Rover lunar: El primer auto espacial

El LRV facilitó a los astronautas la exploración de la superficie lunar más allá de los sitios de aterrizaje del Apolo. Llegada del hombre a la luna.

01 Lunar Roving Vehicle

Han pasado cincuenta años desde la histórica llegada del hombre a la luna, el 20 de julio de 1969. El módulo lunar del Apolo, conocido como Hawk, aterrizó en la superficie lunar. En su interior, los astronautas Neil Armstrong y Edwin ‘Buzz’ Aldrin.

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02 Lunar Roving Vehicle

El Rover lunar era tan simple como sorprendente. El Lunar Roving Vehicle (LRV) les dio a los astronautas la capacidad para recorrer la superficie de la luna mucho más allá de los sitios de aterrizaje del Apolo.

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03 Lunar Roving Vehicle

Con el chasís totalmente expuesto, el LRV era técnicamente un automóvil: cuatro ruedas y dos asientos. Los guardabarros sobre las ruedas evitaban que el polvo volara por todas partes. los brazos de la suspensión tenía un aspecto muy similar al de un automóvil.

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Pero también EL LRV era radicalmente diferente. Su chasís de aluminio carecía totalmente de carrocería y tampoco llevaba pedales o volante. En cambio usaba una palanca en forma de T para controlar el giro, la aceleración y el frenado.

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05 Lunar Roving Vehicle

Sus llantas no eran de caucho, en su lugar se desarrolló un neumático de malla metálica con cables de aluminio, con pequeños bloques de titanio dispuestos en forma de V que servían como banda de rodadura. No absorbían los impactos como las llantas infladas con aire, pero los astronautas iban seguros en el LRV gracias a las correas de velcro que los sujetaban en los asientos.

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06 Lunar Roving Vehicle

Para el entorno lunar, decididamente ‘off-road’, el LRV fue dotado de cuatro motores eléctricos, uno en cada rueda. Cada motor producía el equivalente a 0,25 caballos de potencia, transmitida a través de una caja de cambios cicloidal con relación de 80: 1. Alcanzaba una velocidad máxima de 14 km/h.

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A diferencia de los modernos vehículos eléctricos, el LRV no era recargable. La electricidad se suministraba a través de dos baterías de zinc-plata que pesaban un total de 54 kilos. La autonomía total era de solo 90 kilómetros.

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Otro dato interesante sobre las ruedas es que las cuatro podrían girar, lo que le daba al LRV un radio de giro de 3 metros.

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sin espacio de sobra en las cápsulas espaciales Apolo, el LRV tenía que ser pequeño. Tenía un poco más de 3 metros de largo y un peso de 210 kilos. Podía transportar 490 kg.

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Los astronautas condujeron el LRV manualmente, pero estaba equipado con un navegador inercial y un computador a bordo que siempre transmitía la posición del Módulo Lunar y señalaba la dirección correcta de regreso.

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Boeing y General Motors fueron socios conjuntos en la construcción del LRV para la NASA. En 1969, toda la flota de LRV valía 38 millones de dólares, que en la actualidad equivaldrían a aproximadamente 265 millones de dólares.

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