Diario de a bordo: Las verdades de los “spoilers”

Inauguramos esta sección, que saldrá eventualmente los miércoles cuando no haya revista, para dar una mirada histórica y crítica al carro y sus partes

José Clopatofsky

06:43 p. m. 05 de febrero del 2021
Spoiler

Spoiler

Por José Clopatofsky
Director de Revista Motor


El “spoiler”
, o aleta en la parte trasera del carro, ha pasado de ser un elemento aerodinámico de gran influencia a un accesorio cosmético para resaltar una falsa deportividad en los autos genéricos.

El spoiler no fue propiamente inventado sino redescubierto casi accidentalmente tan tarde como en 1963 por el ingeniero Peter Brock cuando trabajaba en el desarrollo de los Cobra Daytona con la carrocería cerrada conocida como “coupé” pero tenía algunos fundamentes técnicos en unos documentos que databan de la segunda guerra mundial y de autoría alemana.

Spoiler en los Cobra Daytona

Spoiler en los Cobra Daytona

La aleta trasera, no el alerón independiente que se ve en los sedanes de carreras, surgió cuando el piloto Richie Ghinter trabajaba en el desarrollo del Ferrari que debía correr en Le Mans, carrera en la cual los organizadores habían puesto reglas que buscaban reducir la velocidad en la larga recta de Hunaudieres (5.9 kilómetros) y en general en el circuito luego del horrible accidente el Mercedes del francés Pierre Levegh, en 1955, en el cual perecieron 84 espectadores y él mismo cuando el carro voló al embestir por atrás a uno más lento y cayó en la tribuna principal.

Alerón en el Ferrari del piloto Richie Ghinter

Alerón en el Ferrari del piloto Richie Ghinter

Una medida para desacelerarlos fue obligar que los carros abiertos, sin capota, tuvieran los parabrisas -en la realidad lo eran- más altos para causar mayor resistencia al avance y bajar la velocidad. Así también tendrían un coeficiente de penetración equivalente al de los carros con carrocería cerrada.

Las mediciones de velocidad lo corroboraron como también fueron evidentes las consecuencias imprevistas. Resultó que el paso del aire por encima del vidrio creaba una succión en la cabina y todos los gases del escape se regresaban y ponían en peligro al piloto por intoxicación con en el monóxido de carbono y llenaban el habitáculo con toda la mugre de la pista.

Alerón en el Ferrari del piloto Richie Ghinter

Alerón en el Ferrari del piloto Richie Ghinter

Ghinter, conocedor de la aerodinámica pues había trabajado en helicópteros en Vietnam, sugirió poner un apéndice de unos 10 centímetros de alto en la cola del carro que debía funcionar como trampa para evitar el regreso de los gases. Al probar la pieza, hecha a la carrera en el pit, comprobó dos cosas: la cabina estaba sana de gases y el reloj mostraba que el carro era un ¡par de segundos más rápido! Doble victoria, a pesar de la resistencia que evidentemente causaba el artilugio.

Spoiler en los Cobra Daytona

Spoiler en los Cobra Daytona

Inicialmente la “latica” no causó gran sorpresa en el paddock donde no le vieron explicación diferente a la intrusión de los gases del escape. Pero, como lo dice Brock en sus reminiscencias que escribió recientemente en “Classic Motorports” y motivó esta nota, “los secretos en las carreras duran poco” por lo cual los demás equipos empezaron a poner ese spoiler y calibraron sus beneficios.

Dos clásicos ejemplos del paso del spoiler trasero de los prototipos a los carros gran turismo de competencia son el famoso Ferrari 250 GTO y el Cobra Coupé, en el cual Brock lo impuso. En el primero, el accesorio además de ser funcional, es estéticamente ejemplar. En el Cobra es más agresivo, pero no menos notable.

Ferrari 250 GTO de 1962, el más caro de la historia

Ferrari 250 LM.

Aunque el uso de aletas en las carreras no era un misterio ni algo revolucionario pues estas se habían visto en muchas manifestaciones previas e inclusive Mercedes usó una gran lámina que se levantaba al frenar para ayudar a los rústicos frenos de campana en los años 50 y en Le Mans, esta simpleza metálica originó todo una ciencia que hoy se expresa en grotescas alas, aletas y ductos que generan una ecuación que en esos tiempos no se estimaba porque la velocidad en las rectas era lo esencial para ganar carreras.

Tenían razón porque es más fácil hacer diferencias en esas zonas de las pistas que en las curvas y por lo tanto mientras más limpia fuera la carrocería, menos resistencia había. Pensar en aletas era criminal por el arrastre y los esfuerzos iban todos al motor.

