¿Por qué es vital la tapa del radiador?

En todo motor cuya refrigeración depende del transporte del calor que haga el líquido, es esencial que el nivel se mantenga en el punto correcto.

revista motor

05:02 p. m. 14 de julio del 2021
Volkswagen Golf GTI 25th Anniversary 07

Volkswagen Golf GTI 25th Anniversary

El líquido rodea las partes más calientes del motor, como los cilindros y las cámaras de combustión, sometido a dos circunstancias: una, la presión propia que le imprime la bomba del agua para forzar su circulación, unas 12 libras. Otra, el aumento de la misma por efecto de la subida de su temperatura.

Esta parte es la crítica porque el agua cambia de estado cuando llega a su punto de ebullición, que es 100 grados a nivel del mar, se vuelve vapor y la presión dentro del sistema aumenta en tal cantidad que puede reventar las mangueras o el mismo radiador. Por ello, la tapa que sella el sistema debe tener la capacidad de sostener esa presión y también la de dejar escapar el exceso. Exactamente como la olla de presión de la casa, en la cual hay una válvula de determinado peso que se levanta y descarga. En el carro, la tapa del radiador o del sistema tiene un resorte que sostiene el fenómeno hasta determinado punto y luego se abre para evitar la catástrofe.

Cuando el agua se presuriza su punto de ebullición sube a una rata de 1,7 grados por cada libra de presión que se imponga con ese resorte y, así, si esta tiene, por decir, 12 libras, que es una carga común, el agua hervirá a 120 grados y eso quiere decir que no hay bolsas de aire que permitan la formación de puntos rojos en los metales y su consiguiente “fundida”. En la olla de presión, este aumento de calor sostenido hace que los alimentos se cocinen más rápido o se ablanden mejor.

Toyota Yaris sedán 2021, foto: Daniel Otero 08

Toyota Yaris sedán 2021, foto: Daniel Otero

Al abrir, la tapa deja escapar vapor (que es agua) y suele descargarse de dos maneras: en un tanque de alivio que no está sometido a presión o en un recipiente sellado con un espacio para expansión del líquido. En el primer caso, cuando se enfría el agua, hay una pequeña válvula en la tapa que permite que haya vacío y se chupa lo que fue a parar temporalmente al tarro y se mantiene el nivel. En el segundo, esto sucede dentro del recipiente.

¿Qué se puede dañar? La tapa tiene un empaque o sello que la ajusta contra el gollete del radiador, que puede generar fugas. Con el tiempo, el resorte de presión se debilita, abre antes de tiempo y deja salir agua que puede ir al piso si no tiene recuperador. O ese resorte funciona mal y abre y cierra de manera intermitente y deja escapar pequeñas dosis de agua que no se advierten fácilmente sino cuando se baja el nivel.

¿Cómo se prueba? Hay una herramienta especial, usualmente la misma con la cual se comprueba la estanqueidad del sistema, que permite probar las tapas y ver su comportamiento bajo presión y la capacidad de sostenerla. Es frecuente omitir este paso cuando hay problemas de recalentamiento y solo se puede hacer con la herramienta citada.

¿Poner una tapa de más presión? Algunas libras más pueden ayudar, así como lo hace el refrigerante, a manera de seguro, pero solo en casos de emergencia cuando haya calor excesivo y se evite que el agua hierva pronto. Pero ninguno de los dos corrige el problema de recalentamiento, que es lo que se debe arreglar. En uso normal, con todas las partes en orden, la tapa original es la que se debe tener.

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