La historia de los precios de Revista MOTOR

Cuando inició MOTOR, todas las referencias ocupaban una página. Hoy, hay más de 13.000 entradas y son una parte fundamental de la revista.

revista motor

03:34 p. m. 16 de noviembre del 2021
Historia del listado de precios de Revista MOTOR

Historia del listado de precios de Revista MOTOR

Una de las secciones esenciales de MOTOR son sus listados de precios sugeridos para los vehículos usados, que se elabora y actualiza por medio de investigación del mercado que hacemos de manera independiente.

Estas listas se complementan con todos los valores de los autos, camionetas y utilitarios nuevos que hay en el mercado y que son suministrados por las marcas, de tal manera que el lector tiene la visión total de las opciones de compra y venta de vehículos en el país, incluida la oferta de motocicletas.

A lo largo de estos 40 años, la sección se ha supermultiplicado, pues en el primer número cabían todas las referencias de nuevos y usados en una sola página.

Precios carros Colombia, noviembre 1982

Precios carros Colombia, noviembre 1982

En las marcas de nuevos del primer número, noviembre de 1981, aparecen Aro Carpati, Citroën, Daihatsu, Honda, Fiat, Piaggio, Suzuki, Subaru, Toyota, Mitsubishi, Volkswagen, Lada, Renault y Mazda (aun con importados, pues no había ensamble local hasta 1983, cuando salió la pick-up B1600, y en el 84, el 323).

La industria local de ensamble aportaba a la lista de los nuevos los Renault 4, 6, 18 y 18 Break, Colmotores estaba en plena transición de Chrysler a Chevrolet y se registra su primer vehículo, la LUV con material de Isuzu, que fue el primer producto japonés que se hizo en Colombia. La CCA vendía el 128 en dos cilindradas y los 131 llamados Mirafiori, carro y camioneta.

La lista de usados se refería solo a los productos nacionales, pues los extranjeros apenas empezaban a ser conocidos y no tenían un mercado de referencia. Comprendía modelos desde 1970, en cuya casilla solo aparecen el Simca 1000 (precio sugerido de 90.000 pesos, y ya no había nuevos en el 81, pues se hicieron hasta 1977), el Dodge Dart 6 cilindros ($300.000, descontinuado en el 82), el R4 850 ($115.000, reemplazado por el Plus 25 en el 76) y la pick-up Dodge 100-Std. ($310.000). En el tabulado de 1971 incorporamos el R6 1108 (145.000, cuando el modelo 82 ya costaba 599.000 pesos).

La primera lista de carros usados tiene tres modelos de Simca (1000, 1024 y 1300), los Dodge 1500 (vivieron desde 1973 hasta 1977); Polara, carro y camioneta (77 al 79); Dart 6 cilindros, hasta 1981; Coronet (78 al 81), Dodge Alpine (78 al 81); Renault 4 Plus desde 1976; Renault 6 1108 (de 1971 al 76); Renault 6 1300 desde el 76; R12 desde 1973; el R18 aparece en el 82; hay Topolino del 78 y 79; Fiat 147, que nace en el 78; Fiat 128 desde el 75; Polski en 1973; Fiat 125P en 1977; Mirafiori desde 1980, las primeras pick-ups de Chevrolet en el 83, y las Dodge datan de 1978.

En ese entonces, los precios de todos los autos tenían una enorme afectación negativa por la constante y altísima devaluación de la moneda colombiana, el crecimiento de la tasa de cambio y los impuestos, que en algunos casos llegaron hasta el 200 por ciento para los importados.

Fiat 147

Fiat 147

Sin embargo, los tenedores de autos en general no ponían esas variables en el precio de su carro de segunda mano y siempre salían felices cuando lo vendían porque le habían ganado pesos. No plata, porque esos pesos valían mucho menos en la realidad.

La inflación era aterradora y se llegó el momento de alzas de los nuevos cercanas al 5 por ciento mensual (60 por ciento al año) hasta cuando vino el gobierno de César Gaviria (1990 a 1994), que decretó una audaz apertura económica y bajó los impuestos de los carros importados del 200 por ciento hasta un 38,3 por ciento en 1998, ya bajo la administración de Ernesto Samper.

