercera edición le correspondió a Inglaterra, donde estaban prohibidas las carreras en las vías públicas por lo cual se trasladó a Irlanda que dispuso de 7000 policías para la seguridad (¿había más que habitantes?), exigió que en los poblados los autos debían pasar siguiendo a una bicicleta y el cronometraje se les encomendó a los Automóviles Clubes de Inglaterra e Irlanda, que tuvieron en sus manos “90 cronógrafos” provistos por la firma anglo suiza Mr. T. H Stauffer Son & Co. Ganó el Mercedes de Camille Jenatzy, belga, con el color blanco de Alemania.

El Napier del año anterior fue pintado en el color verde de las locomotoras inglesas, máquinas en las cuales ese país era el más avanzado en el mundo y abandonaron el rojo que hasta ese momento habían usado, asignado por descarte ya que los colores blanco y azul de su bandera ya eran de Alemania y Francia. Ahí nace el “British Racing Green”.

Jaguar D-Type

Jaguar D-Type

Al quedar libre el rojo, Italia lo asumió en 1907, cuando un auto Itala de ese color ganó el impresionante raid desde Pekín hasta París. ¡15 mil kilómetros! Lo condujo el príncipe italiano Scipione Borguese, acompañado por el periodista Luigi Barzini y su “valet” Ettore, quien durante todo el recorrido fortaleció a su amo con ingentes dosis de champaña que iba a bordo, surtida por la casa Lanson, obviamente de Reims, Francia. El rojo fue celebradamente conquistado a lo largo de los tres meses que empleó para unir a las dos emblemáticas capitales.

En el curso de la historia las tonalidades de azules y verde han sido muy variadas de acuerdo con el gusto de cada marca y hasta Ferrari – cuyo color oficial es el amarillo de su escudo- ha transitado por la paleta con el granate, el rechinante Marlboro y hasta un policromado oscuro.

El plateado alemán no admite muchas variaciones, pero hay que anotar que su cambio desde el blanco se dio en un curioso lance reglamentario cuando los Mercedes estaban pasados un kilo del peso obligatorio y en la noche previa de la carrera del Nurburgring en julio de 1934 su célebre director deportivo, Alfred Neubauer, ordenó que los lijaran hasta la piel de aluminio y desde entonces se llamaron las “flechas de plata”.

El año entrante en la F1 volveremos un poco a los carros bandera. Aston Martin, nuevo dueño del equipo Racing Point, quitará el rechinante rosado a cambio del verde clarito que siempre ha usado en competencia. Renault correrá con la marca Alpine, cuna de sus carros de pista como los Gordini, y ha anunciado por primera vez el azul de sus reyes. Seguramente los Mercedes, que este año fueron saetas negras, volverán a ser flechas de plata. Ferrari aunque no cambie de tono seguirá un poco más rojo por la vergüenza de sus resultados del 2020, Alfa Romeo no oculta sus rayas rojas de la nacionalidad, McLaren seguirá siendo naranja (color de su fundador neozelandés pero no del país) y los demás rodarán siendo las vallas publicitarias más rápidas del mundo.

Hoy la tecnología ya no es el símbolo de los países sino de los más poderosos económicamente, doquiera estén.

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