Buscan rebajar multas de tránsito ‘menos riesgosas’

Con un proyecto de Ley radicado en el Senado se reformaría el Código de Tránsito para reducir el valor de las multas de tránsito.

Redacción Vehículos

11:53 a.m. 12 de abril del 2019
Se rebajarían las multas de tránsito por conductas que no impliquen mayores riesgos para la vida, como ‘no portar el Soat’.

Se rebajarían las multas de tránsito por conductas que no impliquen mayores riesgos para la vida, como ‘no portar el Soat’.

“No es posible que en Colombia las multas de leve gravedad superen el 50 por ciento de un salario mínimo”. Este es uno delos argumentos del senador Mauricio González Amín, quien busca a través de un proyecto de ley rebajar el costo de las multas de tránsito.

El senador González dijo estar preocupado por los altos costos que deben asumir los colombianos, pero aclaró que el alivio no sería para todas las penalizaciones sino para las que no representen un mayor riesgo para los usuarios de las vías.

Según el congresista, el proyecto busca modificar el artículo 131 del Código Nacional de Tránsito (Infracciones de categoría A, B, C y D) y quedan excluidas las infracciones que atenten contra la vida, tales como pasarse la luz roja o exceder los límites de velocidad.

“Colombia tiene unas tarifas muy elevadas para infracciones de leve gravedad y existe una diferencia alarmante con respecto al valor que se paga en otros países”, explicó tras citar cifras comparativas de lo que pasa en Colombia frente a países como Francia, Canadá, Chile y México.

Conductores ebrios no pagan sus multas

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“En Francia, Canadá y el Reino Unido se pagan multas que no están por encima del 10 por ciento respecto al salario mínimo de esos países. Por ejemplo, en Francia por usar el celular se pagan $105.000, el 2 por ciento del salario mínimo, cifra considerablemente diferente respecto a Colombia, donde el costo de la misma infracción es de $414.000, el 50 por ciento del salario mínimo correspondiente a $828.116”, explicó.

González propone que multas como parquear en sitios prohibidos, usar el celular o no llevar cinturón de seguridad no deban costar más de 100.000 pesos. Estas a su juicio serían ‘las menos graves’.

“Hoy en Colombia se encuentra que en el 91.66 por ciento de los casos hay mora en el cumplimento de estos acuerdos de pago por parte de los colombianos. Con este proyecto queremos darle una segunda oportunidad a los deudores en caso de las multas de tránsito”, afirmó González.

Conductores ebrios no pagan sus multas

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Las multas que bajarían a un 50 por ciento de su valor actual serían no llevar puesto el cinturón de seguridad, no portar el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito, Soat, poner gasolina con el motor encendido o estacionar en zona prohibida.

“La cartera morosa de los deudores de comparendos en la actualidad es de 1.6 billones de pesos, exactamente más de 3.5 millones de multas. Nosotros queremos un acuerdo dentro del proyecto para que la gente pueda pagar una sola vez y tenga un descuento por los primeros seis meses de expedida esta ley”, dijo el congresista.

El proyecto de ley, de ser aprobado en sus cuatro debates, también modificaría los plazos de pago oportuno. “Si la persona realiza el curso y paga dentro de los primeros 10 días de haberse generado el comparendo recibirá un 50 por ciento de descuento en el valor de la multa.

Lo que faltaba en Bogota: las multas 'a ojimetro'

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El alto costo de las multas ha generado en el país la creencia de que a más valor más corrupción; esa idea se ha convertido en un mito urbano. Lo cierto es que algunas multas equivalen a un salario mínimo o a la mitad de este, y ahí es en donde muchos tienen que elegir entre pagar la multa o cubrir sus necesidades familiares.

Otro punto es que ante el elevado costo la cartera morosa crece y no hay mucha eficiencia en el cobro. Es el caso de las multas por conducir en estado de embriaguez. Un informe del Concejo de Bogotá de octubre del año pasado daba cuenta de que solo el 3 por ciento de esas multas se han pagado desde que entró en vigencia la Ley 1696 del 2013.

Pero más allá del costo, el debate será interesante para determinar cuáles son las ‘conductas menos riesgosas’, porque conducir y hablar o manipular un teléfono es una práctica tan riesgosa como manejar con los ojos vendados y las consecuencias pueden ser fatales no solo para los ocupantes de un carro sino para los demás actores viales.

Pero sí será la oportunidad para hacer ajustes y que haya gradualidad económica en las sanciones que se impongan.

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