Motos: El negocio bien, los controles y la legislación mal

Así como creció la industria en los últimos 20 años, creció la problemática asociada a su uso sin que el gobierno moviera un dedo para poner orden.

redacción vehículos

03:30 p.m. 10 de enero del 2020
Venta de motos en Colombia

Venta de motos en Colombia

La motocicleta revalidó el año pasado su condición de preferida por los colombianos como alternativa de transporte y medio de trabajo. 612.086 unidades vendidas a lo largo del 2019 -según datos de Fenalco y la Andi-, el 95 por ciento de ellas ‘populares’, acercaron las ventas al año 2014, récord con 652.293.

Venta de motos en Colombia

Venta de motos en Colombia

Volver a sobrepasar la barrera de las 600.000 unidades es una señal clara de la importancia de las motos para las familias colombianas de más bajos recursos, para quienes pesan más los beneficios de estos aparatos que los vaivenes del dólar, el petróleo o la economía del país en general.

Los domicilios, reparto y servicios de correo, entre otros, son los oficios que brindan ingresos a numerosas familias colombianas. En ciudades como Medellín y su área metropolitana la moto es la reina a pesar de alternativas de transporte como el metro, metro cable, buses eléctricos y tranvía.

En otras regiones la moto puso en jaque al transporte público o lo quebró; y en pequeñas ciudades hay hasta dos motos en cada familia pues además de sus costos o facilidades de pago, están exentas de impuestos (menores de 125 cm3), no pagan peajes y su mantenimiento y consumo son mucho más baratos de lo que gastaría una persona durante un mes en transporte público.

Mintrabajo regularía trabajo en moto como profesión de riesgo

Esta no es la única ventaja. Mientras que el carro particular está parado la mayor parte del día y tiene restricciones, la moto está rodando la mayor parte del tiempo facilitando que más personas se sientan atraídas por su versatilidad y bajo costo.

Además, para quienes alcanzan a una nueva existe la posibilidad de comprar una moto usada en buen estado hasta en un millón de pesos, es decir, casi 400.000 pesos menos de lo que gastaría una persona en Bogotá viajando todos los días laborales durante un año en Transmilenio. El año pasado 378.204 motos, según el Registro Único Nacional de Tránsito, Runt, cambiaron de dueño.

Cómo lavar la moto correctamente

Lo bueno, lo malo y lo feo

Es indiscutible el papel que ha jugado la motocicleta tanto para los colombianos como para la industria. En ensamblaje el país pasó de 57.528 unidades en el 2000 a 678.894 en el 2015. El impacto ha sido positivo a nivel económico (producción, importaciones, consumo interno, inversión y exportaciones, empleo e impuestos).

Pero así como creció la industria en los últimos 20 años, y la moto pasó de estar en el 8,5 por ciento de los hogares en el 2003 a más del 28 por ciento en 2016, también creció a lo largo de estos años la problemática ligada a su uso sin que el gobierno moviera un dedo para poner orden.

Así creció la informalidad en el transporte con el moto taxismo que se le salió de las manos al gobierno y entró sin barreras al mundo digital con aplicaciones como ‘picap’. A las muertes de motociclistas, quienes ponen la cuota más alta cada año en calles y carreteras, solo se les dedican unas campañas tibias que siguen sin impactar esta dura realidad.

Muchos han encontrado en la moto la solución a su movilidad.

Los motociclistas, según la Agencia Nacional de Seguridad Vial, son la población en la que más ha crecido desde el 2005 el número de muertes en accidentes. Ese año aportaban el 25 por ciento de muertes, para el 2016 ya eran el 50 por ciento y hoy esa cifra llega al 58 por ciento. Entre enero y el 16 de diciembre del 2019 murieron 3.219 motociclistas.

