¿Por qué hablan de mezclas rica y pobre?

Los motores de combustión interna son, en la más estricta definición, unos quemadores de aire. Pero para que este encienda necesita combustibles.

revista motor

04:21 p. m. 06 de octubre del 2021
Motor de combustión interna

Motor de combustión interna

En cualquier condición, el aire necesita asociarse con estos elementos en una proporción exacta y esta varía según las propiedades de sus asociados. La relación ideal entre el aire y la gasolina, llamada estequiométrica, es de 14.7 partes de aire por una de gasolina. Con el ACPM es de 14.5; con etanol puro 6.7; 15.63 con el GNC, y 17.4 con GLP.

En los carburadores estas dosis se manejan mediante conductos calibrados para la gasolina, llamados ‘chicleres’, que surten las diversas necesidades del motor como la marcha mínima, la aceleración, la progresión y el régimen pleno con el acelerador abierto. Es un instrumento sumamente ingenioso e inteligente basado en la física.

Carburador

Carburador

Cuando es de inyección, la bomba, si es mecánica, tiene unas levas que van modificando ese volumen de combustible a medida que el motor corre, y si se trata de la electromecánica, el computador les da las órdenes a los inyectores para que abran en determinadas dosis y tiempos para lograr esa proporción ideal.

Un motor con mezcla rica, más gasolina de la cuenta, presenta una combustión incompleta que se manifiesta por el humo negro en el escape. No da la potencia plena, sube el consumo, puede fallar porque ensucia y encarbona las bujías y ese exceso de combustible diluye los aceites que lubrican los cilindros, especialmente en frío. Por eso, es pésimo calentar el motor en vacío: hay que encender y salir. También daña los catalizadores.

Al revés, si falta gasolina, se da la mezcla pobre, que es muy peligrosa porque genera alta temperatura en las cámaras y pistoneo, que acaba rompiendo componentes internos y vulnera el catalizador. La potencia va al piso.

El computador tiene grabados programas que calculan las variables de densidad del aire que entra (variable por la altura sobre el nivel del mar) y su temperatura, la cantidad de revoluciones de la máquina, el tiempo de la chispa y las capacidades de flujo de los inyectores. Para saber si está haciendo bien sus cuentas, que se juzgan por la temperatura de los gases de escape, que será alta si es mezcla pobre y baja en el contrario, hay una sonda o sensor lambda que monitorea el producido del motor y ordena las correcciones al computador, que las procesa en milisegundos en su memoria mediante señales diferenciales de voltaje.

Como todo esto es electrónico y es una caja negra que externamente nada dice, se recurre al color y las huellas de la combustión en las bujías para tener una idea de lo que está sucediendo internamente cuando hay fallas como las citadas.

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