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DeLorean hace escala en el presente

Nada que ver con el pasado. El nuevo DeLorean será eléctrico, con materiales convencionales y está terminando de desarrollarlo un grupo de Estados Unidos creado por el inglés Stephen Wynne, quien trabajaba en DeLorean, y encabezado ahora por el empresario Joost de Vries. Wynne, cuando vino la quiebra de la firma original, poco a poco compró más de 30.000 piezas que estaban listas para fabricar más autos y con esos repuestos mantuvo los carros y la marca andando.

Por Revista Motor

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DeLorean Alpha5

DeLorean Alpha5

Hay más historia hacia atrás que por delante al ver los ‘renders’ de este próximo automóvil deportivo que puso en la palestra de nuevo el nombre DeLorean, que se hizo famoso por las tres películas Volver al futuro, hechas entre 1985 y 1990. Y también por el monumental colapso financiero de sus empresas y porque su dueño y promotor fue detenido temporalmente por supuesto tráfico de cocaína. 

Quienes gozaron esa saga fílmica y admiraron el carro con sus artilugios que la simulación de las películas exigía, probablemente no sabían que esta fachada millonaria de las producciones de Hollywood escondía uno de los fracasos comerciales más sonados de la historia del automóvil.

John Z. DeLorean existió. Era un joven ejecutivo muy importante en General Motors, tanto que llegó a ser CEO de Pontiac a los 40 años, en 1970. En oposición a todas las directrices de la corporación, DeLorean metió los grandes motores V8 en la carrocería más pequeña, el Pontiac Tempest, dando origen a los ‘muscle cars’ de ese país. El éxito fue tan grande como proporcional a la envidia de sus colegas de dirección quienes, aunque se embolsillaban cuantiosos bonos por cuenta de las ideas de DeLorean, le hicieron la vida imposible hasta que se retiró, rico, pero frustrado. “Ganar 650.000 dólares al año en esas condiciones no es atractivo”, dijo. 

En 1977, reapareció con la idea de formar su propia empresa y fabricar carros muy específicos, para lo cual reunió cerca de 200 millones de dólares de inversionistas y potenciales concesionarios, quienes, basados en su pasado, le extendieron cheques y su plena confianza en el proyecto. 

En el 81, salió el primer carro, que fue un fiasco. Mala confección, problemas por doquier, rendimiento ridículo, pues luego de ensayar con un motor pequeño de Citroën que no daba la potencia y al cual pretendió turbocargar (los franceses se negaron), pasó al asmático V6 Europa, fabricado en asocio por Renault, Peugeot y Volvo, cuyos 2.8 litros apenas producían ridículos 168 caballos que ahogaron las ambiciones de DeLorean.

DeLorean DMC-12

Fallido en la mecánica, su carrocería de trazos rectos diseñada nada menos que por Giugiaro y estampada en acero inoxidable fue uno de sus atractivos, al igual que las monumentales puertas ‘alas de gaviota’ que apenas ofrecían un pequeño vidrio para ventilar la cabina. También tuvo que recurrir a Colin Chapman, el genial dueño e ingeniero de Lotus, para que rediseñara las suspensiones de los carros, que no eran fáciles de manejar. 

En suma, aunque American Express ofreció en su catálogo unas versiones especiales cubiertas con una hojilla de oro de 24 quilates, tasadas en 85.000 dólares, el atractivo del carro se desvaneció a la par que aumentaban las deudas. La dimensión de la quiebra –decretada en 1982– la dan las cifras: se hicieron 9.000 ejemplares, de los cuales estaban en inventario, sin clientes a la vista, 3.000 al sol y al agua. 

DeLorean había establecido su fábrica en el norte de Irlanda, donde los gobiernos regionales le dieron amplias facilidades para promover el empleo en una región sin lugares de trabajo. Pero cuando llegó el gobierno de Margaret Thatcher, en plena crisis económica, y su batalla con los sindicatos, la férrea primera ministra le cortó las ayudas y beneficios. 

DeLorean DMC-12

En ese momento, DeLorean apareció de un día para otro en los noticieros frente a un alijo de 55 libras de cocaína que estaba negociando a cambio de acciones de una de sus compañías para salvar su proyecto. Los tribunales lo soltaron después de un proceso en el cual se concluyó que fue víctima de un entramado, pero nunca llegó a tocar ni mover la droga. Pero si de esta se salvó, sus pleitos siguieron porque los manejos financieros de la quiebra fueron tortuosos. Su fortuna y la ampulosa vida en el jet set de los negocios se apagaron y, arruinado, murió en un apartamento de una alcoba, en Nueva Jersey, víctima de un infarto, a los 80 años, en el 2005. 

Los carros fueron vendidos poco a poco por los acreedores y se calcula que hay unos 6.500 rodando en manos de coleccionistas, aunque no son piezas de mucho valor, salvo los forrados en oro que están en museos. 

Ahora, DeLorean hace una escala en el presente, aunque aún no se saben bien las características técnicas del aparato que marcará el futuro del nombre, pues solo en agosto de este año se conocerán las especificaciones del nuevo carro, desarrollado por otra compañía que recompró el nombre, para la cual el mundo eléctrico es la plataforma. 

Por lo pronto, aprovecharon dos pilares esenciales: las puertas ‘alas de gaviota’, las más grandes que se han visto, pues dan acceso a los asientos traseros que no existían en el carro de marras, y de nuevo el lápiz del estudio de Giugiaro –Italdesign– les puso papel a las formas. 

Falta ahora ver rodar el carro y que, esta vez, los cheques no se congelen.

DeLorean Alpha5

Datos

  • Los planes de producción son muy racionales: 22 carros en el 2023; 50 en el 2024; 100 en el 2025, y dependiendo de las condiciones del mercado irán creciendo. El precio pasará de los 100.000 dólares y se enfrentará claramente al modelo S de Tesla.
  • El Alpha5 se moverá en un rango de 480 kilómetros y debe acelerar hasta 100 kph en 2,99 segundos y alcanzar los 250 de tope.

Las alas no fueron suficientes
Aparte de los seis carros que se utilizaron para las versiones de la película Volver al futuro, de los cuales solo uno sobrevivió intacto, y de los tres forrados en oro de los 100 que planeaban vender, los demás fueron más conocidos por sus problemas de calidad y bajo rendimiento. Lotus tuvo que rediseñar el chasís y acomodarles suspensiones más eficientes, pues los resortes no correspondían con los 1.230 kilos que pesaba el auto y las alineaciones de fábrica eran incorrectas. Todos se entregaban con el acero inoxidable matizado y, por lo tanto, plateados. Algunos se pintaron, pero luego de la entrega a los clientes. Sus puertas son la única conexión que sobrevivirá en el nuevo modelo y serán tan espectaculares como las del auto original, porque ahora son más largas, ya que el auto tiene 4 puestos y dan acceso también a la parte trasera.

J.C.L.

DeLorean Alpha5

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