Un maquillaje al Renault 4

Así evolucionó y cambió “el amigo fiel” en Colombia entre su lanzamiento en 1970 y marzo de 1983 cuando se publicó el artículo que aquí reproducimos.

revista motor

11:01 p.m. 16 de julio del 2020
Maquillaje al Renault 4

Maquillaje al Renault 4

(En su edición número 15, del 26 de marzo de 1983, la revista MOTOR hizo un recuento de la evolución que había tenido el Renault 4 hasta ese momento, tiempo durante el cual ya se había ganado el cariño y respeto de los colombianos. A continuación reproducimos dicho artículo en su totalidad.
Edición para web: Daniel Otero).

Por José Clopatofsky L.

Doce años después de haber entrado en producción y de tener una familia que puede acercarse a los 100.000 hermanos, el Renault 4 sigue siendo el auto popular de Colombia, no tanto en su versión de estreno sino como el vehículo que revolucionó el mercado de los autos usados que es, en verdad, el lugar donde la gran masa accede a su primer carro.

Si el R4 cumple 12 años en Colombia, son ya 22 los que tiene en su archivo desde cuando el gobierno francés, dueño de la Regie, se lanzó a fabricar un auto que sirviera como transporte de base a todo su pueblo, sin lujos, sin detalles, con un diseño simple y una confiabilidad que permitiera a sus dueños gozar del buen servicio por muchos miles de kilómetros.

Sus orígenes en cuanto a presentación casi se confunden con los de un auto militar. Asientos de lona, vidrios de corredera, motor de 750 c.c., caja de tres cambios y una forma que, ciertamente, no es ni será objeto de un premio a la elegancia.

Renault 4, 1983 probado por Revista MOTOR

Renault 4, 1983 probado por Revista MOTOR

Cuando Sofasa lanzó los primeros de estos aparatos al mercado, pintados todos ellos de un azul rechinante y con tapizados color carne, los colombianos comentaban asombrados sobre su tosca apariencia, su caja de velocidades que se manejaba halando una varilla debajo del cenicero y, sobre todo, por esa parte trasera, alta, que no inspiraba ninguna confianza ni mucho menos frases halagadoras.

El carro popular del gobierno del Dr. Pastrana dio sus primeros pasos y de qué manera; al cabo de dos meses, se pagaban platas por debajo de la mesa a los vendedores para obtener uno de estos R4, que de un momento para otro, eran lo único comprable.

Las primeras estrelladas no dejaron de causar temores. Nuestros compatriotas, acostumbrados a la ruda carrocería de las fortalezas norteamericanas, no entendían cómo uno de estos aparatos se desbarataban escandalosamente al más mínimo impacto.

Sin embargo, en poco tiempo, se empezó a entender que la seguridad de un carro no depende de su dureza, sino más bien del diseño de los componentes, que pueden fracturarse en mil partes antes de permitir que él que el impacto llegue a la cabina.

El R4 apareció con el motor de 850 centímetros y la curiosa caja de velocidades, ya de 4 adelante, pero cuya distribución en la palanca mostraba la 4ta. ubicada más allá de lo convencional, pues no era más que una adición a la famosa unidad original de tres marchas francesas.

En terrenos destapados, afirmaron las bondades de sus suspensiones gracias, especialmente, a dos fantásticas demostraciones en el Rallye Colombia, cuando estos escarabajos se mostraron más a gusto que cualquier campero o camioneta de la época y dejaban a medio mundo comiendo polvo. Y, además, no se dañaban.

Tablero Renault 4 1970

Tablero Renault 4 1970

Primeras variantes
La primera variante en la arquitectura del R4 sobrevino con el cambio de la caja de velocidades a comienzos de 1974, casi simultáneo con la nueva parrilla plástica oscura que sustituía la rejilla cromada de los primeros modelos.

Desaparecieron también los tapices color carne y muchas de las piezas francesas del auto fueron cambiadas paulatinamente por obligatoria integración nacional que se vio en calefacciones de motor ruidoso, amortiguadores de poca duración y cosas por estilo, contra las cuales Sofasa, impotente, no podía hacer nada diferente a acogerse a la ley de obligatoriedad, pero en el fondo de su tecnología protestaba acerbamente lo mismo que los clientes que venían en el R4 lo que decía la propaganda: ¡Amigo fiel!

La integración no fue muy grata por varios años, sobre todo cuando hubo de usar piezas de dudosa capacidad y se necesitaron centenares de reclamos para que Sofasa pudiera, como ocurre ahora, importar de nuevo componentes vitales y mejorar su proveedor de algunas otras partes al nivel de calidad que desde el principio se hizo famoso.

