Revista Motor

¡La F1 todoterreno!

Una bicicleta de última tecnología es un aparato lleno de electrónica, materiales, aerodinámica, asistencia eléctrica, ajustes sobre la marcha, y se hace a la medida del ciclista, con gran precisión ergonómica para lograr el mayor rendimiento del conjunto hombre-máquina. Un vistazo para profanos.

Por Revista Motor

-
Specialized S-Works Turbo Levo

Specialized S-Works Turbo Levo

Doscientos cinco años han pasado desde la aparición de la primera bicicleta creada por el alemán Karl von Drais, sin pedales ni cadena, y más parecida a una silla que debía impulsarse con las piernas. De ese punto en adelante este medio de transporte, a pesar de no tener visualmente una evolución tan evidente, pues su diseño de base es muy acertado, ha sufrido un perfeccionamiento minucioso hasta el más mínimo detalle para convertir en marcha la mayor cantidad de energía humana en cada pedalazo y optimizar el índice de penetración aerodinámica.

Se estima que hay mil millones de bicicletas rodando en el mundo. La pandemia incrementó en cerca de un 81 por ciento la demanda y, por supuesto, el impacto trajo un incremento sustancial en su valor. Según Fenalco, el mercado colombiano pasó de 250.942 en el 2016 a 759.883 unidades vendidas en el 2021, cifra que sin duda seguirá al alza con el auge de la bicicleta como medio de transporte y diversión.

En los más de 40 años que lleva MOTOR en circulación, nunca en estas páginas se ha publicado una prueba de ruta a una bicicleta. Abordamos el tema por la importancia en movilidad que estas representan, pero también por algo más relevante: su evolución y tecnología, que se asemejan mucho a lo que vemos en los vehículos de alta gama o de competencia.

Specialized S-Works Turbo Levo

Esta visión no es para “profesionales” del ciclismo recreativo o competitivo que conocen a fondo todos estos avances, tal como sucede con los aficionados “purasangre” de los automóviles. Se trata de un vistazo para los profanos, quienes están muy lejos de apreciar o imaginar que este aparato, elemental a la vista, es hoy una compleja instalación de materiales, electrónica y electricidad, aerodinámica y funcionalidades.

Partamos de la base. Las bicicletas se clasifican de acuerdo con los usos para los cuales fueron diseñadas. Hay cuatro grandes grupos: ruta, montaña, ciudad, eléctricas o asistidas. Dentro de esas categorías, por supuesto, hay subgrupos según una disciplina deportiva más específica. Para la prueba que realizamos tuvimos en nuestras piernas una bicicleta de montaña asistida, la Specialized S-Works Turbo Levo, que cuenta con el apoyo de un motor eléctrico. 

La selección se hizo pensando en tener la mayoría de las tecnologías a disposición y siguiendo la tendencia mundial del mercado en cuanto a las ciclas asistidas, que solo en Europa presentó un aumento del 39 por ciento.

Sorprende mucho cómo esta bicicleta, guardadas las proporciones y fuente de energía, se asemeja a un Fórmula 1. Por ejemplo, es híbrida al sumar la potencia humana a la electricidad. Está hecha con fibras de carbono y materiales exóticos de bajo peso y alta resistencia. Usan “cajas” de cambios con gestión electrónica, frenos de disco de alto rendimiento, existen diversos compuestos de llantas. Son un mundo de alta tecnología en el cual cada gramo cuenta, la aerodinámica es un factor determinante de rendimiento y su ergonomía está calibrada al centímetro con las medidas del ciclista para que el conjunto sea totalmente homogéneo y eficiente.

Specialized S-Works Turbo Levo

Por ello, la experiencia empezó con el ‘fitting”, que es un proceso computarizado mediante el cual toman todas las medidas del ciclista con el objetivo de lograr que la energía de cada pedalazo se aproveche al máximo. Ese ajuste de la bicicleta a las medidas de la persona también es clave para evitar lesiones. Es tan exacto este paso que el examen tomó casi dos horas hasta dejar la bicicleta ajustada al tamaño ideal.

Simultáneamente, con las debidas explicaciones pudimos hacer algunas comparaciones entre los conceptos de diseño y funcionamiento de un automóvil de altas prestaciones y la cicla.

El marco en carbono no solo se construye pensando en el peso, porque este material se aplica direccionando las fibras de tal manera que generen la máxima rigidez y evite las deformaciones que ocasionan el peso y la fuerza del ciclista, a la vez que proporcione el mayor confort en cualquier condición de terreno. Si se compara con una bicicleta de ruta, la rigidez del marco para esta de montaña es mucho más alta, el corte lo más aerodinámico posible y el peso llevado al mínimo. Si bien el marco es uno básico, hay muchas variables de ajuste que cambian el comportamiento, siendo el largo de la cicla uno de los más importantes.

