El poder del chip

La gestión electrónica es el salto más grande que ha dado la industria automotriz, convirtiéndose en la mano derecha de los conductores.

revista motor

09:45 a. m. 19 de noviembre del 2021
Chips en vehículos

Chips en vehículos

Manuel Antonio Orduz / Jefe de redacción Revista Motor

Esto de la electrónica no es nuevo en los vehículos. De hecho, en la década de los años 70 comenzó a implementarse el encendido transistorizado, que controlaba la generación y el momento exacto de la llegada de la chispa a las bujías. Su evolución posterior dio pie al encendido gestionado por la electrónica que conocemos hoy, la cual provocó la desaparición definitiva de tres dolores de cabeza: el distribuidor, el condensador y los platinos.

También, a principios de los 80 aparecieron sofisticados mecanismos de seguridad gobernados por computadores que condujeron al nacimiento de los airbags, los frenos ABS, a los cuales se agregaron los pretensores para los cinturones de seguridad, estos sí mecánicos, ayudas en un principio obtenibles solo en vehículos de lujo, pero que hoy son obligatorios en casi todos los mercados mundiales.

Carburador

Carburador

El carburador también empezó a sucumbir cuando se endurecieron las normas de emisiones contaminantes en los años 90, pues no era capaz de regular el paso de la gasolina de forma permanente para obligar un consumo razonable y sus imperfecciones no dejaban implementar los esenciales catalizadores de los gases del escape. Esto provocó la llegada de la inyección electromecánica, pero también comandada por un módulo de control que ordena el paso del combustible, calibrado por múltiples señales de temperatura, presión atmosférica, reacción del motor, composición de los gases, la posición del acelerador y más variables que el elemental carburador no podía resolver con la precisión que hoy funcionan los motores.

Pero lo que marcó un antes y un después de la electrónica en los vehículos es la llegada de los microchips a todas las funciones del vehículo, que están sustituyendo cada vez más la mecánica por la electrónica gracias a su diminuto tamaño y gran eficiencia. Un vehículo promedio incorpora hoy hasta 3.000 chips si se trata de modelos de alta gama y gran equipamiento, pues todos sus componentes de alguna manera tienen hoy Inteligencia Artificial. Piense no más en la memoria para las emisoras en el entretenimiento.

Los chips son los responsables, entre otros, de la aparición de la conectividad, la ‘seguridad pasiva’ y las ayudas para la conducción, todas capaces de intervenir en las decisiones de los conductores, quienes son, en últimas, los grandes responsables de la accidentalidad vial. Aquí, algunos ejemplos.

Llave digital de Apple para vehículos BMW

ADIÓS AL CERROJO
Lo que se reconoce como ‘llave’ es hoy un minicomputador que se encarga de activar las puertas y el sistema de ignición, además de servir como control remoto que enciende el vehículo antes de abordarlo. Con la llave en el bolsillo es posible realizar otras maniobras, como abrir la tapa del baúl pasando el pie bajo el parachoques trasero y activar la alarma desde la distancia. Las chapas de las puertas y la ranura de encendido están en vías de extinción. Además, son un código para la alarma que se renueva millones de veces.

NO MÁS ‘PUNTA-TACÓN’
El control de ascenso en pendientes, que se activa espontáneamente cuando el vehículo inicia la marcha en una subida pronunciada, o el AutoHold, que hace lo propio acudiendo a un mando en la consola central, son especialmente útiles en calles escarpadas como las de muchas de nuestras ciudades. Repartir el pie derecho entre el freno y el acelerador y acudir al freno de mano para no rodar hacia atrás es cosa del pasado.


MUCHA ATENCIÓN
Maniobras como cambiar de carril en la autopista sin cuidado o aproximarse peligrosamente al vehículo que circula adelante han sido siempre focos de accidentalidad. Gracias a la electrónica, el frenado autónomo de emergencia, el control crucero adaptativo o las advertencias de punto ciego, tráfico cruzado y cambio de carril, entre otros, sacan del apuro a los distraídos, al igual que la alerta de cansancio, la cual identifica una conducción errática e invita a hacer un alto en el camino.

