José Clopatofsky
José Clopatofsky

Las 'electrogasolinas'

En su columna de la más reciente revista Motor, José Clopatofsky habla sobre la gasolina sintética que podría salva al motor de combustión interna.

03:38 p. m. 06 de abril del 2021

A este tema no le han puesto muchos octanos los medios, pero como ya comienza a coger forma, vale la pena tenerlo muy presente. Por supuesto no se trata del trillado cuento del cambio de los motores de combustión por los eléctricos, sino de una alternativa que surge a favor de la máquina de siempre. Se trata de la gasolina sintética, cuya combustión no produce emisiones. El enunciado —y mucho más su realidad— les cae como anillo verde al dedo a las preocupaciones ambientales que apremian en el aire del mundo y en cuya defensa las propuestas actuales son más que radicales: suprimir en un plazo racional los motores que funcionan con combustibles fósiles, cuyos residuos, así estén a la baja, son una fuente de problemas de todo género.

Ya las normas están escritas y con fechas más o menos próximas, aunque su realidad aún es confrontable, pero así se aplacen los términos o se recorten, es un hecho que el mundo vira hacia los vehículos cero emisiones.

Está claro que las industrias del automóvil y las de los combustibles, especialmente esta última, preparan respuestas técnicas que compitan con los motores eléctricos y les permitan a millones de millones de vehículos actuales —y a los que están por venir— sobrevivir o al menos cohabitar con sus congéneres de pilas.

Hace un par de semanas, en una entrevista muy privada con el presidente de Porsche, Oliver Blume, le preguntamos sobre los avances de la gasolina sintética, en cuyo desarrollo la marca alemana invirtió una gruesa suma en un proyecto en compañía con Siemens, la productora de energía de Chile AME, Enel y la petrolera ENAP, y esta es una realidad, además de que Bosch ya la fabrica y la usa en sus flotas de vehículos corporativos en Europa. Y hay más actores en el cuento.

¿Cómo funciona esto? El asunto es complicado para los profanos, pero se debe citar a sabiendas de que muchos quedaremos más o menos en la misma plataforma de ignorancia. Se llega a la gasolina sintética partiendo de la generación de hidrógeno ecológico al separarlo del agua, tomados del medio ambiente, que está compuesta por este y por el oxígeno, el recordado H2O. Para esto se necesita una enorme cantidad de electricidad que haría inexplicable e injustificada la operación, salvo si esta corriente se produce de manera eólica, es decir, usando los fuertes vientos, y eso explica la presencia de Chile en el asunto. Sus costas del sur, en el estrecho de Magallanes, tienen un paso de aire suculento para mover los molinos y lograr la electricidad sin emisiones ni gasto de otras fuentes. Y, además, gratis.

Una vez lograda esa separación, se filtra el CO2 del aire y se combina con ese hidrógeno “verde” para producir un metanol sintético que luego se convierte en la gasolina artificial, gracias a una licencia de Exxon Mobil, que descubrió este proceso tan atrás como en 1970.

La planta en Magallanes producirá 130.000 litros de esta gasolina a título experimental el año entrante, pero en el 2024 ya puede entregar 55 millones anuales y 550 millones en el 2026. Va rápido.

La “electrogasolina” es hoy más cara que la gasolina tradicional, sin embargo, con la masificación valdrá lo mismo o menos que la actual nacida del petróleo y es aplicable para cualquier motor sin modificaciones ni especificaciones especiales. Este salvavidas para los motores de combustión interna no solo aplica a que se puedan seguir fabricando porque cumplirán las normas de cero emisiones que vienen, sino que puede usar la actual red mundial de distribución de la gasolina presente, lo cual es una enorme ventaja sobre la venta y suministro de electricidad y, lo más importante, pueden seguir atendiendo las necesidades de los 1.300 millones de vehículos que ruedan hoy, y serán muchísimos más en el 2030 dependiendo de la gasolina y que no se pueden paralizar de un día para otro.

Porsche, motorista y cuya religión es la gasolina, es el primer fabricante en poner plata y fuerza en este nuevo producto que lubrica sus ideas y saberes. La Fórmula 1 también tendrá esta gasolina en sus motores desde el 2025, y Porsche está tentado a entrar en ese mundo con este nuevo combustible cuya tecnología dominará ampliamente en ese momento. Y si la gasolina sintética es capaz de surtir al mundo, estaremos en el impensado escenario en el cual los molinos de viento nos darán la electricidad necesaria para que los motores tengan un jarabe que mantenga sus pistones en movimiento sin dañar el medio ambiente.

Noticias recomendadas

Más noticias

Se presentaron problemas al enviar el reporte. Debes marcar la opción "No soy un robot"
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.