En electrónica, más allá de lo obvio del motor, hay muchos avances. La ‘caja’ ahora trabaja con la asistencia de un servomotor que pasa los platos de manera más precisa, rápida y eficiente; cuenta con una pila pequeña y su operación se realiza a través de dos pequeñas levas en el manillar. Esta bicicleta en particular, por el uso para el cual fue diseñada, tiene también un motor que sube y baja el sillín cuando el ciclista lo requiere, en descenso sobre terreno difícil, por ejemplo.

Specialized S-Works Turbo Levo

En el motor, las opciones son enormes. Cuando hablamos de asistencia dejamos claro que hay un soporte, pero el ciclista siempre debe estar trabajando sobre los pedales. Es un apoyo clave para quienes están empezando en este mundo y no tienen aún el estado físico, o para los profesionales, que pueden retar sus límites a rangos mayores. El motor ofrece 90 Nm de torque y 556 vatios de potencia alimentados por una batería de 700 Wh gestionados a través del Control Turbo MasterMind (TCU), que es un computador integrado que también se controla por una app en el celular. 

Gracias a esta tecnología, el ciclista puede parametrizar cuánto apoyo recibe del motor. Tiene tres modos precargados: Eco, Trail y Turbo, cada uno de ellos entrega diferentes rangos de potencia y consumo. También tiene la posibilidad de personalizarlos en porcentuales de potencia del 10 por ciento con el sistema MicroTune. 

La suspensión, como en un vehículo de competencia, se puede ajustar en compresión, dureza, rebote y las velocidades en las que responde en el terreno. En este modelo son Fox, cuentan con un recorrido de 150 mm que permite pasar los pequeños baches, brincar y transitar rocas con total solvencia. En nuestro caso hicimos un poco de ‘downhill’ en un terreno muy agreste y el agarre de la bicicleta fue impresionante. Para completar el conjunto de la suspensión, la S-Works viene equipada con rines de 29 pulgadas adelante y 27,5 atrás, también en fibra de carbono.

El chasís se puede configurar para que sea más reactivo y ágil, comprometiendo la estabilidad. Si se acorta la distancia entre los dos ejes la bicicleta será mucho más dinámica, pero si se busca más estabilidad, se puede ampliar la distancia.

Hicimos la tarea sorteando subidas, terrenos agrestes y bajadas para poder comprender un poco más de este mundo. Seguro quedan muchos temas por puntualizar y tecnologías aplicadas a los otros usos, sin embargo, poder ver la evolución de un aparato en tantos aspectos es algo sorprendente. Vuelvo a la comparación con el Fórmula y, en compendio, poco debe envidiarle la cicla; cada parte de su diseño, desarrollo y evolución se ejecutan con el máximo detalle para poder extraer lo mejor del ciclista.

Specialized S-Works Turbo Levo

La bicicleta no es lo único que ha evolucionado. La pinta, pedales, cascos, levas, gafas, zapatillas, todo hace parte integral del performance del ciclista, pues en estos componentes también se están usando la tecnología y los materiales de punta, porque todo juega un papel determinante.

Desde la primera cicla –como sucede con el automóvil– a la actual hay una colosal evolución. Tanta tecnología aplicada a su desarrollo nos dejó descrestados. La pregunta es: ¿qué más está por venir? Seguro ya el futuro de este aparato está en fase de prueba y pronto podremos conocerlo. Lo que sí se puede prever es que la parte asistida va a jugar un papel dominante. 

No soy ciclista, de hecho, creo que se debe trabajar mucho en la reglamentación para la convivencia de la bicicleta y el carro, más aún con el crecimiento de la afición por este deporte. Pero probar un poco de ese mundo nos abrió los ojos de su evolución y lo divertido y apasionante de practicar este deporte.

Datos

  • Una bicicleta de este nivel es un elemento costoso por todos los avances que ofrece, por lo cual su precio supera fácilmente el de un automóvil de gama media. Se estima, dependiendo de los accesorios, en el rango de 60 millones de pesos.
  • Una ‘app’ permite gestionar los parámetros de la rodada tales como consumo de batería, con cuánto porcentaje de la misma quiere regresar, distancia a montar; guarda las rutas y entrega todas las estadísticas de desempeño, gráficos de altura y distancia e información de uso de la cicla. Es una telemetría sobre la marcha.
  • Como en los autos actuales que están en boga, este modelo S-Works Turbo Levo es híbrido, pues combina la fuerza y la potencia del ciclista con una asistencia eléctrica, que no lo exime de pedalear, pero permite sortear cualquier terreno con un esfuerzo menor, sin descartar el trabajo físico, y es ideal para principiantes.

*Juan Pablo Clopatofsky Gutiérrez - Agradecemos a la marca Specialized por facilitarnos la unidad de prueba y por la capacitación que nos brindaron.

Specialized S-Works Turbo Levo

En esta nota

Recibe todas las noticias en tu correo electrónico

Entérate de todo lo que necesitas saber sobre el mundo Motor

Ya estás suscripto a nuestro newsletter. Pronto recibirás noticias en tu correo.

Se tratarán sus datos para gestionar su solicitud, de acuerdo con las Finalidades Generales de la Política para el Tratamiendo de Datos Personales.

Sigue leyendo

Más de Revista Motor