Rápidamente la cosa evolucionó porque resultó que al poner el pequeño spoiler atrás, este generaba una carga sobre el eje posterior que significaba que las narices de los carros se levantaban a alta velocidad y entonces hubo que compensar con las formas de las trompas y, claro, con spoilers.

Alerón

Alerón

Desde ese entonces, los carros de competencia se volvieron dependientes de estos accesorios y las funcionalidades pasaron a los autos de producción, aunque en la mayoría de los casos con diferente enfoque. Por ejemplo en las camionetas y las SUV y hasta en los pick ups, ese retorno del aire que se forma atrás, tiene como efecto que todo el polvo de una carretera destapada o la llovizna y la mugre en general, se levanta, entran en ese torbellino y se pegan en el vidrio trasero.

En 1963, era insólito pensar en limpia vidrios de la compuerta y muchos descubrimos con sorpresa este fenómeno aerodinámico en los R4 que llegaban tapados de tierra atrás después de un paseo. En 1972, instalé en mi veterano y admirado R4 de ese entonces un utilísimo e inédito limpiabrisas trasero que causaba muchas risas pero era esencial, en especial en los rallyes que corrí en esos tiempos, utilizando un motorcito preveniente de los Jeep que estaba pegado en la parte interna superior del marco del parabrisas, justo en el sitio adonde la cabeza del ocupante iba a dar en caso de un accidente. La seguridad en esos tiempos estaba dirigida al vehículo, que no se desarmara en los choques aunque los ocupantes murieran o salieran gravemente lesionados.

En los sedanes, carrocerías con baúl separado, el problema de esta turbulencia trasera no es tan marcado pero de todas maneras el retorno del aire incontrolado en la zona del baúl es un movimiento que genera ruido, mugre y ,en muchos casos, más consumo de gasolina si la carrocería no tiene un diseño consistente en el cual, en muchos especímenes de los carros familiares hay un labio en la parte superior de la tapa del baúl que cumple sus tareas acústicas e higiénicas.

Spoiler

Spoiler

Hablando de las extensiones de los spoilers en los carros modernos, hay que citar que en la gama de los súper veloces que pasan de los 300 por hora, estos son indispensables para que se peguen al piso y sean seguros porque la gente que los maneja no siempre tiene la experiencia en el timón al nivel de las posibilidades del auto. Y aunque las tuviera, un carro que se levanta o pierde apoyo, es mortal. Por otra parte, con esas ingentes dosis de potencia que generan los motores, las necesidades de refrigeración son enormes y allí las aletas que canalizan el aire a los radiadores son vitales lo mismo que para crear el “down force” que dé seguridad. Hoy las funciones van por encima de las formas.

Digamos en que, en un carro de calle, en el cual nunca se alcanzan velocidades constantes importantes, la mayoría de estos accesorios son puramente estéticos e improductivos. Tan es así que en muchos de los autos veloces, los spoilers solo se activan a 120 por hora o algo así para no tener un elemento que los frene a baja velocidad y suba el consumo.

Por consiguiente, aunque todo sirve, en su carro cotidiano tener spoilers es bastante decorativo, Más bien sí cumplen funciones clave los pasos del aire por los laterales de las ruedas delanteras y la limpieza del flujo por debajo ya que este tiende a levantar el carro, de ahí los pisos idealmente planos.

05 McLaren 765LT

El paquete de elementos revisados en fibra de carbono incluye el divisor delantero, bómperes, faldones laterales, el difusor y el alerón activo (que en combinación aumentan la carga aerodinámica en un 25%).

Uno de los principios del movimiento del aire sobre una superficie indica que cuando este se desplaza a alta velocidad sobre un cuerpo, va perdiendo proporcionalmente presión. Por encima de la carrocería este fluye más rápido que por debajo del carro por lo hay poca carga mientras que por debajo, donde el aire es sucio y forma torbellinos al estrellarse contra las partes mecánicas y las formas de la plataforma, y está además encerrado casi en un túnel por la cercanía con el piso, se produce un empuje hacia arriba que es superior al que hay en la capota, por decirlo como punto centro de carga del vehículo. Por eso existen ahora los bómperes muy bajos, los carenajes de las partes del motor, los pisos planos en donde se puede amansar el flujo del aire y se maneja muy controlado dentro del compartimento del motor.

Siéntase orgulloso de todas maneras si su carro tiene aletas atrás porque algo están haciendo y tiene más pinta. Pero que sean efectivas para pegarlo al piso es muy dudoso porque para eso debe caminar a altísima velocidad lo cual seguramente las carreteras ni el tráfico lo permiten o el mismo carro no es capaz de lograrlas.

Spoiler y alerón

Spoiler

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