A TODAS LUCES
Hoy, la mayoría de vehículos tienen las unidades DRL de iluminación diurna (Daylight Running Lights) armadas con tecnología led de bajo consumo eléctrico que, de paso, contribuyen con el diseño exterior y la seguridad. Se complementan con los focos led delanteros, los cuales se activan cuando baja la iluminación del entorno, ajustan su posición de acuerdo con la de la carrocería y alteran su intensidad para no encandilar al conductor del vehículo que se aproxima de frente. Con estas tecnologías se despidieron los bombillos halógenos, los HID y las ‘exploradoras’.

Incorpora sistema de iluminación láser BMW con faros LED adaptativos disponibles como opción. Los focos están dispuestos en una distintiva forma de X y tienen el color azul visto ya en otros modelos de la marca.

EL KARMA DEL PARQUEO
De la cabeza girada 180 grados y los ojos apuntando hacia todos los costados se pasó a la cámara de 360 grados, compuesta por cuatro lentes ubicados alrededor del armazón para ver virtualmente lo que pasa en el entorno sin desacomodar el cuerpo de la silla. Se complementa con una vista aérea simulada y ayudas de parqueo autónomo, las cuales accionan el timón (también el acelerador y el freno en los sistemas más avanzados) mientras el conductor realiza la maniobra.

ERGONOMÍA, PALABRA DE MODA
De las butacas de espaldares planos y tapizados de regular calidad, accionables con palancas y mandos giratorios manuales, se está pasando a cómodos asientos ajustables eléctricamente con memorias de posicionamiento y reposacabezas activos. Los centros de mando análogos les dan paso a los digitales personalizables con información ausente en los vehículos de antaño, como los consumos, la autonomía, el nivel de aire de las llantas o la ruta por donde se circula.

CAMBIO DE CAJAS
Los chips aceleraron la desaparición de la transmisión mecánica accionada a través de palancas y guayas que había que cuidar pisando el pedal del embrague únicamente durante el paso de los cambios y hacerlo con el ritmo necesario para evitar ‘crujidos’ que advirtieran daños en la piñonería. De las cuatro o cinco velocidades manuales se pasó a 6 y hasta 10 ‘secuenciales’ para conducir en modo manual o automático, con embragues dobles y levas de cambio, que son switches simples que activan las funciones.

Acura Integra 2023, palanca de cambios

MANTENIENDO EL CONTROL
A los ABS le siguieron sistemas de control, como la distribución de frenado que elige cuál llanta requiere mayor atención, el control de estabilidad dedicado a evitar derrapes cuando se cruza con decisión y, en los todoterrenos, el de tracción, que define cuál llanta necesita más torque sobre pisos irregulares, o el asistente de descenso para bajar rampas de arena o lodo sin tener que aplicar el freno para no correr el riesgo de ‘descolgarse’. Los chips se encargan de todo.

EL MUNDO EN LA CABINA
Hasta hace no más de 15 años, era necesario acudir a un cable ‘manos libres’ para conducir mientras se hablaba por el teléfono móvil. Hoy no solo es fácil llamar y contestar con mandos ubicados en el volante o a través de comandos de voz; también es posible replicar las aplicaciones en una pantalla central y conectarse a Google, acceder al GPS o bajar la música preferida. Adiós a los mapas impresos plegables y al radio ‘antirrobo’ extraíble, muy comunes cuatro décadas atrás.

Dato
Los chips permitieron reducir los tamaños de los motores gracias a los turbocargadores gobernados por los mismos circuitos, que permiten regular su comportamiento de acuerdo con el modelo al que le son instalados. Una máquina de tres cilindros y 1.200 cm3 de 205 nm de torque o una de cuatro cilindros y 1.984 cm3 de 249 caballos de potencia eran impensables antes de la llegada de la electrónica.

Noticias recomendadas

Más noticias

40 preguntas a José Clopatofsky

Con la edición 782 de la revista Motor se celebran 40 años de su aparición. José Clopatofsky, su director, cuenta historias de estas cuatro décadas.

¡Inatajables! El futuro de las motos

La moto seguirá hacia el futuro como una opción de movilidad cada vez más popular en países emergentes, sin dejar de ser fuente de diversión y escape.

La epidemia SUV

Los vehículos utilitarios deportivos son producto de la unión entre vida a bordo y seguridad, cualidades perseguidas por la industria desde su inicio.

¿Adiós al timón?

No hay que confundir automatizados con carros autónomos que se manejan solos y que a medida que progresan encuentran más obstáculos por resolver.

Se presentaron problemas al enviar el reporte. Debes marcar la opción "No soy un robot"
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.