En 1976 hubo otro cambio fundamental: al integrarse un solo bloque de cilindros en Duitama, desapareció el 850 y Sofasa se inventó una dimensión de pistones que ni correspondían al R6 de ese momento (1108), ni tampoco era tanto como el nuevo (1300). Nació el Plus 25, con cilindrada de 1022 centímetros, mucho más torque, mejor velocidad máxima y con él hubo otros cambios orgánicos.

Motor Renault 4 Plus 25, 1976

Motor Renault 4 Plus 25, 1976

Por ejemplo, los ejes y portacachos delanteros pasaron a ser los del R6, el radiador se fue hacia adelante y un ventilador eléctrico aseguraba el paso del aire; el capot fue reformado internamente y en muchos paneles de instrumentos se veía ahora el voltímetro y también el velocímetro aumentó en 20 kilómetros su escala.

También había un sistema eléctrico para comprobar el nivel del líquido de frenos. Ya los rines de hueco, con refrigeración, estaban desde hace rato en la línea, pues los primeros carros tenían ruedas de diseño compacto y poco atractivo.

Ese nuevo motor abrió al 4 insospechadas posibilidades porque se convirtió de un momento para otro no solo en el auto de la familia, de la señora, en el segundo carro, sino también en el vehículo de los afiebrados, quienes con poco dinero, como sucede hoy en día todavía, cambiaban las tripas y subían con toda la técnica la cilindrada a 1300 centímetros, convirtiéndolos en fieras rabiosas de las calles y carreteras.

Tablero Renault 4 GTL

Tablero Renault 4 GTL

Nuevas pinceladas
Tan solo a finales de 1982 hubo otras dos pinceladas fuertes. Boceles de buen tamaño en los lados, batería más adelante, llantas radiales, asientos más cómodos, parrilla en diferente color y otros pequeños detalles.

Sin embargo, apenas hace 25 días se decidió complementar lo que en Francia ya rodaba desde septiembre. El viejo y tradicional tablero de instrumentos cambió y se incorporó el panel del R5 más elemental, pero este cambio de cara en el interior del 4 se muestra con un acertado golpe visual y también técnico.

Pasan ahora cosas agradables. Para prender las luces, hay una sola palanca, al estilo de los autos modernos, que gira y con simple pulso cambia de media a plenas y además, también sirve como pito de luz. En la otra mano, una palanca acciona los limpia brisas y las direccionales son más cómodas pues regresan automáticamente.

Aunque sigue siendo necesario tener mucho cuidado al tratar de sacar la cabeza a través de los vidrios deslizantes de las puertas, con el nuevo tablero hay también una mejor disposición del timón, más pequeño y agradable que, a su turno, deja más espacio libre al conductor e, inclusive, impresiona por su cercanía al tablero, a tal punto que a veces se cree que no pasan.

Tapicería Renault 4 GTL

Tapicería Renault 4 GTL

Y las viseras se mantienen definitivamente en su sitio, pues son de mejor material y ancladas en dos puntos. También se mejoró la columna de dirección y parte de la instalación eléctrica está ahora oculta.

El sistema de ventilación y desempañamiento ha tenido reformas, aunque valga decirlo, en fuerte temporal, no despeja bien el parabrisas en el extremo izquierdo, o sea el lugar de conducción.

Los asientos delanteros son ligeramente más angostos para acomodar los cinturones de tres puntos, que se acoplan en ganchos asegurados al piso mediante una varilla flexible, que llaman en Sofasa de "segunda generación". Los nuevos tapizados, mezcla de tela y vinilo, presentan la gran innovación de no brillar los vestidos y agregan una dosis de alegría al interior.

El tablero general, con su velocímetro circular y la multiplicidad de bombillos testigos, la guantera más cómoda y hasta un portamonedas, le han dado una nueva cara al Renault 4.

Parrilla Renault 4 GTL

Parrilla Renault 4 GTL

Tanto es así que en su puerta trasera, que sigue siendo fuente de ruidos y chirridos, figura ahora un logotipo que dice GTL.

Digamos que GT o, coma dicen, de Gran Turismo no tiene nada. De L, es decir lujo, tampoco es un ejemplo edificante.

Pero no se puede ocultar que la suma de los detalles, el maquillaje general, sacaron al rústico vehículo inicial a una cara más moderna, más acogedora.

Siempre joven
El viejo R4 ahora está más joven con su ropa nueva, y quién sabe cuántos vestidos de otras modas resista. Se sabe que no es rápido, pero que es económico. Que no es novedoso pero es muy confiable. Que no es bello pero llega a todas partes. Que no es novedoso pero es muy confiable. Que no es silencioso pero tiene excelentes suspensiones. Que no es grande pero carga el doble de lo que parece. Que no es un GTL pero qué importa; si nadie lo compra ni para GT ni para L. El que tiene 4 tiene transporte casi de carácter utilitario. Y eso es lo que muchos aún quieren, no solo en Colombia sino en el mundo.

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