¿Por qué se desbalancean las llantas?

Las delanteras no son las únicas que se afectan, lo que pasa es que las traseras no transmiten su mal de una manera tan alarmante y molesta

revista motor

05:10 p.m. 01 de abril del 2020
Alineación y balanceo de las llantas

Alineación y balanceo de las llantas

La llanta es un elemento muy pesado que gira a revoluciones importantes. A 100 km/h, una rueda de tamaño normal da unas 770 vueltas por minuto. Si esa rueda tiene diferencias de peso, que se ubican en el perímetro externo, se produce una vibración o descompensación y todo el conjunto empieza a brincar.

Balanceo y alineación

Balanceo y alineación

The city that never sleeps is taking a nap.

Publicado por Dacia 1300 New York en Domingo, 12 de abril de 2020

Todas las llantas son imperfectas, pero en un grado mínimo cuando están nuevas. La prueba es que al comprar llantas, lo primero que le ofrecen a uno es el balanceo, cuando en realidad es el momento en que menos lo necesitan debido a que vienen de la fábrica, donde han pasado por todas las pruebas de calidad, que son aleatorias, pero certifican los baches de producción.

A medida que se usan, se van deformando, se gastan de manera desigual, las carcasas tienen golpes, el labrado es disparejo y esto hace que el peso que está girando genere las vibraciones. No son kilos de diferencia, pero sí gramos los que causan ese problema. La prueba es que cuando ponen la llanta en la máquina que detecta el sitio del descuadre, la sugerencia de corrección del peso es en onzas, con pequeñas piezas de plomo que se pegan al rin o se enganchan en las pestañas, en un sitio exacto de la circunferencia.

Lea también: Claves del balanceo y rotación de llantas

Este procedimiento se debe hacer como rutina de servicio cada 25.000 kilómetros en uso normal, es decir, una vez en el promedio de la vida de la llanta y en las cuatro ruedas, así no tenga síntomas perversos en el volante. La razón es que siempre, en diferentes cuantías, hay vibraciones y estas las absorben los elementos de la suspensión y la dirección en forma de pequeños golpes cíclicos que los van desgastando. También el desequilibrado de la llanta hace que esta salte sobre el pavimento y se vaya gastando a mordiscos o aumentando el descuadre de los pesos.

Cuando compre llantas, aplace el balanceo un poco, siquiera unos 200 kilómetros de uso, pues esto permite que se “acomoden” todas las cuerdas internas y se borre todo el caucho superficial con el cual salen de los moldes de vulcanizado, y cuando la pone en la máquina está en las reales condiciones de operación.

Alineación y balanceo de las llantas

Si en alguna ocasión necesita reparar una llanta, hágala balancear, pues el taco o parche que le colocan genera una pequeña diferencia de peso que induce el desbalanceo.

Tenga en cuenta que esta operación no es electrónica, como tampoco lo son la alineación o la sincronización. En estos trabajos la parte electrónica son los aparatos de medición y comprobación, pero la tarea de cuadrar los diversos elementos sigue siendo manual y, por ende, humana. Basta con poner mal las pesas o mover de manera incorrecta las partes de las suspensiones por parte del operario y el asunto queda mal. Tampoco son infalibles esas máquinas, pues son sujeto de descalibración por el uso, golpes o maltrato general del equipo, de ahí que su mantenimiento sea esencial.

Lea también: Beneficios de calibrar las llantas

Finalmente, hay que considerar que la llanta es el elemento final y envolvente de todo un conjunto giratorio que comprende los ejes, los discos o campanas de los frenos y los rines. Cualquiera de estas piezas que tenga defectos puede vibrar, ya que gira al compás con la rueda y transmite vibraciones. En este caso, un golpe y torcido será el más incidente, porque la llanta asume ese problema al quedar mal colocada. Asimismo, una llanta puede estar deformada por golpes y huecos, y aunque presente un aspecto decente de redondez, en realidad está ovalada y brinca contra el piso o genera un comportamiento de dirección errático y el carro se mece.

Una forma de excluir estos probables daños accesorios es cambiar las ruedas de eje, de adelante atrás, y ver si hay cambios de comportamiento, con lo cual podrá proceder a un remedio atinado y exacto y no por ensayo y error, como suele pasar cuando hay malos diagnósticos, contra los cuales hay que tener en cuenta que el balanceo no es un remedio universal.

Noticias recomendadas

Más noticias

Se presentaron problemas al enviar el reporte. Debes marcar la opción "No soy un robot"
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.