Esto tuvo un efecto enorme en el sector. Las marcas importadas se volvieron muy competitivas hasta lograr más de la mitad del mercado, el peso comenzó a revaluarse, por lo cual los carros nuevos no subían de precio, o bajaban, las ventas se dispararon casi al triple, de 50.666 unidades en 1990 a 148.926 en el 97, y a medida que pasaba cada año/modelo, el valor de los usados no podía seguir esa brecha ascendente teórica de los años previos, pues se dieron casos en que un carro de segunda, de seguir la curva, valía más que el nuevo.

Naturalmente, MOTOR, que hace sus listas consultando el mercado y de manera independiente, pues no tiene nexos comerciales de ninguna índole con las ventas de automotores, empezó a reflejar esa tendencia, lo cual para muchas personas fue doloroso, pues lo interpretaban como un arbitrario golpe a su patrimonio cuando la masificación convirtió al vehículo en un bien de consumo de alta depreciación desde cuando recibe las placas, y no de capital, tal como sucede en el mundo entero.

Renault 4

Renault 4

La digestión de ese proceso fue dura y la revista cargó con el peso de publicar y reflejar este fenómeno expresado también por el descontento de las personas y de los mismos negocios de usados, que no entendían el movimiento.

Poco a poco, la situación se fue entendiendo y las listas de la revista —que son solo un material de consulta que no obliga ni compromete— cobraron más importancia porque las tendencias de depreciación y la antigüedad de los modelos entraron a influir los valores que se estaban comercializando en el mercado y sobre los cuales no había una información adecuada. Es decir, MOTOR fue el regulador público del nuevo mercado de los usados cuando se dieron estos cambios, sin que sus datos fueran oficiales u obligantes. Pero sí sirvieron para que quienes estaban en el proceso de compra-venta de autos de segunda tuvieran una referencia más precisa sobre cuánto se podía pedir o pagar en el mercado de segunda mano.

Hoy, MOTOR ofrece los datos de más de 13.000 referencias de vehículos entre nuevos y usados, contando todos sus años de antigüedad y teniendo en cuenta que solo extiende sus sugerencias a los modelos del 2013 en adelante para los importados y desde el 2004 para los nacionales. Año a año, se recorta una fila en la edad por razones de espacio para incluir los del último año, y esta es la base para estudiar cómo los precios de los usados varían.

También se ha considerado el kilometraje probable por año de uso, que ha venido en baja por todas las restricciones de movilidad, y en los últimos tiempos las listas interpretan la burbuja temporal del alza de los precios de los usados ante la demora en la entrega de nuevos por falta de componentes en las fábricas.

Historia del listado de precios de Revista MOTOR

Historia del listado de precios de Revista MOTOR

Datos
*Considerada como una guía de consulta de alta utilidad, la lista de estos valores es una tradición para el mercado, dada la independencia y la objetividad de sus cifras, alejadas de listas con fines comerciales de otros medios o entidades que valoran carros usados para las necesidades de su negocio.
*Salario mínimo 1982: $7.410 mensuales, con un aumento del 30 por ciento con respecto a 1980.

Cifra
1 peso colombiano de 1981 equivale a 117,05 pesos del 2021.

Noticias recomendadas

Más noticias

40 preguntas a José Clopatofsky

Con la edición 782 de la revista Motor se celebran 40 años de su aparición. José Clopatofsky, su director, cuenta historias de estas cuatro décadas.

¡Inatajables! El futuro de las motos

La moto seguirá hacia el futuro como una opción de movilidad cada vez más popular en países emergentes, sin dejar de ser fuente de diversión y escape.

El poder del chip

La gestión electrónica es el salto más grande que ha dado la industria automotriz, convirtiéndose en la mano derecha de los conductores.

La epidemia SUV

Los vehículos utilitarios deportivos son producto de la unión entre vida a bordo y seguridad, cualidades perseguidas por la industria desde su inicio.

Se presentaron problemas al enviar el reporte. Debes marcar la opción "No soy un robot"
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.