Pese a esta realidad, se sigue permitiendo la importación, fabricación y venta de motocicletas con tecnología obsoleta. Un estudio del Centro de Experimentación Vial, Cesvi Colombia, reveló el año pasado que ninguna de las 20 motocicletas más populares vendidas en Colombia es segura. La situación es más grave porque estas motos, de entre 0 y 250 cm3, representa el 97,9 por ciento de las unidades vendidas.

Ninguna cuenta con Sistemas Antibloqueo de Ruedas (ABS) o solo tienen sistemas de frenos básicos; o no tienen encendido automático de luces, equipamiento que es obligatorio en otros países para todas las motocicletas. Solo algunas marcas, por iniciativa propia, han acordado incorporar estos sistemas en algunos de sus modelos pero por los lados del gobierno no hay nada en concreto.

En cuanto a licencias de conducción estas se siguen entregando sin mayores exigencias ni controles a personas inexpertas que de un día para otro se suben a las dos ruedas sin pasar pruebas o exámenes teóricos o prácticos. Su implementación es anunciada cada año por el Gobierno pero no ha pasado nada.

Muchos han encontrado en la moto la solución a su movilidad.

Las estadísticas indican que 2 de cada 5 motociclistas mueren teniendo 3 o menos años de experiencia con su licencia de conducción. La instrucción y la práctica en las escuelas son muy básicas, no se sabe de ningún caso en el país en el que un conductor haya reprobado el examen.

El año pasado 275.906 nuevos motociclistas obtuvieron su licencia de conducción. Es probable que muchos ni siquiera hayan hecho el curso de manejo porque aprendieron en la calle o un familiar les enseñó, solo pagaron el valor del curso en la escuela. Del total de nuevas licencias expedidas 67,7% corresponde a solicitudes de hombres (186.944) y 32,2% (88.962) corresponde a solicitudes de mujeres.

Y están los casos de quienes sin acreditar experiencia de conducción obtienen por primera vez licencias de categoría A2, reservada en otros países para motos de alta cilindrada. Tampoco se ha reglamentado el acceso a la categoría de licencia para manejar moto de manera progresiva de acuerdo con la cilindrada y cualquier persona puede adquirir y manejar sin conocimientos una máquina de alta potencia y velocidad.

Muchos han encontrado en la moto la solución a su movilidad.

Para hacerse a una idea del atraso, vale la pena recordar que el presidente Iván Duque sancionó el 18 de julio 2019 la Ley 1972, que regula aspectos relacionados con la reducción de emisiones, e incorporó la norma Euro3 obligatoria para las motos.

Desde el10 de enero de 2019 todas las motos que se fabriquen, ensamblen o importen “para circular por el territorio nacional, deberán cumplir con los límites máximos permisibles de emisión de contaminantes al aire correspondiente a Euro 3, su equivalente o superior”.

La Euro3 ya es una norma obsoleta que se aplicó en la Unión Europea hace 21 años pero en Colombia estará vigente hasta el 2030 cuando se estima que haya desaparecido el parque automotor antiguo o sus dueños hagan la reposición de sus motos.

Ventas de motos en Colombia

En Europa rige hoy la Euro4 (y este año entrará en vigencia la Euro5) que se introdujo para todas las motocicletas nuevas desde 2017 y dista mucho de lo que fue su antecesora. Las motos no solo deben cumplir con límites de emisiones más estrictos, sino también pasar una prueba de emisiones evaporativas (SHED), ejecutar sistemas de autodiagnóstico a bordo (OBD1) y demostrar que pasarán de nuevo las pruebas después de 20.000 kilómetros.

Así están las cosas hoy, no hay ningún tipo de acción concreta por parte del Ministerio de Transporte o la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que conocen y tienen sobre diagnosticada esta problemática. En sus manos está ponerle freno.

Noticias recomendadas

Más noticias

La Feria de las 2 ruedas se creció

La XIII edición de la cita ferial que se realizó en Medellín, entre el 2 y el 5 de mayo, mostró las últimas novedades de las principales marcas.

Se presentaron problemas al enviar el reporte. Debes marcar la opción "No soy un robot"
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.