Industria

¿Por qué es tan importante mirar hacia atrás?

Lo que pasa adelante del carro es evidente pero no se debe descuidar tampoco todo lo que sucede detrás. Manejar no es echar “pa´lante”. Hay que “echar también ojo atrás”.

Por Revista Motor

-
Espejos retrovisores

Espejos retrovisores

Es frecuente encontrar en calles y carreteras automóviles y motos –por ende, sus conductores– que solamente se preocupan por lo que hay delante de su visión, y es usual que agreguen a ese mal hábito la terquedad de utilizar el carril que no les corresponde por su velocidad o tipo de aparato. 

Es vano cambiarles las luces, pues ni se percatan de que hay más usuarios de la vía que requieren un sobrepaso y se aferran a su carril como si fuera una línea inviolable de tren. Esto nace de las malas enseñanzas, mejor dicho nulas, de muchas escuelas que les permiten a sus alumnos progresar en su pénsum sin pasar las materias básicas del manejo y la educación vial.

Hace muchos años, los carros venían con la mínima dotación de visibilidad hacia atrás, a tal punto que era obligatorio salir del concesionario al almacén de accesorios a instalar los espejos exteriores, aunque no eran tan esenciales como ahora. Intente hoy estacionar en un centro comercial sin esas ayudas o sobrevivir en el tráfico sin saber en cuál rendija de la calle cerca a su carro hay una o más motos, bicicletas, vendedores o las ambulancias, que nunca fallan en el trancón sin que uno tenga certeza de que van en funciones médicas. 

(Lea también: Día sin carro y sin moto en Bogotá EN VIVO: minuto a minuto de la jornada)

Es esencial estar pendiente de los espejos. Hacia adelante, mal que bien la ruta es evidente y uno puede escoger por dónde usarla. Pero atrás hay muchos peligros latentes como carros que vienen rápidamente en zigzag buscando pasar, la moto desbocada o la del principiante, el camión o el bus que le frenan en la nuca y entre el baúl del carro, los peatones que se cruzan y pueden implicar una maniobra brusca del carro de atrás, lo que puede fabricar un accidente en el cual uno vaya de inocente guardarraíl.

Bogotá

Cuando hay una frenada de urgencia por supuesto uno va con la mirada y la atención puesta en lo que se atravesó o detuvo intempestivamente, pero con la visión periférica hay que tratar de controlar en el espejo central lo que está sucediendo atrás con la situación. Muchas veces uno puede correrse hacia un lado, dejar unos metros adicionales para quien viene atrás y así salva la carambola. 

(Siga leyendo: Ministro de Transporte anuncia cobro de Soat coactivo, conozca de qué se trata)

Pero hay gente ciega en los 180 grados traseros porque no le enseñaron a mirar la otra cara de la moneda. Como también sorda porque no atienden el pedido de paso con el pito. O que no les importa el estorbo y peligro que causan, pero sí tienen alientos y vigor para hacer ademanes indicando que “pase por encima”, induciendo a todos los que resultan perjudicados por su terquedad, ignorancia o incultura a hacer maniobras impropias y peligrosas. 

Manejar no es echar “pa´lante”. Hay que “echar también ojo atrás”. El automóvil opera en un rango de 360 grados.

Más noticias

Aire acondicionado: ¿qué modos existen?

Gasolina en Colombia: top de las empresas que más venden

Movilidad: esta es la multa por conducir sin licencia en 2022

En esta nota

Recibe todas las noticias en tu correo electrónico

Entérate de todo lo que necesitas saber sobre el mundo Motor

Ya estás suscripto a nuestro newsletter. Pronto recibirás noticias en tu correo.

Se tratarán sus datos para gestionar su solicitud, de acuerdo con las Finalidades Generales de la Política para el Tratamiendo de Datos Personales.

Más de Industria